Economía

El PIB se expandió un 5,5% en 2022 pero el declive del consumo de los hogares 'complica' 2023

  • El avance intertrimestral se sitúa una décima por encima de lo previsto
  • El PIB a precios corrientes asciende a 1.328.922 millones de euros
  • El riesgo de recesión parece esfumarse pero 2023 será más comedido

La economía española se expandió un 5,5% interanual en 2022, el mismo nivel anotado en 2021 y, como entonces, el mayor aumento desde 1973. El avance del Producto Interior Bruto (PIB) publicado este viernes confirma un escenario mejor del esperado durante gran parte del año pasado y aleja los fantasmas de la recesión, pero la evolución trimestral de 0,2%, similar a la del tercer trimestre y una décima por encima de lo previsto, desliza que 2023 será un año de menor crecimiento.

La contabilidad nacional suma dos años consecutivos de avances después de que en 2021 volviera a las tasas positivas tras el hundimiento del PIB del 11,3% que provocó la pandemia en 2020. En el conjunto del año 2022, el PIB a precios corrientes se sitúa en 1.328.922 millones de euros, un 10,1% superior al de 2021, y la variación interanual del PIB se sitúa en el 2,7%, frente al 4,8% del trimestre precedente como consecuencia de una menor demanda interna.

La estadística avanzada presenta revisiones sobre los tres primeros trimestres de 2022. Rebaja un 0,12 la expansión de la economía en el primero y sube 0,3 y 0,16 puntos la de segundo y tercero respectivamente. Como resultado, el PIB trimestral del pasado verano fue un 0,3% superior al calculado hasta ahora, lo que ha permitido alcanzar este ritmo de crecimiento anual del 5,5%

Los datos provisionales que publica el Instituto Nacional de Estadística (INE) recogen dos lecturas. La primera, la que indica que el año pasado la economía se mantuvo 'robusta' (batió todas las expectativas) principalmente  tras registrar un primer semestre de alto crecimiento impulsado por el alza de la actividad. Y la segunda, la que se desprende de una segunda mitad de año de desaceleración por la inflación. El PIB cierra el año con un avance en términos de volumen mayor al que apuntaban las últimas previsiones de Estadística (4,4%) pero la desaceleración es evidente. Si bien se ha evitado el signo negativo en las cifras y el riesgo de recesión parece esfumarse, la variación intertrimestral apunta a un 2023 'a fuego lento'.

Primer descenso trimestral del consumo de los hogares desde el inicio de 2021

La demanda nacional cae. Aportó 2,8 puntos al crecimiento del PIB en 2022, 2,4 puntos menos que en 2021, mientras que la demanda externa contribuyó con 2,6 puntos, (+2,3 puntos) "gracias al dinamismo de las exportaciones", destacan desde el Ministerio de Asuntos Económicos. En el caso de la demanda interna, la cartera que dirige la vicepresidenta primera Nadia Calviño resalta que "ha aguantado bien el impacto de la inflación y de la subida de costes", con un crecimiento del consumo privado y de la inversión superior al 4%. El INE ha revisado al alza los datos del primer, segundo y tercer trimestre de 2022 del consumo privado en 1,1 puntos, seis décimas y 1,9 puntos, respectivamente.

Según los datos de Estadística -habrá que esperar al 24 de marzo para conocer los definitivos-, la contribución de la demanda nacional al crecimiento del PIB interanual fue de 0,6 puntos, 2 puntos menos que en el tercer trimestre de 2022, mientras la demanda externa contribuyó con 2,1 puntos, una décima menos.

El gasto en consumo final de los hogares experimentó una tasa interanual del 2,6%, 2,2 puntos menos que en el trimestre pasado. Sin embargo, la evolución trimestral arroja una caída que no es buena señal para la economía ni para la evolución de la misma en el año en curso. Cayó un 1,8% de octubre a diciembre, coincidiendo con una época de consumo elevado por las fiestas navideñas y firma su primer descenso trimestral desde el primer trimestre de 2021. La diferencia es aún mayor con respecto al trimestre anterior porque este ha sido revisado del 0,5 al 1,8.

En paralelo al frenazo del consumo de las familias, el gasto público aceleró en tres décimas el crecimiento trimestral, hasta el 1,9%, al contrario que la inversión, que se contrajo un 3,8% en el cuarto trimestre, su mayor descenso trimestral desde el segundo trimestre de 2020, cuando arrancó la pandemia.

Por su parte, las exportaciones se incrementaron un 7,6% interanual en el cuarto trimestre del año, casi la mitad que en el tercer trimestre, con el gasto de los extranjeros en España en negativo (-3,5%) frente al crecimiento del 92,1% registrado en el trimestre previo. De su lado, las importaciones moderaron su crecimiento interanual más de seis puntos, hasta el 2,2%, con el gasto de los españoles en el extranjero subiendo a una tasa del 16,6%.

