Empresas y finanzas

Félix Abánades, el promotor que ha logrado reconstruirse a tres crisis

  • El empresario llegó a rehipotecar su casa para acudir a una ampliación de Quabit
  • El directivo continuará su carrera en Neinor Homes como Senior Advisor
Félix Abánades, presidente de Quabit

Félix Abánades ganó su primer millón de las antiguas pesetas cuando apenas tenía los 18 años y lo hizo vendiendo un cargamento de níscalos que el mismo recolectó en los montes de su pueblo, Ablanque (Guadalajara), y que vendió al día siguiente a un comercial de El Corte Inglés en Madrid.

Por aquel entonces el empresario no podía imaginar que se iba a convertir en uno de los señores del inmobiliario en España y de que se iba a codear con los directivos y las personalidades más importantes del país. Antes de que esto sucediera Abánades inició su carrera laboral en una empresa de desmontes y derribo de edificios y más tarde se trasladó a Guadalajara para trabajar en dos gestorías en las que descubrió su buena maña con los números, lo que le animó a acercarse al dueño de una constructora local que en pocos años se convertiría en su primera empresa.

Valentía e ilusión

La trayectoria de Abánades en el mundo del ladrillo ha estado marcada por la valentía y la ilusión de sacar adelante compañías que otros dieron por perdidas. Así empezó de hecho su andadura en el sector, cuando recién estrenada la década de los 90 entró a trabajar parcialmente como director administrativo en Rayet, en aquel momento una pequeña constructora de Guadalajara liderada por Arturo Carpintero.

Unos años más tarde España se sumió en una profunda crisis económica (1992-1998) que acabó con más del 80% de las empresas del sector y que llevó a los entonces dueños de Rayet a declararse en quiebra. En ese momento Félix decidió quedarse con la compañía y asumir la deuda como único accionista. Armó un buen equipo, consiguió el apoyo de los acreedores, reflotó la compañía y la convirtió en uno de los quince grupos más importantes del sector en 2006. En pocos años, Rayet Construcción pasó de ser una constructora de ámbito local y a punto de desaparecer a convertirse en uno de los referentes del sector regional y nacional con actividades de edificación, obra civil y rehabilitación.

En 1994, creó Rayet Promoción para potenciar la actividad constructora. Pese la crisis que experimentaba el sector inmobiliario en esos momentos en España, la compañía encontró un buen nicho de mercado en la gestión de cooperativas y viviendas asequibles. Consiguió posicionarse rápidamente como un agente muy activo, y amplió su rango de actividades a la promoción de todo tipo de viviendas y a la gestión de suelo y patrimonio. El crecimiento de Rayet Promoción fue exponencial en los ejercicios posteriores.

Tras un ambicioso proceso de diversificación amplió las áreas de actividad y unificó todos los negocios en Grupo Rayet, holding empresarial consolidado en las áreas de Construcción (Rayet Construcción); Promoción Inmobiliaria (Rayet Promoción); Hoteles (Rayet Hoteles); servicios, concesiones y medio ambiente (Rayet Medio Ambiente); y Editorial (Rayet Comunicación): adquirió el diario "La Nueva Alcarria", publicación emblema de Guadalajara, y lanzó el periódico gratuito "Global" en las cinco provincias castellano-manchegas.

Se cruza con Bañuelos y Astroc

A finales de 2006 ante el recalentamiento del sector y tratando de anticiparse al fin ciclo inmobiliario el empresario tomó una de las decisiones que el mismo ha calificado en distintas ocasiones como de las "más trascendentales" de su recorrido profesional, ya que decidió vender su división inmobiliaria a Astroc, liderada por Enrique Bañuelos, el rey Midas del momento en el ladrillo, por 680 millones de euros (comprando paralelamente un 5% de ésta).

Abánades siguió diversificando su patrimonio y adquirió después un paquete significativo de Antena 3 Televisión (7%), tomó un 4% de Eiffage; y realizó varias inversiones patrimoniales.

Abánades decidió tomar el control de la compañía, llegando a exponer gran parte de su patrimonio

Mientras tanto empezaba el declive en Bolsa de Astroc, que en febrero de 2007 perdió un 40% en cuestión de días, una debacle que no fue capaz de remontar y que derrumbó su capitalización pasando de los más de 8.000 millones a menos de 1.000 en tan solo un año.

A finales de 2007, ante el incumplimiento de pago de Astroc (sólo se cumplió con el 50% inicial), y a petición de las entidades financieras que más riesgo tenían en la empresa (la deuda superaba los 1.500 millones de euros), Félix Abánades decidió tomar el control de la compañía, llegando a exponer gran parte de su patrimonio personal.

En muchas entrevistas se le ha preguntado al directivo porque en ese momento decidió tomar las riendas de la compañía en lugar de retirarse con casi 300 millones de euros. "Lo que mejor sé hacer es construir casas y tampoco podía dejar que se hundiera la compañía que yo mismo había creado", responde siempre Abánades.

Salto internacional

En 2008 Abánades fue protagonista de la primera operación de consolidación dentro el sector y creó Afirma Grupo Inmobiliario, compañía cotizada fruto de la fusión de Rayet Promoción, Landscape, Astroc y otras 16 compañías. Tras iniciar el proceso de reordenación de la compañía se lanzó a la actividad internacional en los mercados de Rumanía, Panamá, Uruguay, Brasil y Argentina. Dos años más tarde presentó la nueva marca Quabit Inmobiliaria, que hace apenas dos días acaba de vender a un gigante del sector, Neinor Homes.

Pero hasta llegar a este punto y desde 2007, el empresario ha tenido que lidiar con una profunda crisis económica y financiera global que se vivió con especial crudeza en España y, muy especialmente, en el sector inmobiliario. Así, Abánades centró todos sus esfuerzos en asegurar la viabilidad de su grupo mediante complejos procesos de refinanciación y reestructuración y con constantes ampliaciones de capital en las que llegó a rehipotecar su casa para acudir a una de estas operaciones y que su participación en el grupo no se viera diluida en exceso. Tras varios años de constante lucha y ante una nueva crisis derivada de la pandemia del Covid el directivo ha decidido ahora dar un giro al rumbo de Quabit, que se integrará en Neinor. Esta es, según Abánades, "una operación muy positiva para los accionistas, acreedores y trabajadores de Quabit, que ahora pasa a formar parte de una de las mayores promotoras cotizadas de España".

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