Empresas y finanzas

Correos pierde 95 millones tras mes y medio de parón por el coronavirus

  • Los ingresos postales caen un 27,5% hasta abril y los de paquetería el 27%
  • Sólo en abril, el primer mes en blanco, registra números rojos de 64 millones
Buzón de Correos en la Gran Vía de Madrid

La cuarentena hunde a Correos en pérdidas. La compañía postal ha cerrado los cuatro primeros meses del año con unos números rojos de 95,2 millones de euros tras ver como sus ingresos postales se hundían y el reparto de paquetes se frenaba en seco en apenas mes y medio. Así, sólo en abril la firma que preside Juan Manuel Serrano ha perdido 63,6 millones de euros frente a los 15,6 millones que ganó en el mismo mes del año pasado.

Y es que la decisión de Correos de prestar sólo el Servicio Postal Universal y de abrir tres horas las oficinas tras la declaración del estado de alarma, unido a la paralización de la economía, han lastrado sus ingresos entre mediados de marzo y finales de abril. Según los datos a los que ha tenido acceso este diario, en los cuatro primeros meses del año Correos ingresó 471,8 millones por la prestación del servicio postal y de paquetería, un 24,7% menos que en el mismo periodo de 2019.

Si se cuentan los ingresos por los procesos electorales del año pasado (52 millones) y la contraprestación pública por el Servicio Postal Universal (30 millones), la facturación de la compañía ha retrocedido un 27,1% a los 517 millones. Los gastos se han mantenido más o menos estables por lo que el resultado de explotación ha sido negativo en 128,8 millones frente a los 36,1 millones positivos de 2019.

La firma postal no ha facturado lo suficiente para pagar las nóminas y ha pedido créditos

El grueso del deterioro se ha registrado en abril, el primer mes completo que Correos ha estado funcionando a un 25% de su capacidad y en el que el reparto de paquetes desapareció poniendo en peligro sus contratos con Amazon o Alibabá. Así, sólo el mes pasado sus ingresos comerciales cayeron un 59,1% desde los 150,8 millones a los 61,7 millones. Si se suma la facturación por las elecciones de 2019 la caída se acentúa hasta el 70%. Los gastos alcanzaron los 143 millones, un 20,2% menos que en abril de 2019, por lo que el resultado de explotación fue negativo en 85 millones. Correos ya tuvo que pedir un crédito a la banca para pagar las nóminas de marzo y en abril volvió a hacer lo mismo ya que con los ingresos generados no consiguió cubrir la nóminas de sus 55.000 trabajadores, de los que el 30% son temporales.

Por productos, los ingresos del servicio postal tradicional (cartas) retrocedió el 39,6% sólo en abril a los 35,5 millones mientras que el envío de certificados se ha hundido un 79,5% a los 8,3 millones y el de publicidad (marketing) pasó de 6,8 millones de 2019 a los 200.000 euros del mes pasado. Y es que el envío de cartas sigue a la baja por el auge de internet y la decisión de bancos y eléctricas de limitar el envíos de facturas físicas, lo que ha llevado a Correos a centrar su estrategia en el reparto de paquetes y la expansión internacional.

Sólo en abril los ingresos por paquetería cayeron un 82% y los de e-commerce el 47%

Los ingresos de paquetería han caído un 82% a los 4,1 millones y los provenientes del e-commerce se han situado en los 4,7 millones, un 47% por debajo del año pasado pero muy lejos de los casi 12 millones previstos en el presupuesto. En los primeros cuatro meses, la facturación por servicios postales retrocedió un 25,7% a los 331 millones mientras que los ingresos por paquetería cayeron un 27,6% a los 69 millones y los provenientes del comercio online llegaron a los 30,3 millones, un 16,6% menos. La expectativa es que este negocio registre crecimientos de doble dígito este año.

Ante el deterioro del negocio, Correos instó a su plantilla y el Gobierno retomar la actividad cuanto antes. Así, a principios de mayo presentó un plan de reactivación que debería estar concluido a finales de mes.

"No queremos quejas, sino medidas en plena desescalada, y esas medidas pasan por cumplir los acuerdos prometidos con los trabajadores"

Para el sindicato CSIF, las cifras que presenta Correos son de esperar por la crisis del coronavirus, por lo que no se puede utilizar como excusa para frenar los proceso de contratación. "El camino no es el de exponer penurias sino el de ayudar a la recuperación sin restringir ni un solo puesto de trabajo", asegura el sindicato.

"No queremos quejas, sino medidas en plena desescalada, y esas medidas pasan por cumplir los acuerdos prometidos con los trabajadores como la toma de posesión el 1 de julio de las 4.055 nuevas plazas de la última convocatoria de empleo, la supresión obligatoria de los sábados para los 16.000 empleados afectados por esta cuestión así como fortalecer la seguridad del reparto rural", insta CSIF en un comunicado a los trabajadores.

El sindicato no han conseguido más concreción sobre las oposiciones anunciadas para otoño y que probablemente no se puedan celebrar este año si el Ejecutivo no levanta la suspensión indefinida a los exámenes para plazas públicas.

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