Desde el punto de vista de la oferta, el valor añadido bruto de las ramas industriales aumentó un 0,5% respecto al mismo trimestre de 2021, 3,2 puntos menos que en el trimestre previos: la industria manufacturera avanzó un 1,4%, lo que supone 1,7 puntos menos que la del trimestre precedente, la construcción creció un 4,5% respecto al mismo trimestre de 2021 (-1,2 puntos) y Servicios lo hicieron un 3,6%, desacelerando 1,8 puntos respecto al trimestre precedente. Las ramas primarias, indica el INE, registran una tasa interanual del -2,6%, tres décimas menos que el trimestre anterior

El INE explica que por diversas "razones relacionadas con el calendario de disponibilidad" de algunas de las fuentes utilizadas en el último trimestre del año, el volumen de información adelantada en el avance de datos de este viernes ha sido menor que en ocasiones anteriores. Según precisa, esto más la dificultad que ha supuesto para la medición estadística un cambio de coyuntura como el de la crisis del covid, "hace prever que las futuras revisiones de los resultados hoy publicados puedan ser de una magnitud mayor que la habitual". El avance está elaborado con la información disponible hasta noviembre en la mayoría de los casos, aunque también ha incluido estimaciones de indicadores para el mes de diciembre basadas en datos administrativos y otras fuentes adicionales.

386.000 empleos más en el año

El empleo de la economía que mide el INE en términos de horas trabajadas, cedió un 0,1% en el cuarto trimestre respecto al trimestre anterior, una décima menos que en el trimestre anterior. En términos interanuales, el número de horas efectivamente trabajadas moderó su crecimiento cinco décimas, hasta el 2,7%.

Los puestos equivalentes a tiempo completo se incrementaron un 2% interanual, ocho décimas menos que en el tercer trimestre. Este dato se traduce en que en un año se han creado 386.000 puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo. El dato es mayor que el publicado ayer en la Encuesta de Población Activa (EPA), que marca que en el primer año de la reforma laboral se crearon 278.900 empleos.

En cuanto a la remuneración de los asalariados, Contabilidad Nacional Trimestral de España presenta un crecimiento interanual del 6,3% en el cuarto trimestre, nueve décimas superior al del trimestre anterior como consecuencia del aumento del 2,4% del número de asalariados (siete décimas menos que el trimestre precedente) y de que la remuneración media por asalariado varía un 3,8%, frente al 2,2% del tercer trimestre.

Las revisiones del INE del primer semestre que todo cambiaron

El mayor optimismo se coló en las previsiones del PIB después de que el INE actualizara al alza los dos primeros trimestres del año pasado ante un consumo de las familias más fuerte del esperado para un contexto de alta inflación (esto se explicaría en gran medida unos mayores salarios) y una demanda interna más vigorosa. Además de los sueldos, inversión y exportaciones también avanzaron más de lo esperado, pero fueron los beneficios empresariales los que salieron mejor parados de la revisión de Estadística, incluso durante el parón de la actividad económica del tercer trimestre.

Las nuevas proyecciones, pese a que Estadística también revisó una décima a la baja el crecimiento para el tercer trimestre (0,1%), llevaron al Gobierno a actualizar de manera oficiosa su previsión de crecimiento para 2022 del 4,4% a "más del 5%", como indicó la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, a principios de este mes. Antes del cambio, la del Banco de España apuntaba a que la economía se expandiría un 4,6%, una décima más que en su interpretación previa.

El escenario del que parte España para 2023 es el de haber esquivado la recesión que llegó a prever el Banco Central Europeo (BCE). La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) revisó nueve décimas al alza sus estimaciones para el 2022, hasta el 5,3%, y elevó una décima las de 2023, hasta el 1,6%, ante "el mejor final de 2022 frente a lo anticipado y la mejora de los supuestos sobre los precios de las materias primas energéticas en 2023".

Un mejor 2022 pero, ¿y 2023?

"España prácticamente ha recuperado el nivel de PIB previo a la pandemia", han subrayado desde el Ministerio que dirige Nadia Calviño. Aquí hay otra arista. Si bien 2022 cierra por encima de lo previsto, la economía española será la última de la zona euro en recuperar el nivel precovid. Según la estimación actualizada por la AIReF a 19 de enero, la tasa del 0,3% para el último trimestre del año pasado implica que el índice del PIB se situaría todavía en el 98,9% del nivel observado en ese mismo periodo de 2019. El Fondo Monetario Internacional (FMI) retrasó la recuperación hasta el primer trimestre de 2024 pese al acelerón de 2022, para el que estimó un crecimiento del 5,2%

Las previsiones para el primer trimestre de 2023 van desde el 0,3% de la AIReF al crecimiento nulo (0,0%) que señalan desde Funcas. El incremento de la actividad en el conjunto del año (1,3% prevé la fundación) procederá de la demanda nacional, mientras que el sector exterior tendrá una aportación nula (el anterior consenso estimaba una caída de dos décimas) mientras que a la desaceleración con relación a 2022 contribuirán el consumo privado, la inversión y el comercio exterior; el consumo público volverá a tasas positivas tras la contracción registrada en el pasado ejercicio.

La actividad empresarial también es un indicador fiable de que la recesión técnica que se esperaba (dos trimestres consecutivos de caída) no ha llegado. El PMI de enero conocido el pasado martes confirma que la economía de la eurozona está surfeando la desaceleración al expandirse en el primer mes del año por primera vez desde junio. En este sentido, Chris Williamson, economista jefe de S&P Global Market Intelligence, instó a comedir la euforia. Tras conocerse el PMI, indicó que que si bien hay indicios de que la región podría escapar de la recesión la zona euro "no está ni mucho menos fuera de peligro todavía".

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