Bolsa, mercados y cotizaciones

Valor imprescindible para una cartera: Takeda Pharmaceutical

  • La compañía japonesa compró la irlandesa Shire en 2018
  • Entre sus especialidades destacan la oncología y las enfermedades raras
Christophe Weber, presidente y consejero delegado de Takeda, en 2018. Foto: Reuters.
Madrid

Entre las ideas de inversión que defendimos en elEconomista con mayor profusión estuvo en el pasado la británica Shire. En mayo 2018, el gigante farmacéutico nipón Takeda anunciaba que había alcanzado un acuerdo para comprar la irlandesa por unos 46.000 millones de libras -unos 52.300 millones de euros en aquel momento-, la mayor adquisición hasta la fecha de una empresa extranjera por parte de una firma japonesa.

La operación superaba la compra de la firma británica de microprocesadores ARM por parte del líder nipón de las telecomunicaciones Softbank -por 27.300 millones de euros- en 2016.

Hoy, las acciones de Takeda están todavía por debajo del precio al que cotizaban cuando compró Shire y, a diferencia de la bolsa japonesa, todavía tendrían que duplicar su valor para recuperar máximos históricos.

En el plan de ruta previsto en Takeda, hoy se compra la compañía pagando 13 veces los beneficios de 2022 y 2023

Takeda ha recogido muy poco del potencial que pagó por digerir Shire porque para lograrlo se cargó en la mochila una deuda de más de 5 veces su beneficio bruto.

La compra seguro que fue cara puesto que hasta cinco ofertas se tuvieron que poner en la mesa para entrar en un nicho de mercado en crecimiento como el de los medicamentos huérfanos, aquellos investigados y producidos para enfermedades raras destinados a un grupo muy reducido de pacientes y con costes muy elevados... Caso de la enfermedad de Fabry, enfermedad de Gaucher, síndrome de Hunter, angioedema hereditario, colitis ulcerosa y otras más comunes como la epilepsia o el trastorno por déficit de atención.

En el año de la pandemia, el apalancamiento se quedará en 3,3 veces y en 2023 doblará hacia abajo las 2 veces. La compañía será capaz de reducir en este periodo más de la mitad una deuda que alcanzó de 38.000 millones de euros, en una demostración de la fortaleza de una firma que centra su negocio en oncología, enfermedades raras, neurociencia y gastroenterología, terapias derivadas del plasma y vacunas.

En el plan de ruta previsto en Takeda, hoy se compra la compañía pagando 13 veces los beneficios de 2022 y 2023. El inversor se sienta sobre una retribución cercana al 5% mientras aguarda la recuperación de la cotización en bolsa.

El consenso de mercado le concede un potencial del 25%, y esto sin incluir el takedaism, que defiende la integridad, justicia, honestidad y perseverancia. Como muchas marcas japonesas Takeda tiene su particular Kaizen, gestión de la mejora de la calidad, centrada en el paciente, mantener la confianza y cuidar su reputación. Una construcción de valores que va camino de cimentarse en casi dos siglos y medio puesto que el negocio lo inició Chobei Takeda en 1781 con la venta de medicinas tradicionales japonesas y chinas en Doshomachi, Osaka.

*Joaquín Gómez es el director de Mercados y Productos de Inversión en 'elEconomista'.

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