Economía

El mercado de trabajo pone contra las cuerdas a Macron frente al auge de la ultraderecha

El presidente de Francia, Emmanuel Macron. // Foto: EP.
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Buenas y malas noticias por parte del mercado de trabajo francés. A niveles económicos, el empleo se mantiene resiliente ante una Francia ralentizada y al borde de la recesión, mientras que a nivel político, aleja todavía más a Macron del soñado "pleno empleo" que prometió al final de su mandato en 2027. De no alcanzarlo, sería una muesca más en su gestión económica en un contexto en el que la ultraderecha de Le Pen está en pleno auge.

El aumento del desempleo a lo largo del año pasado ya auguraba que los sueños del presidente del conseguir una tasa de paro del 5% (pleno empleo) en 2027 sea casi imposible. En el cuarto trimestre de 2023 la tasa de paro en el país galo se situó en el 7,5%, frente al 7,1% del mes anterior, según publicó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos (INSEE por sus siglas en francés).

El incremento de cuatro décimas de la tasa de desempleo a cierre del año pasado, en términos puramente económicos, podría considerarse un "buen" dato. Francia atraviesa, igual que el resto de Europa, un período de ralentización económica con un crecimiento totalmente estancado y cercano a la recesión: creció un 0,9% en 2023. El consenso de Bloomberg le otorga un 0,9% también para 2024, mientras que otros organismos internacionales (OCDE y FMI) fijan una previsión recortada en la horquilla del 1%. Para 2025 se espera una "leve" recuperación, con un crecimiento próximo al 1,5%. Por tanto, el empleo se mantuvo estático y resiliente a la coyuntura económica.

Las economista de Bloomberg Eleonora Mavoreidi y Maeva Cousin aseguran que la tan criticada reforma de las pensiones "impulsó la oferta alboral y las reducciones en las contribuciones sociales de los empleadores redujeron los costes laborales". Pero advierten que es una tendencia similar en el resto del Viejo Continente, por lo que aseguran que Macron "tuvo suerte".

En el desglose de las cifras hay dos datos que son clave: el paro de larga duración y el desempleo juvenil. El primero aumentó ligeramente, una décima con respecto al trimestre anterior hasta situarse en el 1,9% de la población activa. Es cierto que sigue siendo ligeramente inferior con respecto al mismo período de 2022 (-0,1puntos) y muy inferior al registrado al cierre de 2019 (0,4 puntos).

Por su parte, la tasa de empleo juvenil se mantuvo estable (35,3%) en los últimos tres meses de 2023 y casi estable durante el año, creciendo solo un 0,1%. Es decir, el empleo juvenil no se mueve.

Lo que ahora preocupa a Macron es que esta especie de "suerte" se acabe y las grandes empresas empiecen a rectortar empleos antes de las elecciones al Parlamento Europeo en junio. Esto abonaría más el reciente auge de la ultraderecha aupado, precisamente, por hacer reformas que flexibilizaban todavía más el mercado laboral y subir edad de jubilación. Todo bbajo la promesa de que eso solucionaría la decadencia económica a largo plazo del país.

La ultraderecha de Rassamblement national (RN), herederos del Front National de Le Pen, bajo la presidencia del joven Jordan Bardella, sacó mucho rédito de las revueltas que provocaron estas medidas de flexibilización y les alzó en popularidad.

Macron ha pulsado botón de "reinicio" de su presidencia para las elecciones europeas con el nombramiento de Gabriel Attal como primer ministro tras la mala imagen que se creó su Ejecutivo bajo los mandos de Élisabeth Borne, que fue la encargada de anunciar estas reformas. Según las encuestas de intención de voto, su partido está a 10 puntos porcentuales de distancia de la ultraderecha de Bardella. Desde RN aseguran que esto significa un "trampolín" para que Le Pen entre en el Elíseo en 2027.

La primera prueba de fuego para Attal fueron las revueltas del campo francés, que paralizaron varios días el país. Mientras Le Pen y los suyos pretendían, nuevamente, sacar beneficio político de esto, Attal endureció el discurso hasta el punto de criticar los productos agrarios españoles por "hacer competencia desleal" a los franceses. Con esto lo único que pretendía era ganarse al campo francés y que no tonteasen con la ultraderecha.

El clima empresarial juega en su contra

Las empresas han situado el reto del mercado de trabajo en Francia como prioridad en la agenda. El banco Société Générale anunció la pasada semana un plan para suprimir 900 puestos de trabajo en sus oficinas centrales y el proveedor de pagos digitales Mundoine dice que recortará un 8% su plantilla.

La construcción también lo está pasando mal debido a la subida de tipos de interés por parte del BCE. En este sentido, el director ejecutivo de Vinci (una de las mayores constructoras del país), Xavier Huillard, aseguró el pasado mes que se habían abordado con los representantes de sus trabajadores los despidos voluntarios.

En este sentido, el presidente de la Federación Francesa de Promotores Inmobiliarios, FPI, estimó que la caída de los nuevos proyectos de construcción se traducirá en 300.000 puestos de trabajo menos. Además, aunque los tipos bajen, el delegado general de la federación, Didier Bellier-Ganière, aseguró que la recuperación va a ser "débil y gradual", ya que la oferta de proyectos tardará mucho en recuperarse. "Habrá mucha menos creación de empleo que antes", aseguró.

El objetivo está lejos aún con reformas

Mavoreidi y Cousin aseguran en su análisis que la reforma de las pensiones "seguirán impulsando la oferta laboral" pero es probable que la ralentización del crecimiento y la crecida de los salarios "afecten a la demanda laboral y puede haber obstáculos estructurales para llevar la tasa de desempleo por debajo del 7%".

Reiteran que inculso aunque el crecimiento se recuperer "es posible que no genere tanto empleo como se ha visto en los últimos años", explican. En el tercer trimestre de 2023 los datos de Eurostat muestran que el empleo creció un 6,9% con respecto a 2019, mientras que el PIB solo se expandió un 1,9%, "lo que indica una caída de la productividad laboral", explican Mavoreidi y Cousin.

La consecuencia de esta caída, junto con el incremento de los salarios, hace que los costes laborales unitarios sean más altos lo que motivaría a las empresas a centrarse en aumentar la productividad antes que contratar.

Macron anunció a mediados del mes pasado que pretende hacer nuevas reformas del mercado laboral esta primavera, endureciendo las condiciones del subsidio por desempleo y fortaleciendo al mismo tiempo las políticas activas del mercado laboral, a través de la formación y un apoyo más amplio a los solicitantes de empleo. "Esto también puede ayudar a lograr su objetivo" pero "esto puede aumentar las tensiones políticas", advierten las expertas.

Por tanto, Macron se encuentra ahora en una tesitura en la que tiene que aliviar de rigidez el mercado laboral francés para conseguir su objetivo de pleno empleo de aquí al fin de su mandato. La consecuencia de esto: seguramente no se llegue a esas tasas, se generen revueltas sociales y la ultraderecha las aprovechará para ganar en intención de voto de aquí a 2027.

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