Economía

La inflación en Turquía se acerca al 70% en marzo y se prevén más subidas de tipos

Primer ministro de Turquía, Tayyip Erdogan. Foto: Alamy

La inflación en Turquía se aceleró en marzo al 68,5% interanual desde la expansión del 65,7% del mes de febrero, según lo publicado este miércoles por la agencia de estadística del país Turkstat. En cambio, la inflación anual se desaceleró al 3,16%, desde el 4,5% que marcó en el mes anterior y registró su lectura más baja desde el mes de diciembre.

El encarecimiento de la vida sigue trayendo de cabeza a la administración de Erdogan que el pasado domingo sufrió un duro revés, ya que en las elecciones municipales su partido (AK) sufrió un duro golpe en las urnas, dando la victoria al secularismo. Una victoria encabezada por el alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu, imagen del resurgimiento de la democracia liberal del país.

Pero lo cierto es que los cálculos oficiales están desdibujados por el grupo de expertos independientes de Enagrup, que se encargan de realizar sus propias estimaciones macroeconómicas del país ante la falta de confianza de lo oficial. En concreto, estos expertos creen que el incremento de los precios en marzo fue del 5,8%, situando un IPC en el país del 124,63%.

Entre los principales contribuyentes a este incremento anual de los precios están los servicios, la educación y los alimentos. La inflación suyacente, que excluye estos últimos y la energía, se aceleró hasta alcanzar su nivel más alto registrado: 75,2%, frente al 72,9% de febrero. La inflación de los servicios también se aceleró, subiendo del 94,4% al 96,5%.

Mientras que el Banco Central de Turquía (CBRT por sus siglas en inglés) tiene previsto que la tasa de inflación termine este año en el 36%, con una banda superior del 42%, según su último informe de proyecciones.

Los expertos creen que si la inflación continúa así llegará a marcar entre un 73% y un 75% en mayo. La economista Selva Bahar Baziki aseguró en un comentario para Bloomberg que la lectura de inflación de marzo fue más baja de lo esperado pero "no es más que un alivio temporal". La experta asegura que de cara al futuro "esperamos que la inflación alcance el 73% en mayo, seguida de una desaceleración que lleve a la tasa al 43% a fin de año". Aún así, sigue siendo ocho veces superior que lo proyectado por CBRT.

Por su parte, el economista turco Haluk Burumcekci pronosticó incluso que la inflación va a pisar el acelerador hasta situarse alrededor del 75% en mayo y que aflojará posteriormente hasta situarse en el 45% a finales de mayo "si los tipos de cambio, los salarios y los precios de las materias primas no se enfrentan a otro shock", dijo.

La investigadora senior del Instituto Elcano, Judith Arnal, aseguró a elEconomista.es que ahora mismo "hay que ver lo que pasa con la lira y con los precios de la energía". Pero la experta aseguró que "hay que dar tiempo" ya que la administración de Erdogan hizo una importante subida del salario mínimo del 50% "y esto es algo que favorece al crecimiento de la inflación". Por tanto, la experta resaltó que ahora mismo "hay que dar tiempo" a que opere el "tono restrictivo", dijo, que tiene actualmente el CBRT.

El banco central, de hecho, sorprendió a los mercados aumentando su tasa de interés dereferencia al 50% a fines de marzo, en medio del deterioro de las perspectivas de inflación y el aumento de la demanda de divisas fuertes. Además, tal y como dijo la investigadora, el banco ha prometido mantener una postura estricta hasta que los precios muestren signos visibles de enfriamiento.

Arnal fue bastante prudente, ya que reiteró que es posible que Erdogan diese un giro a la heterodoxia económica dados los resultados electorales, aunque aclaró que "los mensajes son que iban a continuar en la senda de la ortodoxia".

Al mismo tiempo, es posible que haya un ajuste del salario mínimo para el segundo semestre de 2024, lo que va a ejercer una presión adicional sobre los precios, tal y como comentaba Judith Arnal. Pero la contrapartida de esto es que se ha observado que el CBRT responde a esto siendo más estricto durante más tiempo. "Creemos que las autoridades dudarán a la hora de aplicar subidas de tipos justo cuando se espera que la inflación produzca caídas considerables durante el verano", aseguró Bahar Baziki.

La economista de Bloomberg reiteró que en sus previsiones de inflación no contemplan una revisión de los salarios. Si la política se desvía de esto, "esperamos un aumento en la inflación a fin de año de aproximadamente 0,7 puntos porcentuales por cada aumento del 10% en el salario mínimo", argumentó.

Al mismo tiempo, recordó que los riesgos para las perspectivas de la inflación "se inclinan al alza" ante una probable revisión de las políticas gubernamentales, una depreciación acelerada de la moneda y una escalada de la guerra en Oriente Medio.

Aún así, tanto Arnal como Baziki esperan que, ante el deterioro de los precios, el CBRT va a gestionarlo con políticas más estrictas. La economista de Bloomberg dijo que lo que ayudaría a corregir la trayectoria de la inflación sería un ajuste fiscal y de los precios regulados por el Gobierno y creen que ante un riesgo de alto impacto "es probable que el CBRT ofrezca una tasa adicional".

El propio ministro de Finanzas, Mehmet Simsek, aseguró en su cuenta de la red social X (antes Twitter) que la política fiscal también se iba a reforzar con el control sobre el gasto público, incluyendo los costes relacionados con las ayudas de reconstrucción tras el terremoto que asoló el país el año pasado. Esto, junto con el endurecimiento de la política monetaria "anclará las perspectivas de inflación y continuará el proceso de desinflación".

En este sentido, Erdogan aseguró, tras admitir su derrota, que se aferraría al programa ortodoxo de su ministro de economía, por lo que lleva a pensar que no se va a salir de dicha senda.

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