Economía

Rusia y China preparan un arma para desactivar el gran baluarte financiero de EEUU: guerra total contra SWIFT

  • Los BRICS consideran que la alternativa a SWIFT 'está a punto' y ya negocian con 159 países
  • Es un instrumento clave de EEUU para sancionar países 'rebeldes'
  • Trump está estudiando una ofensiva de sanciones ante esta situación
Putin y Xi Jinping. Reuters.

La alianza de los países emergentes conocida como los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) lleva tiempo trabajando en reducir el reinado mundial del dólar y la ventaja que eso supone para EEUU. Sin embargo, de momento ninguna amenaza de este grupo parece poder dañar la hegemonía del billete verde. El dólar sigue dominando con puño de hierro las reservas de los bancos centrales del mundo (59.4% del total) de forma estable mientras el yuan no pasa del 2,45%. El 90% de las transacciones a nivel mundial están dominadas por este divisa. En ese sentido, el grupo emergente ha puesto el ojo en otro de los pilares de la influencia financiera global de EEUU: el sistema SWIFT.

Prácticamente todos los pagos entre los diferentes bancos del mundo están dominado a través de este instrumento, algo que ha generado suspicacias entre este grupo, pues monopoliza entre el 80% y el 90% de todas las operaciones del sector a nivel mundial. Es, de facto, el mecanismo único por el que los bancos realizan y registran los pagos. En ese sentido el control de SWIFT por parte de EEUU otorga al país varias ventajas estratégicas.

En primer lugar, puede excluir a bancos a los que quiera sancionar, imponiéndole costes extra y obligándole a buscar métodos alternativos más caros, menos seguros y que no todos los operadores aceptan, afectando a la inversión y dañando directamente a su sistema financiero. Rusia estimaba en 2014 que la desconexión total supondría un impacto del 5% a su PIB. Además permite tener información sobre todas las transacciones que quedan registradas. Al ser prácticamente de uso universal se puede seguir 'el rastro del dinero' para ver donde fallan sanciones (como las impuestas a Rusia) y poder solucionar los 'agujeros' por los que los países sancionados evitan las imposiciones.

Desde 2023, los BRICS ya anunciaron su intención de crear una plataforma alternativa tanto para los pagos entre ellos, como para utilizarla en acuerdos alternativos. Sin embargo, diversos problemas habían hecho que pareciese una misión realmente complicada crear un competidor con suficiente credibilidad para quitar la soberanía total al sistema occidental.

Durante los días 22 y 24 de agosto el grupo se reunió en Johannesburgo . El foco se centró en lo que parecía el proyecto más atractivo (y que fue descartado), una moneda común entre los diversos miembros para plantar cara al dólar. Sin embargo de esta reunión sí salió el proyecto de un sistema de pagos alternativo. En un reciente foro del grupo, Rusia ha defendido que "está a punto de llegar". El país euroasiático cree que puede acelerar para tener esta herramienta en los próximos meses y, con el tiempo, quitar a Washington (y Occidente) el botón 'nuclear' para causar estragos en casi cualquier sistema financiero.

Andrey Margolin, catedrático de economía y vicerrector de la Academia Presidencial Rusa de Economía Nacional, explicó en el propio Foro de BRICS que "pronto se logrará un sistema alternativo a SWIFT para los pagos de medio mundo". El grupo ha ido mostrando sus dudas a la hora de no tener una herramienta para operaciones transnacionales y ya está poniendo en marcha esta idea. Sin embargo, aún quedan pasos para que pueda operar sin ningún problema y que pueda resultar así atractivo de primeras para que todos los socios de estos países puedan operar sin usar el sistema estadounidense.

"Cuando todo esté listo esperamos una respuesta de 159 países y tanto el SWIFT como el dólar podrían encontrarse pronto con una gran competencia de Rusia y nuestra alianza"

Esto se sumó con que, a comienzos del pasado mes de mayo, la propia gobernadora del Banco Central de Rusia, Elvira Nabiullina, defendió ante la agencia Xinhua que la posibilidad de un sistema común de mensajes financieros se extienda por 159 países. "Estamos teniendo conversaciones para la integración de las diferentes plataformas nacionales". En ese sentido, a falta de "la preparación técnica", Nabiullina sentenciaba que "cuando todo esté listo esperamos una respuesta (afirmativa) de los mismos y tanto el SWIFT como el dólar podrían encontrarse pronto con una gran competencia de Rusia y nuestra alianza".

