Empresas y finanzas

El Comité de Basilea retrasa un año la aplicación de nuevas exigencias de capital a la banca

  • Basilea III entrará en vigor el 1 de enero de 2023
  • La decisión busca que los bancos destinen sus recursos a financiar a los afectados
El presidente del Comité de Basilea y gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos.

El Comité de Supervisión Bancaria de Basilea ha decidido este viernes posponer un año la aplicación de Basilea III, un conjunto de medidas para reforzar el capital de las entidades, con el objetivo de que los bancos no tengan que destinar sus recursos a fortalecer su solvencia y se vean más holgados para garantizar la financiación a familias y hogares por el impacto del coronavirus. Así, las primeras medidas, que debían entrar en vigor el 1 de enero de 2022, se retrasan a la misma fecha de 2023.

François Villeroy de Galjau, presidente del grupo de Gobernadores de Bancos Centrales y Jefes de Supervisión (GHOS) y gobernador del Banco de Francia, explicó en un comunicado que es importante que los bancos y los supervisores puedan comprometer todos sus recursos para responder al impacto de COVID-19, esto incluye proporcionar servicios críticos a la economía real y asegurar que el sistema bancario se mantenga financiera y operacionalmente resistente. "Las medidas aprobadas hoy por el GHOS tienen por objeto dar prioridad a estos objetivos y seguimos estando dispuestos a actuar en caso necesario", dijo.

Por su parte, Pablo Hernández de Cos, presidente del Comité de Basilea y gobernador del Banco de España, explicó que la medida tomada liberará la capacidad operativa de los bancos y los supervisores en su respuesta al impacto económico del coronavirus. "El Comité seguirá vigilando de cerca el impacto del COVID-19 en los bancos y los supervisores y responderá, según sea necesario, en coordinación con el Consejo de Estabilidad Financiera y otros órganos normativos sobre cuestiones intersectoriales", aseveró.

La fecha de aplicación de las normas de Basilea III finalizadas en diciembre de 2017 se ha aplazado un año hasta el 1 de enero de 2023. Las disposiciones transitorias conexas también se han prorrogado un año, hasta el 1 de enero de 2028. La fecha de aplicación del marco revisado de riesgos de mercado finalizado en enero de 2019 se ha aplazado otro año, hasta el 1 de enero de 2023. La fecha de aplicación de los requisitos de divulgación del tercer pilar revisado, finalizada en diciembre de 2018, se ha aplazado un año hasta el 1 de enero de 2023.

Desde el Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de España ya han advertido en varias ocasiones que serán flexibles con las exigencias regulatorias de la banca, ante el impacto del coronavirus. Así, el supervisor europeo y nacional no requerirán, por ejemplo, el nivel de provisiones que por regulación pide a las entidades para cubrir los impagos, en el caso de que los morosos sean clientes afectados por ellos efectos del coronavirus.

comentariosforum4WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin

forum Comentarios 4

En esta noticia no se pueden realizar más comentarios

nicaso
A Favor
En Contra

Cada vez me da más tirria oir a estos. LLevan lailando con las basileas dando la vara desde hace años. Está claro que la banca no es de sus accionistas y que estos son unos paganos cuyos dineros están enterrados per se. Si sé esto no meto un duro de mis ahorros en las entidades bancarias.

Vayan a contarles sus milongas a otros pardillos que yo estoy de vuelta.

Puntuación 2
#1
muy mal
A Favor
En Contra

Pues muy mal, eso lo que hace es mandar un mensaje de desconfianza hacia la banca, muy mal, repito.

Puntuación 1
#2
Espabilad
A Favor
En Contra

Parece que la banca es una vaca con 18 tetas y solo una boca, que es el dinero de los depositantes. la banca lo que tiene que hacer es dejar inmediatamente de financiar jilipolleces en el ladrillo invendible y centrarse en fortalecer su solvencia, que en definitiva se basa única y solamente en el dinero de los ahorradores, también llamados depositantes.

Puntuación 3
#3
nicaso
A Favor
En Contra

#3

La solvencia de un banco no la garantiza sus depositantes sino su capital y este lo aportan sus accionistas. Cierto que la retirada de depósitos puede provocar la inoperancia de una entidad bancaria, caso del B. Popular, pero los depositantes tienen una garantía de cien mil euros y los accionistas nada. Los accionistas no se escaparon del B. Popular pero los grandes depositantes si. A pesar de ser un banco solvente los unos se quedaron sin su dinero y los demás salvaron las alforjas.

En la anterior crisis fue la banca la que evitó la bancarrota del país a costa de su propia estabilidad. En esta ocasión o nos salva la caridad o no va haber guapo que nos socorra.

Puntuación -1
#4