Redactora de elEconomista.es desde 2009. Con el 'última hora' como constante en su trayectoria, dirige su mirada a temas de calado social desde la perspectiva económica con el objetivo de trasladar con claridad la actualidad y sus implicaciones a quienes les afecta.

Enero restó 215.047 afiliados medios y sumó casi 70.800 desempleados. El mercado laboral ha tenido una cuesta de enero más pronunciada que en 2022, especialmente por el aumento del paro registrado, que supera en 53.571 la subida de 2022, pero resiste en plena desaceleración y aún 'salva' la comparativa con los años prepandemia.

Fomentar el mundo de las finanzas entre las mujeres sigue siendo una tarea pendiente. Los esfuerzos de gobiernos y empresas se focalizan en conseguir que la relación de ellas con el dinero se normalice para que su independencia económica pueda llegar a ser plena. El camino se prevé largo: el 66% de las españolas que actualmente no son económicamente independientes cree que nunca va a conseguir serlo.

El Índice de Precios de Consumo (IPC) se sitúa en enero en el 5,8% interanual, una décima por encima de la inflación de diciembre que rompe con cinco meses de descensos consecutivos. La inflación subyacente, la que no incluye productos energéticos ni alimentos no elaborados, sigue sin dar tregua y avanza medio punto para colocarse en el 7,5%, ampliando la brecha con la tasa general.

La economía española se expandió un 5,5% interanual en 2022, el mismo nivel anotado en 2021 y, como entonces, el mayor aumento desde 1973. El avance del Producto Interior Bruto (PIB) publicado este viernes confirma un escenario mejor del esperado durante gran parte del año pasado y aleja los fantasmas de la recesión, pero la evolución trimestral de 0,2%, similar a la del tercer trimestre y una décima por encima de lo previsto, desliza que 2023 será un año de menor crecimiento.

Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre del año pasado confirman que el potencial de la economía española para crear empleo se ha desinflado, con el menor ritmo de creación de empleo desde 2013 y el menor descenso del paro desde 2012. Y esto pone el foco en el efecto de la reforma laboral. Una norma diseñada para elevar la contratación indefinida, pero cuyos efectos en la ocupación y el paro parecen mucho más modestos. De hecho, en el cuarto trimestre solo se creó empleo en el sector público, en el que apenas se aplica.

Tocado pero no hundido. La Encuesta de Población Activa (EPA) que publica este jueves el Instituto Nacional de Estadística (INE) confirma la ralentización del mercado laboral en el primer año de la reforma laboral. Los datos de ocupación y paro dejan un saldo positivo a cierre de año, con 278.900 empleos creados y 79.900 desempleados menos en los últimos 12 meses, sin embargo, el histórico demuestra el menor ritmo de creación de empleo desde 2013 y el menor descenso del paro desde 2012.

El número de hipotecas para comprar vivienda aumentó un 9,3% interanual en noviembre. Las 39.304 operaciones en las que se traduce ese dato profundizan en la ralentización, pese a acumular 21 meses al alza y  ser el mejor mes once desde 2010, cuando se cerraron 43.797. El tipo fijo sigue perdiendo cuota de mercado por el encarecimiento de los préstamos y fue el escogido en el 65,4% de los contratos, mínimos de junio de 2021.

El primer ministro, Kyriakos Mitsotakis, afirmó el pasado mes de julio que Grecia había superado el caos financiero desatado en 2009. La confirmación de los buenos nuevos tiempos la pronunció al anunciar para 2023 la primera subida de las pensiones en más de 10 años que eleva la pensión máxima en más de 300 euros, hasta los 4.932 euros. Es precisamente el sistema de pensiones el que desata las alertas sobre la sostenibilidad del sistema: ¿por qué siguen siendo las más generosas de la UE tras años de recortes?

El último informe del Banco de España sobre el gasto en pensiones proyectaba que el de España se situaría entre el segundo y tercero más elevado de toda la Unión Europea en el horizonte temporal de 2050, pero no desvelaba la cifra exacta que podría alcanzar en relación con el PIB. Según cálculos realizados por elEconomista.es, a partir de las dos bases de datos utilizadas por el organismo para el documento, este gasto se situará en el 25,8% del PIB, teniendo en cuenta el envejecimiento de la población, o del 24,21% del PIB si se incluye el impacto de una caída en la tasa de cobertura, por el efecto de las últimas reformas. En la última aproximación, el coste relativo de las prestaciones por jubilación pisará los talones, dentro de tres décadas, al que tiene Grecia, paradigma de un sistema insostenible en Europa. En cualquier caso, España será el país que más incrementará el gasto en pensiones por culpa del envejecimiento de la población.

La compraventa de viviendas avanzó un 10,8% interanual en noviembre con 55.132 operaciones cerradas, la mejor cifra para este mes desde 2007 y con la que se encadenan 21 meses al alza. La cifra es suficiente para confirmar a 2022 como el mejor año desde el boom del ladrillo de hace 15 en las transmisiones de derechos de propiedad.