En EEUU, aunque desde la Casa Blanca solo hay silencio, a la espera de que se termine anunciado el sistema final, ya ha encontrado una respuesta en Donald Trump. Según Bloomberg, Trump ha encargado a sus asesores un informe sobre las sanciones que lanzar sobre los países que intenten desdolarizar sus economías y que fomenten un mecanismo alternativo. Estas medidas irían desde sanciones a aranceles, pasando por controles de exportación, en cualquier caso, una respuesta agresiva para tumbar el proyecto.

¿Qué es SWIFT y por qué es clave para EEUU?

Este sistema saltó a la palestra en 2022 tras un gran periodo de 'perfil bajo'. El motivo fue la expulsión de buena parte de la banca rusa en línea con las sanciones que se lanzaron contra empresarios, firmas y organizaciones que se considerasen estratégicas para alimentar la maquinaria de guerra del Kremlin. Swift es el 'Whatsapp' del sistema financiero mundial. Una red de alta seguridad para intercambiar información y que unifica al sector en todo el mundo, permitiendo que los pagos se realicen a través de las fronteras nacionales y facilitando las transacciones internacionales.

Actualmente hay 11.000 entidades financieras y 200 países registrados en esta enorme red que aporta una enorme celeridad y seguridad. Es considerado clave para un crecimiento rápido de la inversión. "La alternativa a este sistema hasta ahora es hacer las operaciones de forma manual, lo que aumenta tanto los costes como los riesgos", explican los expertos de BBVA. Raouf Soussi, responsable de Estrategia de Pagos de Empresas de BBVA, enfatiza que "SWIFT es un elemento esencial, por la seguridad y la confianza, en el modelo de corresponsalía, donde los bancos de un país representan a bancos extranjeros y les permiten poder operar en prácticamente cualquier país, sin necesidad de tener presencia en él o tener relaciones establecidas con todos los bancos mundiales".

Sede de Swift en Bélgica
Sede de SWIFT en La Hulpe, Bélgica (Reuters)

En ese sentido, la información es poder, y que el sistema SWIFT dependa en primera instancia de EEUU supone un arma letal para Washington en la 'guerra económica' como la mantenida por Rusia. A pesar de que legalmente se trata de una operativa operada en Bélgica, la realidad es que su gobernanza está basada en los volúmenes de actividad de sus miembros. Es por ello que prácticamente siempre está presidida por una empresa estadounidense y, de hecho, a día de hoy JP Morgan Chase preside la junta, con Lloyds Bank en la vicepresidencia. La influencia de EEUU en la institución es prácticamente total.

Clave para la 'cruzada' contra el 'imperio financiero de EEUU'

Rusia preparó el terreno durante casi una década para que el impacto de la expulsión fuera lo menor posible. En 2014, con la anexión de Crimea y primeras sanciones, ya realizaron un estudio para ver qué implicaría una desconexión total del sistema estimaron que implicaría un golpe instantáneo del 5% de su PIB debido al bloqueo de ventas, cobros y al impacto que esto supondría en las operaciones internacionales. Sin embargo, desde entonces ha crecido el temor de que otros eventos geopolíticos puedan dejar a otros países similares expuestos. Destaca especialmente el caso de China, pues el gigante asiático podría verse envuelto en una espiral de sanciones por una eventual invasión de Taiwán que implique el sistema SWIFT.

En ese sentido encontrar una alternativa es clave para evitar que, en caso de un conflicto, este arma puede usarse con efectos devastadores. En cualquier caso, un menor monopolio de SWIFT no supone un debilitamiento directo del dólar pues la herramienta permite operar con diferentes monedas y no tiene por qué favorecer a la divisa norteamericana. Sin embargo, sí que puede servir para despojar a Washington de su gran arma.

En cualquier caso Michael Maharrey, experto de Money Metals, explica que esto sí supone un impacto indirecto sobre el dólar. "Un nuevo sistema podría acelerar la desdolarización pues SWIFT, al final sirve como una 'superautopista' del comercio mundial y el sistema, por lo tanto, refuerza el papel del dólar como eje del comercio global".

"Los sistemas alternativos todavía depende de varios bancos que actúan como nodos y pueden ser sancionados, provocando su fracaso"

Además, SWIFT ofrece a Washington otra gran ventaja estratégica en la 'guerra económica y de sanciones". Se trata de un sistema de intercambio de información por lo que según el Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos (CSIS, pro sus siglas en inglés) "permite monitorear el cumplimiento de sanciones de terceros". Un factor clave para detectar agujeros en las imposiciones y que permiten que estas puedan tener el mayor impacto posible.

