Bolsa, mercados y cotizaciones

Riesgo de burbuja en tecnológicas que se disparan sin tener beneficios

  • Hasta 500 compañías en pérdidas en 2020 y en 2021 logran ganancias en bolsa
Madrid / Nueva York

"Si la puse en tu radar y te salió bien, estoy realmente feliz por ti. Sin embargo, lo que está sucediendo ahora debería tener repercusiones", advirtió Michael Burry -el primero que apostó contra las hipotecas basura en 2007 y al que hizo popular la película La Gran Apuesta- en relación a la locura desatada en torno a GameStop y otras empresas analógicas en riesgo de quiebra y acechadas por los fondos buitre en Wall Street, mientras Elon Musk, el fundador de Tesla, aprovechaba para espolear sus acciones en Twitter.

El célebre inversor prendió la mecha con su posición en la cadena de tiendas de vieojuegos físicos y una horda de foreros de la plataforma Reddit se organizó para comprar sus acciones, que se han disparado hasta un 500% en apenas unos días -este jueves corregían con fuerza-, y las de otras compañías con negocios obsoletos en mundo digital y como el fabricante de teléfonos BlackBerry, el canal de cine AMC o Bed Bath & Beyond, todas ellas entre las cotizadas de Wall Street con más posiciones bajistas.

Esta acción colectiva buscaba y ha puesto en problemas a los hedge funds que apostaban a su ruina (los inversores bajistas ganan cuando una acción pierde). Y, más allá, ha convertido el mercado en un campo de minas, con multitud de empresas que no conseguirán beneficios sobrevaloradas.

"Esto se está presentando como la batalla de los enanos contra Wall Street", señala Nigel Green, fundador de la asesora financiera deVere Group, que urge a los inversores a actuar con la máxima precaución antes de sumarse a este tipo de frenesí bursátil impulsado por las redes sociales. "Las valoraciones pueden ser extremadamente salvajes -en ambas direcciones- y existe un riesgo legítimo de que los inversores se quemen", avisa.

La Fed le resta importancia

Sin embargo, el presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, señaló al cierre de su primera reunión de política monetaria del año al ser preguntado por este asunto que "las vulnerabilidades de la estabilidad financiera son en general moderadas". De hecho defendió que, con una brecha de 9 millones de empleos por cerrar, su política ultraacomodaticia está más que justificada. No lejos de la Fed, en la Casa Blanca, su portavoz, Jen Psaki, reconoció que Janet Yellen, secretaria del Tesoro, así como la Comisión de Mercados y Valores (SEC) "monitorizan la situación".

Por su parte, los estrategas de Bank of America consideran que el "rally extremo" de Wall Street está alimentado por el fuerte estímulo de la política monetaria y fiscal estadounidense. "La burbuja política de Washington está fomentando la burbuja de precios de los activos en Wall Street", destacaron los estrategas del equipo capitaneado por Michael Hartnett. "Cuando los que quieren seguir siendo ricos empiezan a actuar como los que quieren enriquecerse, esto sugiere que nos encontramos ante un auge especulativo", añaden.

El gran riesgo es que esta amenaza de burbujas no solo se detecta en estas compañías analógicas tras la insospechada repercusión de la acción de los foreros de Reddit. La casi inmediata respuesta de los bancos centrales al shock inesperado de la pandemia de coronavirus y el compromiso posterior a no retirar el apoyo monetario hasta que la recuperación económica sea sólida ha inundado los mercados de liquidez, favoreciendo que cientos de compañías tecnológicas de Wall Street que sufrieron pérdidas en 2020 y que tampoco lograrán beneficios en 2021 sumen ganancias en bolsa desde que arrancó el año pasado.

Exceso de liquidez

Tanto la Fed como el Banco Central Europeo (BCE) y el resto de instituciones monetarias en todo el mundo han aplicado medidas expansivas extraordinarias para sostener a los mercados financieros, y evitar que un shock de liquidez o el incremento de los costes de financiación de estados y empresas agraven las consecuencias de la crisis y frenen la recuperación que buscan los estímulos fiscales aplicados posteriormente.

Una reacción histórica que está logrando parte de su objetivo, pero también otros efectos secundarios en la economía financiera, como que el dinero cambie sus preferencias y evite la deuda soberana y los bonos corporativos, cuyos tipos de interés se encuentran en mínimos históricos, buena parte en negativo -se paga por financiar a países y empresas-.

Un escenario singular y alejado de la economía real que principalmente en Wall Street está propiciando riesgo de burbujas con subidas de compañías cuyos negocios no son capaces de generar beneficio neto en el corto plazo. Cientos de ellas no lo hicieron en 2020, ni conseguirán pasar sus resultados del rojo al negro en 2021, según las estimaciones del consenso de analistas que reúne FactSet.

Y no se trata solo de compañías pequeñas ni de pérdidas limitadas. Existen casos como el de Roku, empresa especializa en sistemas de streaming, que capitaliza más de 50.000 millones de dólares, no logra beneficios y gana más de un 200% en bolsa desde que empezó 2020 y cerca de un 20% solo en lo que va de 2021.

Airbnb capitaliza cerca de 100.000 millones de dólares sin expectativa de lograr ganancias

La chinas iQiyi y Bilibili o la estadounidense Splunk son ejemplos similares, como en su día lo fue Tesla, o como ahora surge Airbnb, que seguirá algunos años sumida en pérdidas y que pertenece a un sector fuertemente golpeado por la pandemia, pero que vale más de 100.000 millones de dólares, tras debutar a finales de 2020 en el parqué y subir en apenas semanas un 150%.

Más allá de las tecnológicas, las compañías de energías renovables también aparecen entre las que consiguen ganancias en bolsa a pesar de la crisis y a no generar beneficios. El caso más destacado en Wall Street es el de Plug Power, que acumula una subida de alrededor del 2.000% desde principios de 2020 y está en pérdidas y seguirá en números rojos en 2021.

En Europa, este tipo de comportamiento es anecdótico, y solo ocurre en una decena de casos, entre ellos el de Siemens Gamesa, fabricante de aerogeneradores, líder en la eólica marina, una de las fuentes de energía del futuro, ante la ausencia de empresas tecnológicas disruptoras. Por su parte, la finladesa Nokia ha sido una de las pocas que han sufrido una volatilidad similar a la de GameStop o BlackBerry en Wall Street.

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