Energía

La Comisión Europea no espera que Rusia reinicie el suministro de gas a Europa a través del Nord Stream

  • El jueves 21 de julio, fecha clave: acaban las labores de mantenimiento
  • Gazprom lleva semanas aplicando recortes paulatinos en el suministros
  • La última excusa para reducir suministro ha sido rechazada desde Alemania
Operario del Nord Stream. Foto: Reuters

A dos días de que termine la revisión rutinaria al Nord Stream que comenzó el 11 de julio, la Comisión Europea, brazo ejecutivo de la Unión Europea (UE), da prácticamente por descartada que se retome el suministro de gas que llega desde Rusia a través de ese oleoducto, principal fuente de abastecimiento para Alemania.

El Comisario de Presupuesto y Administración de la UE, Johannes Hahn, ha reconocido ante los medios tras una conferencia en Singapur que la Comisión Europea no espera que el suministro de gas a Europa a través del gaseoducto se reinicie cuando finalice el mantenimiento: "Estamos trabajando bajo el supuesto de que no vuelve a funcionar".

El jueves 21 de julio es una fecha clave en plena crisis energética desatada tras iniciar Rusia la guerra en Ucrania. Ese día está previsto que finalicen la puesta a punto por la que el Nord Stream permanece cerrado desde hace una semana. Sin embargo desde el principio, la revisión, en principio rutinaria y con una duración estimada de 10 días, no dio buena espina a Alemania, uno de los países más dependientes del gas ruso.

Sin embargo, los recortes paulatinos que la gasista estatal rusa está aplicando a Europa alimentan las sospechas de un plan del presidente ruso para torpedear el intento de la UE para aumentar las reservas.

Ayer trascendió que Gazprom ha aplicado una cláusula de emergencia para suspender las entregas de gas a al menos tres compradores europeos de gas por causas de "fuerza mayor" y algunos expertos ya intuyen que esto podría ser utilizado como argumento para no reabrir el Nord Stream el 21 de julio.

Uniper, una de las empresas que recibió la carta informativa de la gasista, ha rechazado formalmente el reclamo de fuerza mayor esgrimido para incumplir el contrato, según declaraciones a la CNBC. Por causas de fuerza mayor se entienden las circunstancias imprevisibles que impiden que una de las partes cumpla con sus obligaciones contractuales, eximiéndolas en teoría de sanciones. Pero la energética alemana considera "injustificado" el argumento.

Alemania sospechó desde el minuto uno

Antes del parón, el Gobierno alemán ya sospechó que esas labores de mantenimiento derivarían en un cierre permanente como una represalia más del Kremlin contra Europa por las sanciones tras la invasión de Ucrania.

El vicecanciller y ministro alemán de Economía y Energía, Robert Habeck, fue el primero en manifestar su preocupación por la posibilidad de un "bloqueo" completo del gasoducto. Aunque el abastecimiento de cara al verano está asegurado, indicó, un corte total traería consigo grandes dificultades en invierno.

Si Vladimir Putin utiliza esta carta, la sacudida para Europa sería importante. Ya la semana pasada algunos analistas pronosticaban que el corte daría al traste con el plan europeo de llenar las reservas de combustible al 80% para final de verano.

La turbina ya no sirve como excusa

De momento, Gazprom, el operador del gaseoducto, solo ha contribuido a aumentar las dudas al no asegurar que se vaya a retomar el suministro por el Nord Stream, aunque ya no podrá excusar el cierre definitivo en la turbina que hasta hace unos días permanecía en Canadá pero que ya ha sido confirmada para entrega.

Esta pieza clave para el funcionamiento del Nord Stream estuvo retenida en Montreal como consecuencia de las sanciones a Rusia y provocó que el flujo se redujera hasta un 60% en junio. La semana pasada, las autoridades canadienses confirmaron la entrega y aliviaron en cierta medida en parte a al Ejecutivo comunitario, que en un comunicado señaló que "con la devolución de esta pieza se elimina una de las excusas que Rusia ha usado para reducir el suministro de gas".

En busca de nuevos aliados

La Comisión Europea acaba de firmar nuevos de gas con Estados Unidos o Azerbaiyán, que duplicará las entregas de gas a la UE a partir de 2027. Aunque la búsqueda de nuevos proveedores de combustibles fósiles está activa, su materialización se hará esperar, y mientras tanto, el precio a pagar será alto.

Los precios del gas en Europa se han disparado como resultado de la reducción de los flujos desde Rusia, que enviando menos producto está ganando lo mismo o incluso más que antes. Los precios han subido más del 600% en el último año.

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