Economía

Draghi: "Las discusiones sobre la retirada de estímulos darán comienzo en otoño"

  • "El objetivo de inflación del 2% es válido, sobre todo para la eurozona"
  • El euro rebota con fuerza tras la reunión y supera los 1,16 dólares
  • Mantiene el discurso: "Debemos ser persistentes, pacientes y prudentes"
Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE)

Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, ha destacado durante la rueda de prensa posterior a la reunión de política monetaria que hay "que ser persistentes, pacientes y prudentes" con la política monetaria actual, porque todavía no ha llegado el momento de cambiar el rumbo, aunque ha dejado entrever que llegará. "La inflación no está todavía donde debería estar", ha destacado.

Draghi ha reconocido que será en otoño cuando se revise la dirección de la política monetaria, lo que no es sinónimo de cambio, sino de revisión simplemente. En el mercado ya se apuesta por un posible anuncio de cambios en su política en la próxima reunión del 7 de septiembre, aunque estos cambios podrían no implementarse hasta el año 2018.

Por otro lado, el Banco Central Europeo ha decidido mantener el tipo de interés rector en el mínimo histórico del 0%, donde lleva establecido desde el 16 de marzo de 2016, más de un año. Además, también ha mantenido la tasa sobre depósitos en el -0,4% y la ventanilla de descuento para préstamos a los bancos en el 0,25%. Las compras de activos se mantendrán como estaba previsto.

En relación con las medidas de política monetaria no convencionales, el Consejo de Gobierno confirmó que las compras netas continuarán al ritmo actual de 60.000 millones de de euros mensuales hasta el final de diciembre de 2017 o hasta una fecha posterior si fuera necesario y, en todo caso, hasta que el Consejo de Gobierno observe un ajuste sostenido de la senda de inflación que sea compatible con su objetivo de inflación, según destaca el comunicado del instituto monetario.

El programa se puede ampliar

Durante la rueda de prensa, Mario Draghi ha señalado que el fortalecimiento económico debería acercar la inflación a los niveles marcados por el instituto monetario. Aún así, el presidente del BCE ha insistido en que el programa de compras se puede prolongar e intensificar en caso de que la inflación no alcance los niveles deseados por sí misma.

El italiano insistió en que la inflación principal se mantendrá en niveles parecidos a los actuales mientras que el petróleo siga moviéndose en los precios actuales. No obstante, la política monetaria acomodaticia debería ayudar a que los precios vayan fortaleciéndose a medio plazo. "Para resumir, con los datos en la mano, la situación es propicia para que las políticas acomodaticias se mantengan vigentes", ha destacado el presidente del BCE.

En la ronda de preguntas, los periodistas han insistido en la finalización del programa de compras, que en condiciones normales finalizaría en diciembre de este año. "Mientras que la inflación siga siendo moderada, sobre todo la inflación subyacente, la política monetaria seguirá siendo acomodaticia, debemos ser persistentes, pacientes y prudentes", ha señalado Mario Draghi.

"La inflación no está donde debería estar, por eso el Consejo de Gobierno del BCE mantiene sus herramientas de política monetaria acomodaticia activas. Pero la fortaleza económica ha llegado, por lo que sólo tenemos que esperar a que llegue el momento, pero lo último que queremos ahora mismo es que las condiciones financieras se endurezcan", ha destacado el banquero italiano.

La retirada de estímulos, en otoño

Aún así, el presidente del BCE ha dejado entrever que el tono actual de la política monetaria no va a permanecer para siempre, lo que junto con las mayores expectativas de crecimiento ha llevado al euro a superar los 1,16 dólares por unidad de la divisa europea.

"Las discusiones tendrán lugar en otoño", dijo Draghi. "No hemos discutido qué ocurrirá en septiembre o después (...) no hemos discutido adoptar medidas del estilo del Banco de Japón (...) no hemos discutido escenarios para la retirada de estímulos ('tapering')", afirmó Draghi ante la insistencia de los medios en conocer cuáles serán los próximos pasos del banco central. "La decisión no será provocada por un único dato", añadió el banquero. 

Además, Draghi ha asegurado que para el BCE el objetivo de inflación seguirá siendo del 2%, puesto que no sería creíble cambiar ese objetivo a otro superior cuando ni siquiera se está alcanzando el actual. Draghi ha recalcado que especialmente para la eurozona, el objetivo del 2% sigue muy vigente y lo seguirá siendo.

Además, si las perspectivas fueran menos favorables, o si las condiciones financieras fueran incompatibles con el progreso del ajuste sostenido de la senda de inflación, el Consejo de Gobierno prevé ampliar el volumen y/o la duración de este programa.

"Queremos tener toda la información disponible", añadió el presidente del BCE, puesto que el Consejo no solo mira el crecimiento, ya que, de hecho, se fija antes en la senda de convergencia de la inflación y si esta es sostenible por sí misma. "Un endurecimiento no deseado puede dar al traste con la convergencia de la inflación", sentenció Draghi.

Por otro lado, al ser preguntado sobre la posibilidad de que el BCE compre deuda griega, el banquero italiano ha señalado que "es prematuro" discutir esta cuestión, subrayando que antes debe completarse la tercera evaluación del programa de rescate de Grecia. "Ha habido serios progresos", apuntó el presidente del BCE, añadiendo que la implementación total del programa de asistencia es clave para restaurar la confianza en los mercados.

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