Sin embargo, aunque desde Rusia tienen claros los beneficios, en Pekín creen que el sistema es más fuerte que simplemente disociarse del mismo en sus relaciones entre BRICS u otras regiones (como África, países del sudeste asiático… etc). Lu Chen, catedrático de Economía en la Universidad de Jiaotong, cree que es imposible hacer un sistema global basado en el que utilizan China y Rusia para las relaciones de bilaterales de sus bancos, el RMB.

"A diferencia de SWIFT, el sistema chino (y el ruso) todavía dependen de varios bancos que actúan como nodos, frente a un sistema unificado". Para el experto, estas entidades intermedias podrían ser "sancionadas y presionadas". En un informe de este mismo mes de mayo, Lu Chen señala que, si por ejemplo, China levanta un sistema 100% independiente de SWIFT "EEUU tiene el poder para hacer que fracase bloqueando los negocios de estas entidades, si otros países cooperasen con Washington sería realmente imposible".

Logo de SWIFT (Reuters)

Es este uno de los principales motivos por los que está siendo tan complicado desarrollar esta amenaza para 'el botón nuclear financiero' de EEUU. Aunque aún no se conoce cuál sería el mecanismo que una a los BRICS y cómo haría para reducir al máximo este gran peligro, China ha puesto en marcha el CIPS que actualmente solo sirve para el yuan. "Podemos ofrecer a los clientes globales servicios de compensación en yuanes más convenientes y eficientes, reduciendo la dependencia del sistema SWIFT" explicaban en su lanzamiento oficial en 2022.

Desde el CSIS, por sus siglas en inglés, defendían que "pese a que el sistema occidental tiene una ventaja de medio siglo, China es la más avanzada en ese desarrollo, aunque aún está por detrás". En ese sentido creen que "por el momento es difícil pensar que CIPS suponga un desafío" pues "se trata de una construcción compleja, que lleva tiempo y esfuerzo económico". Sin embargo, una amplia alianza como son los BRICS y una gran red de bancos que puedan formar una telaraña internacional pueden ser la clave para superar todos estos problemas.

El comercio entre los miembros de los BRICS ha ido aumentando los últimos años y ya supone cerca de 620.000 millones de dólares. Sin embargo, más que la propia telaraña que se pueda tejer solo entre estos cinco países, destacan la influencia de estos (y especialmente China) en regiones que pueden ser un campo abonado para el nuevo sistema. Un ejemplo claro es África a pesar de que la Unión Europea es el mayor socio del continente, representando un 25% del comercio de la región, China ya supone un 18%, es decir, el 4,7% del comercio mundial.

"Según las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), BRICS+ representará el 37,6% del PIB mundial en 2027"

Algo parecido pasa con Sudamérica, el comercio con China representa el 8,5% de América Latina. Incluyendo el Caribe, pese a que EEUU es el gran socio de la región con un 42% del comercio total, China representa ya el 15% con cerca de 171.000 millones de dólares. Además los países de este club cuentan con enormes recursos naturales como crudo, gas, carbón, metales y fertilizantes en el caso de Rusia (aunque Brasil también es un gran productor de petróleo) y diamantes, oro, azúcar y otras materias primas en el caso de Sudáfrica.

En total, los cinco y sus aliados suponen el 31,6% del PIB mundial según el Banco de Francia. "Según las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), BRICS+ representará el 37,6% del PIB mundial en 2027, en comparación con el 28,2% para el G7". A los BRICS pidieron sumarse en agosto de 2023 Argentina, Irán, Arabia Saudí, Egipto y Emiratos Árabes Unidos. Aunque el país latinoamericano se ha bajado del barco con la llegada de Javier Milei, la realidad es que el grupo ampliado cuenta con más de la mitad de la población mundial, un enorme potencial para que lograr romper el dominio de SWIFT.

Volviendo al sistema que el grupo podría poner en práctica pronto, esta sería, de momento la integración de la capacidad del CIPS chino con el SPFS y, por el camino, expandiendo la red de los otros países. El ruso cuenta con 129 participantes en 20 países, y chino es utilizado por 1.427 instituciones financieras de 109 países y regiones. Aún queda muy lejos del SWIFT con más de 11.000 integrantes, pero ya supone una cifra considerable de base. A esto hay que sumarle que el mes pasado la gobernadora hablaba ya de 159 países que podrían integrar el nuevo mecanismo. Ahora todo dependen de si este sistema puede dañar a SWIFT y no caer bajo el fuego financiero de Washington.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud