Bolsa, mercados y cotizaciones

Los fondos temáticos de agricultura cosechan casi tanta rentabilidad como los tecnológicos

  • Proporcionan de media un 7,5% en el año
  • Panda Agriculture & Water Fund es el único fondo español de esta categoría
Foto: Archivo.
Madrid

En plena revolución digital, con la robótica y la ciberseguridad como algunos de los temas claves del siglo XXI, nadie pensaría que invertir en compañías relacionadas con la cadena de valor de la alimentación podría resultar igual de rentable que la tecnología. Pero estos primeros meses de 2021 están demostrando que sí es posible. Según la clasificación de Morningstar, los fondos temáticos de agricultura ganan en el año un 7,52% de media, con datos hasta el 24 de febrero, muy cerca de los fondos tecnológicos, que ofrecen un 8,04%. Y superan incluso a temáticas tan alcistas como los fondos ecológicos, que no pasan del 3,5%.

La inversión en materias primas agrícolas, en realidad, es una de las más antiguas del mundo, ya que la Bolsa de Chicago lleva negociando futuros sobre estos activos desde hace más de 100 años. Pero es posible invertir en este segmento de compañías y sus anexos a través de fondos de inversión. En España, existen siete productos relacionados con esta temática, entre los que se encuentra uno español, el Panda Agriculture & Water Fund, gestionado por Marc Garrisalt, que se encuentra en segunda posición por rentabilidad en el año.

"En épocas con inflación, no hay activo mas ganador que la agricultura y el agua. Si sumas que estos años los flujos de inversión han estado muy concentrados en el sector tecnológico y de energías renovables, los activos agrícolas están aún muy infravaloradas por lo que los dos efectos están disparando la valoración en bolsa de las empresas agrícolas globales", explica Garrisalt.

La subida de las materias primas agrícolas y una mayor expectativa de inflación, aparte de la debilidad del dólar, han ayudado a impulsar a un sector formado por empresas muy variadas, como compañías de equipamiento agrícola, de fertilizantes, de tecnología alimentaria, productores de semillas y productos fitosanitarios, fabricantes de tractores o cosechadoras, operadores de tierras agrícolas, firmas de agricultura de precisión, de salud de los animales, de logística o incluso de comida B2C y B2B, como HelloFresh –una plataforma de reparto a domicilio de productos frescos en la que invierte hasta Bestinver– y que conecta el mundo agrario con la digitalización.

"El panorama fundamental de la agricultura también ha mejorado. Después de siete años bastante débiles para la industria agrícola, hemos visto un cambio a partir del verano pasado. Desde entonces, los precios de los cereales, como el maíz y la soja, han empezado a subir, impulsados por las fuertes importaciones de China. Y las ratios de existencias mundiales, una métrica clave dentro del sector, han caído significativamente. Con este viento de cola, vemos que los agricultores de todo el mundo han empezado a comprar más insumos, como mejores semillas, protección de cultivos, fertilizantes y equipos agrícolas, para maximizar los cultivos", explica Stephan Werner, gestor de DWS Invest Global Agribusiness.

Los fondos agrícolas también se benefician de otra tendencia estructural para los próximos años, como es la sostenibilidad, un tema sobre el que en Europa existe mucha concienciación de las autoridades. Alexander Roose, director de inversiones de renta variable internacional de DPAM, subraya la reconversión de la agricultura tradicional en una más orgánica y regenerativa, con un uso cada vez mayor de técnicas de agricultura de precisión, basada en la optimización de recursos.

"Las políticas de la UE sobre la reducción de la huella de carbono, representan también un impulsor de muchas de estas compañías (no solo se exige que reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero) que están contribuyendo a generar un ecosistema más sano, ofreciendo soluciones como la mencionada agricultura de precisión, las proteínas vegetales, la fermentación, la reducción de metano o la producción y consumo locales", señala Roose.

"Es previsible que los productores de alimentos inviertan más en envases sostenibles, con propiedades antibacterianas y hagan mayor uso de alternativas a los plásticos,que mejoren la seguridad alimentaria y reduzcan residuos. Sólo Europa desperdicia 20% de los alimentos producidos, por valor de 143.000 millones de euros al año", recuerda Gertjan van der Geer, cogestor de Pictet-Nutrition.

Como ejemplo de reconversión dentro del sector, señala a John Deere, ya que "el aumento de los precios de los cultivos, una flota envejecida y el atractivo económico de la agricultura de precisión está impulsando la demanda de vehículos agrícolas" o plataformas digitales como HelloFresh, que se benefician del aumento de la compra de alimentos en línea por la pandemia y los bloqueos.

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