Empresas y finanzas

BBVA, a la cabeza de la morosidad hipotecaria en España al superar al Santander

  • El banco sitúa su tasa de impagos en créditos para vivienda en el 3,8%
  • El grupo cántabro reduce sustancialmente el ratio, hasta el 3%
Sucursales de BBVA, Santander y CaixaBank

BBVA se ha situado al frente de la morosidad hipotecaria en nuestro país. Aunque de momento este segmento de actividad es el que menos preocupa, la incertidumbre sobre la economía y el desempleo podrían acarrear también serios problemas al sector financiero en un futuro.

La entidad que preside Carlos Torres lidera el ranking tanto en tasa de impagos como en volumen de insolvencias de la cartera para adquisición de vivienda a los particulares, según los datos proporcionados por todas las entidades a cierre de 2020.

Este salto se ha producido porque el Santander, que hasta la fecha ostentaba el ratio más elevado, ha logrado reducir sustancialmente el volumen de dudosos en los últimos doce meses gracias sobre todo a la venta de carteras y, a pesar de que BBVA también ha disminuido algo este saldo.

En concreto, el banco azul acumula 2.821 millones de impagos hipotecarios en España, un 3,4% menos que a finales de 2019, pero la tasa se ha colocado en el 3,86%, un porcentaje superior al del grupo cántabro. El Santander, tras rebajar los morosos en un 31%, hasta los 1.784 millones, acumula un ratio del 3%, frente al 4,26% del año anterior.

En este segmento de negocio, uno de los que mejor se está comportando durante la pandemia, sorprendiendo al sector, es destacable también la merma de impagos realizada por el Sabadell, debido también a la desinversión de lotes dañados. La entidad catalana ha logrado descender un 35% los préstamos insolventes para compra de pisos y apenas cuenta ya con 778 millones en la cartera deteriora, es decir, lo que representa un 2,3% del total.

Descensos menos pronunciados han experimentados los otros bancos cotizados, aunque en algunos casos también han sido relevantes, salvo en CaixaBank y en Bankia, donde el ratio ha subido.

Bankinter, en este sentido, ha conseguido reducir los dudosos hipotecarios en un 15%, mientras que Unicaja en un 17,5% y Liberbank, en un 14%. De esta manera han colocado sus tasas de impagos en el 1,4%, 3,4 y 1,7%, respectivamente.

Alzas en Bankia y CaixaBank

En cuanto a Bankia y CaixaBank, que se unirán de manera oficial en las próximas semanas, en ambos casos las insolvencias avanzan ligeramente y, con ello, el porcentaje de dudoso sobre la cartera total. En el primero, escala de un 3,3 a un 3,5%, mientras que el segundo, de un 3,5 a un 3,7%.

Por el momento, la morosidad hipotecaria se mantiene bajo control en el sector, al igual que en empresas y en consumo (los dos segmentos que presentan mayores incertidumbres, debido a las ayudas impulsadas tanto por el Gobierno como por las propias entidades.

Moratorias como antídoto

Las moratorias aplicadas han servido como antídoto frente a los efectos del coronarivus hasta el momento, pero a partir de abril los clientes comenzarán de nuevo a tener que pagar las cuotas hipotecarias íntegramente, una vez terminen los plazos de carencia de doce meses otorgados por el sistema.

En principio, los banqueros confían en que la culminación de este periodo no se traduzca en un aluvión de impagos, al igual que ocurrió en diciembre con los préstamos al consumo. En este caso, la terminación de la carencia apenas supuso entre un 3 y 5% de dudosos, una cifra prácticamente insignificante teniendo en cuenta las circunstancias económicas por la que atraviesa el país.

Del total de moratorias otorgadas, hasta finales de enero se habían se habían aceptado 221.932 para adquisición de inmuebles, cuyo saldo vivo pendiente de amortización es de 19.955 millones de euros, según los últimos datos publicados por el Banco de España.

Gracias a esta medida, la tasa de impagos de los créditos para la compra y rehabilitación de viviendas ha podido dar un respiro a las entidades. Hasta septiembre del año pasado, de acuerdo con las cifras agregadas del sistema, había bajado al 3,3% frente al 3,5% previo a la pandemia. Los préstamos insolventes disminuyen en dos trimestres en casi 1.000 millones, dejando el saldo dudoso en 16.844 millones.

Los expertos apuntan a que estos volúmenes comenzarán a subir. Incluso podrían llegar a los máximos de la crisis pasada. En aquel momento, la morosidad hipotecaria llegó a sobrepasar el 6% de la cartera concedida. Por tanto, si se cumplen los peores pronósticos, casi se duplicará frente a los niveles anteriores al coronavirus. Eso sí, a favor de la banca juega que por norma general el crédito para vivienda es el último en el que se reflejan los impagos.

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