Bolsa, mercados y cotizaciones

No se puede hacer más ruido con la elevada deuda de MásMóvil

  • Soporta un apalancamiento de 3,5 veces
  • El segundo más alto del sector europeo
Meinrad Spenger, CEO de MásMóvil.
Madrid.

Desde que en 2016 adquirió Yoigo, MásMóvil no ha parado de dar juego en el sector español de las telecos. Primero, como un actor díscolo que atacó el segmento low cost y, después, consolidado ya como el cuarto operador tras numerosas operaciones -algunas inesperadas e inverosímiles-, como un aspirante a competir por el cliente medio. El último hito fue un acuerdo con Orange que le permitió marcarse unos ambiciosos objetivos de beneficios y apuntalar una escalada en bolsa desde el suelo anual de agosto que llegó a ser del 45% y que los consejeros y directivos de la compañía supieron aprovechar comprando acciones propias en zona de mínimos. El próximo golpe de mano podría ser la adquisición de Vodafone España, según publicó este miércoles El Confidencial, pero todavía suena a palabras mayores y el mercado no le ha dado demasiada credibilidad: MásMóvil corrió a desmentirlo y los analistas aluden a su elevado endeudamiento y a las exigencias de competencia para descartarlo.

Según las estimaciones del consenso de expertos que sigue su cotización, la teleco que dirige Meinrad Spenger cerrará 2019 con un apalancamiento de 3,5 veces, el segundo mayor del sector europeo, solo superado por Euskaltel, cuya deuda neta es 4,4 veces su ebitda (beneficio bruto), y un 50% por encima de la media de todos sus competidores. "Cuenta actualmente con una situación financiera estresada, por lo que la operación exigiría una importante ampliación de capital o plantear una fórmula dando entrada a socios minoritarios", reconoce Andrés Bolumburu, de Banco Sabadell.

Por otra parte, está el tema de competencia. "Con una operación así el mercado pasaría de cuatro operadores a tres (asumiendo que actualmente el tamaño a nivel nacional de Euskaltel es reducido) por lo que probablemente para su aprobación regulatoria se exigirían remedies [la obligación de liberar ciertos activos para evitar concentración] que limitarían el atractivo", continúa el experto, quien recuerda que "Vodafone cuenta con una cuota del 20,9% en banda ancha fija y del 22,9% en móvil, mientras que MásMóvil alcanza el 8,6 y 13,2%, respectivamente". "El propósito sería recrear un cuarto jugador nacional", comparten en UBS.

Sin embargo, hay voces que no lo ven tan descabellado a pesar de que las cifras manejadas van de los 6.000 a los 8.000 millones de euros -MásMóvil capitaliza actualmente algo menos de 3.000 millones-. Por ejemplo, Barclays considera que un potencial acuerdo sería positivo "tanto para MásMóvil y Vodafone como para Telefónica y Orange, que perderían un rival después de que el mercado español haya vivido una competitividad muy intensa en los últimos años, como para Euskaltel, que está preparado para una expansión nacional".

La firma de inversión británica considera, además, que la compañía podría monetizar su red de infraestructuras (lo que sería positivo para Cellnex también) o, incluso, su red de cable" para hacer frente a la operación. De esta manera, "recaudaría el adelanto mínimo sin necesidad de ampliar capital", concluye. De momento, la única información oficial es el comunicado de MásMóvil, en el que aseguró "que no está inmerso en ningún proceso de adquisición, fusión o cualquier otro tipo de transacción corporativa con Vodafone España".

Cumple con los objetivos por la mínima

Los analistas que siguen a MásMóvil han ido ajustando sus estimaciones de beneficios en las últimas semanas y ya consideran que la teleco cumplirá con sus últimos y ambiciosos objetivos, que proyectan el mayor crecimiento de ebitda del sector europeo. Los expertos esperan que este 2019 roce los 465 millones de euros en los que fijó su guía y que en 2020 supere los 570 millones de ganancias brutas.

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