Empresas y finanzas

El escándalo de Plus Ultra amenaza el rescate de Abengoa, Wamos y Celsa

  • Se ralentizará la aprobación de las ayudas ante el temor de ser demandados
  • Junto a Nautalia han pedido 70 millones, por lo que no tendrá que ir a Bruselas
Sede de la Sepi.

El escándalo generado en torno al rescate de 53 millones de Plus Ultra amenaza las ayudas que actualmente está analizando la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) por el temor de las consultoras y los distintos organismos a respaldar con su firma una operación que pueda ser denunciada, como ha pasado con la de la aerolínea vinculada a Maduro.

"Los equipos se están poniendo de perfil. Se va a analizar todo mucho más y se espera que los procesos sean más lentos y estrictos", señalan fuentes cercanas al Consejo Gestor, el organismo formado por representantes de Industria, Economía, Hacienda y la propia SEPI que analiza los informes y da vía libre a las operaciones antes

Estas mismas fuentes, que hablan de que se metió prisa para acelerar los rescates ya que sólo se había aprobado uno desde el lanzamiento del fondo (Air Europa), señalan en especial a la ayuda solicitada por Celsa, la filial de Abengoa y la aerolínea Wamos junto a Nautalia. "Wamos es un caso parecido a Plus Ultra en cuanto a que apenas aporta pasajeros y operaciones a los aeropuertos españoles", explican estas fuentes. Según los datos de Aena, la aerolínea del antiguo grupo Pullmantur transportó 160.589 pasajeros desde y hacia la red de aeródromos en 2019, unos 4.000 más que Plus Ultra.

Las ayudas de menos de 250 millones no deben someterse al visto bueno de Europa

Pese a estos datos, lo cierto es que la compañía aérea supone un caso totalmente distinto al de Plus Ultra ya que, según sus cuentas, cerró 2019 y 2018 con beneficios, tiene 12 aviones y antes de la pandemia tenía 712 trabajadores. Además, nada estallar el covid-19, Wamos logró apoyo externo (refinanció 32,7 millones y obtuvo préstamos convertibles por 6,8 millones), algo que no consiguió Plus Ultra ya que la banca le negó un crédito ICO.

La compañía aérea vinculada a Nautalia ingresó 226 millones en 2019 y ganó 11,6 millones. El grueso de su facturación proviene de los servicios subcharter, que es cuando el fletador de la aeronave es otro explotador de servicios aéreos que tiene autoridad operativa y usa la capacidad total del avión, por lo que los pasajeros no le cuentan a la compañía titular. Wamos realiza vuelos entre Madrid, Punta Cana (República Dominicana) y Cancún (México) ya que es el transportista de los viajes que vende Nautalia como agencia de viajes. La actividad de ambos negocios ha desaparecido.

Wamos cerró 2018 y 2019 en beneficios mientras que Abengoa está en concurso de acreedores

Así, existe preocupación de que esta compañía no pueda ser considerada estratégica, como se ha puesto en duda con Plus Ultra, que en 2019 operaba cuatro aviones A340 y su gran activo es que tiene una licencia tipo A, que permite el transporte comercial de pasajeros con aviones de mayor tamaño, y que escasean en España. Wamos y Nautalia han pedido 70 millones por lo que la última palabra de su rescate la tiene el Gobierno puesto que sólo se debe elevar a la UE si el préstamo supera los 250 millones.

En cuanto a Celsa, que ha pedido 700 millones, la situación se puede complicar por las dudas que existen sobre su viabilidad previa a la pandemia ya que una de las condiciones para solicitar las ayudas es no ser considerara una empresas en crisis a diciembre de 2019. Una empresa está en crisis cuando "haya desaparecido más de la mitad de su capital social suscrito como consecuencia de las pérdidas acumuladas" o "esté en un procedimiento de quiebra o insolvencia". Debido a sus pérdidas, Plus Ultra habría entrado en causa de disolución si no fuera por el préstamo participativo de 7,5 millones de Panacorp.

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