Economía

Hacienda ya asume un alza casi nula de recaudación del IVA al cierre de 2023

  • El rendimiento de Sociedades reducirá también su incremento por el freno en los beneficios
  • El gran motor de los ingresos continúa siendo    el IRPF, gracias a la no deflactación de sus tipos
  • El menor IPC actual juega en contra del alto rendimiento del Impuesto sobre la Renta 
La vicepresidenta cuarta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero

Las proyecciones que la Agencia Tributaria maneja sobre cómo terminará la recaudación por impuestos este año, a las que ha tenido acceso elEconomista.es, muestran importantes sombras. La primera de ellas concierne al IVA, dado que el Fisco ya asume que el más importante de los tributos indirectos cerrará el ejercicio prácticamente estancado o, en el mejor de los casos, con un crecimiento mínimo, cercano a cero.

Más concretamente, los efectos de la anemia que está mostrando el consumo interno provocarán que el IVA llegue al 31 de diciembre de 2023, según el citado documento, con un avance inferior al 1% en relación a 2022, de modo que acumule más de 76.000 millones de euros. En paralelo, si se toma la estadística "en términos homogéneos" (descontadas influencias como el efecto calendario), el incremento resultaría aún menor, en torno a una sola décima.

Es un resultado coherente con el comportamiento de un tributo que, en los últimos meses, no solo ha experimentado desaceleraciones en su rendimiento, sino incluso francos descensos, como el 3,8% interanual propio del pasado mayo. Los fiscalistas consultados resaltan que caídas tan pronunciadas no pueden explicarse únicamente por la persistencia de las ayudas antiinflación todavía en vigor.

Los impuestos especiales (alcohol, hidrocarburos, tabaco...) sí mantendrán (en conjunto) el avance con respecto a 2022, del 1,7%, pero su contribución al conjunto de los ingresos tributarios es comparativamente escasa, puesto que no alcanza los 20.000 millones.

Dentro del apartado de los impuestos directos también se encienden varias luces rojas en lo que respecta a Sociedades. Es cierto que en este rúbrica aún se espera un avance, del 3,3%, en el cierre del presente ejercicio hasta aglutinar 30.350 millones. Ahora bien, los propios técnicos de la Agencia Tributaria constatan en los últimos meses "un freno en los beneficios de los grupos empresariales".

Las estadísticas acumuladas en lo que va de año dan la razón a esos expertos. Mientras las ganancias avanzaron hasta marzo un 20%, ahora lo hacen a tasas mucho más reducidas, apenas superiores al 6%.

Como resultado, la foto general que contemplan los responsables del Fisco resalta un único motor que hará que la recaudación fiscal, en términos agregados, vuelva a subir en el cierre de 2023, un 6% en este caso.

Se trata del Impuesto sobre la Renta, la figura tributaria que ni siquiera con el parón ligado a la pandemia perdió ímpetu y que, desde inicios de 2022, cuenta con otro factor que propulsa sus cifras: la elevada inflación.

Si el IRPF se encuentra en condiciones de avanzar hasta un 9,6% interanual, y rebasar así los 100.000 millones, se debe en gran parte a la circunstancia de que los tramos estatales de este tributo no han sido actualizados con la evolución de precios.

Este tipo de políticas únicamente se han abordado desde a escala autonómica en las comunidades autónomas gobernadas por el PP, como reiteró el Gobierno de la presidenta Isabel Díaz Ayuso, una vez terminado el pasado verano.

La recaudación crece así al ritmo nominal que marca un IPC que, aun cuando dejó atrás las marcas históricas del inicio de la guerra en Ucrania, todavía se incrementa un 3,2% (según el dato revisado de noviembre) y registrará en el conjunto de 2023 un promedio del 3,5-3,8%.

No hay viso alguno de que el recién formado Gobierno de PSOE y Sumar vaya a acometer deflactación alguna que alivie al gran soporte actual de la recaudación: trabajadores asalariados y autónomos. Pese a ello, es posible que en 2024 el IPRF deje de estar en condiciones de aumentar su aportación a las arcas estatales con ritmos tan elevados como los vistos en 2022 y 2023.

IRPF: cambio de escenario

La desaceleración económica ya en marcha también afectará a los rendimientos del trabajo; es más, la moderación que los precios muestran, capaz de llevar el IPC en Europa por debajo del 2% en 2026 (según el BCE), dejará de actuar en favor de la recaudación.

Este escenario, no obstante, está muy lejos de preocupar al nuevo Ejecutivo, a juzgar por las predicciones sobre las que ha elaborado su techo de gasto para el Estado en 2024, confiando en un avance de los ingresos tributarios del 9%, lo que en teoría tendrá que respaldar un volumen de gasto histórico, de 200.000 millones de euros (contando el efecto de las ayudas europeas).

El Estado es precisamente la Administración en la que más pronto se notará el parón en IVA y Sociedades que los documentos internos de la Agencia Tributaria reflejan. En las autonomías el efecto es más tardío ya que deben esperar al reparto de las entregas a cuenta.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud