Energía

Reino Unido congelará dos años las facturas energéticas: los hogares ahorrarán 1.000 libras por año

  • Truss anuncia en el Parlamento que se fijará un tope anual de 2.500 libras
  • El Ejecutivo calcula que la medida reducirá entre 4 y 5 puntos la inflación
  • Se anuncia también apoyo durante seis meses para empresas y negocios
La nueva primera ministra británica, Liz Truss, este jueves en el Parlamento. Foto: EP

La primera ministra británica, Liz Truss, anunció este jueves la congelación temporal de las facturas energéticas de los consumidores, con un tope anual de 2.500 libras (2.874 euros), durante un periodo de dos años a partir del 1 de octubre. El plan deja el coste medio de la energía para los hogares considerablemente por debajo de las 3.548 libras (4.088 euros) que habrían pagado sin la intervención, con un ahorro para las familias de 1.000 libras (1.152 euros) al año.

En una intervención ante la Cámara de los Comunes (Baja), la jefa del Ejecutivo dijo que su nuevo plan energético dará "certeza" a los ciudadanos e "impulsará el crecimiento" económico.

Truss, que el pasado martes asumió las riendas del Gobierno británico tras la dimisión de Boris Johnson, detalló estas medidas a fin de contrarrestar el efecto del notable aumento en los precios de la energía y su impacto en los ciudadanos, dado que estaba previsto que las facturas sufrieran un incremento del 80% desde este octubre.

"Reconozco que la gente está luchando con sus facturas de energía", dijo la nueva primera ministra británica en la Cámara de los Comunes el jueves. "Este es el momento de ser audaz. Nos enfrentamos a una crisis energética global, y no hay opciones sin coste". El Gobierno calcula que reducirá la inflación en cuatro o cinco puntos porcentuales desde un máximo de cuatro décadas que se sitúa en el 10,1% y que el Banco de Inglaterra estima por encima del 13% en los próximos meses. Analistas como los de Goldman Sachs la sitúan por encima del 20% de cara al invierno. 

Se trata del mayor esfuerzo realizado hasta la fecha para contener el aumento de los precios de la energía, desencadenado por el recorte de los suministros de Rusia a Europa. Este hecho, junto con el aumento de la inflación, puede llevar a la economía británica a una recesión este año, y se espera un escaso crecimiento antes de las próximas elecciones de 2024.

Incluso con una ayuda tan masiva, las facturas domésticas de este invierno serán aproximadamente el triple que las de hace un año. Además de provocar una sacudida en los mercados financieros, alarmados por la magnitud del gasto adicional, es probable que el paquete de Truss también desencadene una importante disputa política.

Bloomberg informó esta semana de que los contribuyentes británicos podrían tener que pagar hasta 200.000 millones de libras (230.000 millones de euros) si la intervención durara 18 meses. Las cifras exactas dependen de los precios en los mercados del gas. Esta cifra se aproxima a la de los 310.000 millones de libras entregados en respuesta al brote de covid-19.

Fondo para las energéticas

El Tesoro británico va a crear un fondo de 40.000 millones de libras (46.000 millones de euros) con el Banco de Inglaterra para ayudar a las empresas energéticas a acceder a la liquidez extra que necesitan para hacer frente a la subida de los precios de la energía.

El llamado Plan de Financiación de los Mercados de la Energía proporcionará estabilidad a los mercados energéticos y financieros, a la economía y ayudará a reducir los costes para los consumidores, dijo el Gobierno en su plan energético anunciado por la Primera Ministra Liz Truss el jueves.

En Europa existe una preocupación similar, con planes para tomar medidas que alivien la creciente tensión en los mercados energéticos causada por el aumento de las necesidades de garantías. Las empresas piden ayuda para encontrar el dinero extra que necesitan para garantizar las operaciones cuando los precios del mercado se disparan. En Alemania ha destacado el caso de la gasista Uniper.

Truss ha dicho que su Gobierno "apoyará también a todos los negocios, las organizaciones benéficas y las organizaciones del sector público con sus costes energéticos durante este invierno, ofreciendo una garantía equivalente durante seis meses".

"Después de ese periodo de seis meses, proporcionaremos más apoyo a los sectores vulnerables, como la hostelería, y nuestros pubs locales", agregó Truss, al tiempo que instó a las compañías a "buscar maneras de mejorar la eficiencia energética e incrementar la generación directa de energía".

Se levanta el veto al fracking

En su intervención, la nueva dirigente conservadora ha anunciado además que su Ejecutivo pondrá fin en Inglaterra a la actual prohibición de recurrir a la fracturación hidráulica o fracking para extraer el llamado gas de esquisto, lo que implica que esta práctica podrá comenzar en un plazo de seis meses.

"Este es el momento de ser valientes. Afrontamos una crisis de energía global y no existen opciones que no tengan un coste", ha alertado Truss.

El Gobierno ya ha creado un nuevo grupo de trabajo de suministro energético, similar al que en su día se estableció para la gestión de las vacunas contra la covid-19, que ya está "negociando contratos energéticos a largo plazo con suministradores de gas tanto domésticos como internacionales para bajar de manera inmediata el coste de la intervención", ha desvelado.

"También estamos acelerando todas las formas de energía doméstica, como la producción de petróleo y gas del mar del Norte", añadió Truss.

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