Economía

Diego Valero: "Los jóvenes han recibido el erróneo mensaje de que no tendrán pensión"

  • "El cerebro procesa el ahorro en la misma región neuronal que procesa las pérdidas"
  • "Aun con educación financiera, sin la información suficiente tomamos malas decisiones"
  • "Existe el sesgo del presente: valoramos mucho más el hoy que lo que pueda ser el futuro"
Diego Valero, presidente de Novaster, profesor del IE y la UB y miembro de la Academia Estadounidense de Seguridad Social. EE
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Diego Valero, presidente de Novaster, académico en el IE y la Universidad de Barcelona, es uno de los mayores expertos en pensiones y ahorro de España. Además, es miembro de la la Academia Estadounidense de Seguridad Social (NASI). Del mundo académico extrae en un capítulo del libro del Instituto Santalucía Las nuevas formas de ahorrar: la importancia del ahorro llevada a la práctica los principales aspectos de la conducta que son una barrera para el ahorro, lo que se conoce como economía conductual. "Los hábitos son una de las cosas más complicadas de cambiar en la vida, por eso la economía conductual ayuda a generarlos", explica Valero.

¿Qué es la economía conductual y cómo afecta al ahorro?

Mientras la teoría económica clásica ha considerado al ser humano como un ente racional que siempre tiene toda la información, la utiliza, la entiende y la obra en consecuencia maximizando la utilidad, la realidad no es así. La economía conductual incorpora la psicología a la economía y nos dice que la gente actúa de forma que está envuelta en procesos que tienen que ver con emociones y con la forma en la que entienden la realidad. Pretende ser una disciplina mucho más apegada a la realidad, menos modelizable en términos económicos, pero mucho más cercana al ser humano. Richard Tahler, uno de los grandes autores de la economía conductual, lo explica más fácil en el brindis del banquete de los premios Nobel con sus colegas. Viene a decir que, allá donde sus colegas economistas pensaban que había un homo economicus realmente hay una persona.

¿Cómo ayuda al ahorro?

Eso es economía conductual: ¿por qué no puedo ahorrar? Porque es algo difícil, nos cuesta y nuestro cerebro procesa el ahorro en la misma región neuronal que procesa las pérdidas. La economía conductual ha desarrollado entendimientos, herramientas y actuaciones que alivian el dolor y hace más fácil el proceso de ahorro, agilizando el proceso y generando hábitos. Los hábitos son una de las cosas más complicadas de cambiar en la vida, por eso la economía conductual ayuda a generarlos.

En el capítulo del libro apunta que es aconsejable ahorrar mes a mes

Hay dos elementos que ayudan a entender que el ahorro es mejor hacerlo en tiempos más cortos. El hecho de ahorrar mensualmente en lugar de a final de año crea una estrategia de inversión que establece una cierta media en las valoraciones de las carteras en las que inviertes, de modo que te afectan menos las volatilidades, lo que se llama dollar cost averaging. Esta facilidad de ahorro la demuestran Jon Hershfield y Shlomo Benartzi: cuando presentas la opción de ahorro en formato diario, la gente ahorra más que en un formato mensual. En un experimento para ahorrar 150 dólares, solo el 7% lo hizo mensualmente y el 30% ahorró 5 dólares al día. Es la misma cantidad, pero nuestro cerebro no lo ve así porque es más fácil mover el ahorro de un día que el de todo un mes.

En España hay más 'arrepentidos financieros' en la jubilación por no haber ahorrado lo suficiente que en Europa. ¿Qué motivos hay detrás?

Me gustaría distinguir entre lo que es educación financiera, que eso es algo que necesitamos todos, pero que es escasa en nuestro país y en todo el mundo. Si la gente no entiendo el interés compuesto o lo que supone la inflación es más difícil que tomen decisiones razonadas. La gente vive con la creencia de que su pensión va a ser mucho más alta de lo que luego realmente es. Ya tenemos un simulador de la Seguridad Social que te da algo de información para orientarte. Pero hasta hace muy poco la gente no tenía ni idea, y cuando llegaba una pensión más baja de lo esperado no tenía margen de actuación. En el libro cito el artículo de Olivia S. Mitchell, quien explica que como la gente no conoce su pensión futura se le hace más difícil calcular cuánto necesita ahorrar y, además, también es preocupante que la gente no sabe cuánto vivirá en promedio y subestima su esperanza de vida. Aunque tengamos educación financiera, si no tenemos la información suficiente hacemos malos pronósticos y tomamos malas decisiones.

Además, se debe informar para que empresas y trabajadores conozcan el producto y los beneficios y superar esa barrera informativa

Si no hay información, es difícil tomar decisiones. Los nuevos productos, y yo soy muy crítico, se han derivado hacia un concepto puramente fiscal y eso ha sido un mensaje equívoco que ha llevado a errores y confusiones y a buscar el ahorro por cosas que no tienen que ver necesariamente: ¿por hacer algo te tienen que dar un premio, o haces algo solo por tener ese premio?

¿Influye en el arrepentimiento financiero que la hucha de las pensiones esté casi vacía o ver la pirámide poblacional desajustada?

Son elementos que influyen. Creo que se ha mandado un mensaje muy erróneo a los jóvenes profesionales de que no ha solución y os vais a quedar sin pensión, hagas lo que hagas. Creo que no es verdad, nadie que trabaje regularmente se va a quedar sin pensión porque la piedra básica de nuestra sociedad, más allá de que se financie de forma distinta o cambie, es que el Estado te protege cuando dejas de trabajar. Así se ha adoptado en Europa y en el mundo occidental. En general, la gente joven tiene salarios bajos y pedirles ahorros extra no es fácil.

¿Somos más cortoplacistas?

Existe el sesgo de presente: valoramos mucho más las cosas de hoy que lo que pueda ser en el futuro. Por ejemplo, unas vacaciones este verano o poder comprar una casa un poco más grande se valora más que tener una pensión un 20% mayor cuando te jubiles dentro de mucho tiempo, porque conductualmente es muy complejo que la gente lo entienda. Por eso hay herramientas para integrar el ahorro en tu forma de vida para comprometerte al ahorro diario e integrarlo en la rutina. La industria debe trabajar más en este desarrollo y en el sistema de crecimiento automático de las aportaciones cuando haya subidas de sueldo, para evitar la aversión a la pérdida y que, al aumentar tu ahorro, vivas peor. El ahorro tiene que estar comprometido con un nivel de vida que no caiga.

Comenta como un aspecto positivo el 'auto-enrollment' porque se rompe una barrera para comenzar a ahorrar. ¿Cree que la obligatoriedad de sumar a un trabajador con un solo mes de antigüedad a un plan de pensiones de empleo mejorará el ahorro en España?

Efectivamente, si te dan la opción es más complicado decir que no. El sistema británico de afiliación automática se basa en el modelo de Tahler y Benartzi con el modelo Save more for tomorrow que crearon a finales del siglo pasado en Estados Unidos. Es un sistema de adscripción automática, es decir, la empresa te incluye en el plan de pensiones por defecto, aunque el trabajador tiene opción de salirse. El éxito en Reino Unido ha sido brutal, porque pasó de haber 30% en planes de pensiones de empleo a haber un 92% solo por el hecho de no tener que decir que no. La acción positiva es mucho más difícil de realizar en ese sentido y, por lo tanto, si tú lo que tienes que hacer es una acción negativa y al final tampoco la haces. Los sistemas de afiliación automática funcionan muy bien.

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