Inversión sostenible y ESG

Cómo moverse de modo sostenible en bolsa

  • La meta para 2030 de VW es que el 70% de las ventas sean 100% eléctricos
  • La huella de carbono del tren es una octava parte del avión y un tercio del coche
Seat Mii eléctrico

Acaba de celebrarse la Semana Europea de la Movilidad con el foco puesto en la sostenibilidad. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, los viajes por carretera suponen el 70% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero procedentes del transporte en el Viejo Continente. Un dato que pone de relieve la asignatura pendiente de esta industria, en general, y del sector privado, en particular, en el desarrollo de productos y tecnologías más sostenibles para cumplir los objetivos climáticos que se ha marcado Bruselas para 2050.

El coche eléctrico es la primera solución que a todos viene a la cabeza cuando pensamos en cómo descarbonizar las carreteras, y ya son varios los fabricantes de automóviles los que están liderando esta transformación. Entre los europeos destaca Volskwagen, que fue el segundo productor de vehículos enchufables del mundo en 2020 por cuota de mercado con un 12,6% según los datos de Statista, sólo superado por Tesla, con un 18%.

"Volkswagen ya es uno de los más avanzados y se ha fijado objetivos ambiciosos, como que al menos el 70% de las ventas de unidades en Europa para 2030 sean de vehículos 100% eléctricos", señalan Nicholette MacDonald-Brown, gestora y co-responsable de renta variable europea, y Arianna Fox, analista de bolsa europea de Schroders. La alemana no sólo recibe uno de los mejores consejos de compra junto a BMW y Daimler, sino que también cuenta con el mayor potencial, un 45%.

Otro ejemplo es Stellantis, resultado de la fusión de Peugeot con Fiat Chrysler, que "tiene como objetivo que el 70% de las ventas de turismos en Europa sean vehículos de bajas emisiones para 2030", comentan estas expertas. Tanto esta firma como Volkswagen tienen una buena nota desde el punto de vista ESG (la inversión basada en criterios medioambientales, sostenibles y de gobernanza), con un 79 y un 92 sobre 100 para S&P Global, valoración que supera con una matrícula de honor BMW. 

Hidrógeno verde y biocombustibles

Otro modo indirecto de invertir en movilidad sostenible es a través del que se postula como caballo ganador de la energía: el hidrógeno verde. Esta tecnología será clave para la movilidad en tren y avión en un futuro próximo. De hecho, 2021 está siendo el Año Europeo del Ferrocarril, una iniciativa destinada a su promoción y al apoyo de los objetivos climáticos de la UE. Según los datos de Schroders, de los principales medios de transporte, el ferrocarril es el que menos huella de carbono deja, tan solo una octava parte de la del avión y un tercio de la del coche.

Un ejemplo de ello es Alstom, que desarrolla trenes de hidrógeno cuya única emisión de escape es el agua. Sus trenes ya funcionan en Alemania y su modelo el Coradia iLint es el primer tren de hidrógeno del mundo que puede recorrer 600 millas sin repostar. En este sentido, no es de extrañar que la francesa ostente la nota más alta en ESG entre sus pares. Asimismo, tras ceder en lo que llevamos de ejercicio un 31% en el parqué, se ha abierto una oportunidad de compra en el valor con un recorrido alcista del 43%.

Schroders: "Vemos oportunidades para los inversores a medida que crece la demanda de viajes en tren, se encargan nuevos trenes y se modernizan las flotas existentes"

En clave española, CAF y Talgo reciben el respaldo de los analistas con sendos carteles de compra y están bien posicionadas entre sus competidores. La primera tiene proyectos para los trenes y una filial consolidada, Solaris, para los autobuses. La segunda ha presentado un proyecto para poner un sistema de pila de combustible de hidrógeno en un tren de Cercanías y Media Distancia.

Al otro lado, el fabricante suizo de material rodante para trenes Stadler Rail cuenta con la peor calificación ESG, un 15 para S&P Global y un potencial inferior, pese a que en el año se deja algo más de un 5%.

"Vemos oportunidades para los inversores a medida que crece la demanda de viajes en tren, se encargan nuevos trenes y se modernizan las flotas existentes. Sin embargo, desde el punto de vista de las emisiones, es necesario abordar los sectores más delicados del transporte aéreo y marítimo", señalan MacDonald-Brown y Fox.

Precisamente, el otro grupo donde hallar oportunidades de inversión es el de las aerolíneas. La finlandesa Neste se ha especializado en los aviones con el desarrollo de un combustible de aviación sostenible que se produce a partir de aceite de cocina usado, así como de residuos de grasa animal y de pescado procedentes de la industria alimentaria y cuyo combustible resultante reduce las emisiones de gases de efecto invernadero hasta en un 80% en comparación con el de un avión convencional. "El producto es utilizado por Lufthansa y KLM, en combinación con el combustible tradicional, en vuelos procedentes de los aeropuertos de Fráncfort y Schiphol", recuerda la gestora.

En este sentido, son los gigantes de la industria aeroespacial los que más pueden hacer al respecto. A finales de julio, Airbus anunció que la compañía podría lanzar un avión comercial que funciona con hidrógeno verde a principios de la década de 2030. Esta compañía junto a Boeing reciben las notas más altas en ESG de la industria y recorrido alcista para avanzar más de un 20%. En cuanto a la angloespañola IAG es una de las firmas que mejor retratadas sale en la foto de sostenibilidad del Ibex 35 y una de las mejores opciones de inversión del sector, con un potencial del 27% y un consejo de compra.

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