Economía

El embargo al petróleo ruso obliga a Putin a redibujar el comercio marítimo con una flota paralela

  • La UE sigue debatiendo el tope de precio para el barril de petróleo ruso
  • Rusia no tiene actualmente suficientes barcos propios para exportar su petróleo
  • Se calcula que Moscú necesitaría, al menos, unos 110 barcos más
Un petrolero abandona una plataforma flotante. Foto de iStock

Aún no hay acuerdo en la Unión Europea para establecer un precio máximo al barril de petróleo producido en Rusia, mientras que el embargo al crudo ruso todavía no ha entrado vigor. Sin embargo, el mercado de petróleo ya se está transformando. Este paquete de sanciones pretende reducir los ingresos de Moscú a través de la venta de crudo, pero la falta de entendimiento entre los países europeos amenaza con dejar este acuerdo en una sanción 'descafeinada' que debería entrar en vigor el 5 de diciembre junto al resto del paquete de sanciones. Pese a todo, el mercado de petróleo ya ha comenzado a adaptarse a esta nueva situación, un cambio que dio inicio casi con el comienzo de los ataques rusos a Ucrania a principios de año.

Algunas navieras y otras empresas relacionadas con la industria petrolera comenzaron a 'poner pegas' y a rechazar, en algunos casos, el transporte y la compra de crudo ruso, dando comienzo a una transformación del mercado de petróleo que aún está en marcha.

El paquete de sanciones incluye "una prohibición completa de importación de todo el petróleo crudo y los productos derivados del petróleo transportados por mar en Rusia. Esto cubre el 90% de nuestras importaciones actuales de petróleo de Rusia. La prohibición está sujeta a ciertos períodos de transición (petróleo hasta finales de año y derivados hasta febrero) para permitir que el sector y los mercados globales se adapten, y una exención temporal para el petróleo crudo de los oleoductos para garantizar que el petróleo ruso se elimine gradualmente de manera ordenada", asegura el documento emitido por Bruselas.

Por ahora, esto ha provocado que se hundan las importaciones de crudo ruso por mar, generando los primeros cambios en las rutas comerciales marítimas. La ruta que llevaba el petróleo desde los puertos rusos hasta el enclave energético de Rotterdam (Países Bajos) se ha quedado congelada. La ciudad holandesa recibe un 90% menos de petróleo ruso (al menos de forma directa) respecto a antes de la guerra. Moscú está respondiendo con la creación de una flota paralela para exportar su petróleo y con la creación de una compañia encargada de asegurar esos transportes (las compañías occidentales no pueden asegurar cargueros rusos).

Andrés Allende, gestor de fondos en A&G Banca Privada, explica en declaraciones a elEconomista que también se podría incrementar el tráfico de petróleo marítimo a través del Canal de Suez, puesto que Europa tendrá que incrementar las compras de crudo de los países árabes y de África. También la ruta del Atlántico (EEUU-Europa) podría disfrutar de un incremento de flujos tanto de gas como de petróleo.

Este experto cree que poco a poco se irá creando una flota 'fantasma' que opera bajo un sistema diferente (dos mercados paralelos de transporte de petróleo marítimo) con petroleros que vayan adquiriendo desde Rusia y otras navieras privadas. Estos barcos operan en un vacío y a veces incluso sin seguro ni bandera, pero las empresas con menos escrúpulos los pueden usar para importar el 'barato' petróleo ruso sorteando las sanciones.

¿Cuándo llegará el tope al precio?

El tope al crudo ruso resulta clave para evitar que el embargo (se prohíbe la importación de este petróleo a Europa por mar) sufra filtraciones continuas a través de terceros países que compren petróleo de Putin con un descuento de 20 dólares o más (es a lo que cotiza la referencia de los Urales) y se revenda a los países europeos. Por eso, el propio paquete de sanciones europeo señala que "la UE debe establecer cuanto antes un tope de precios relacionados con el transporte marítimo a terceros países de petróleo crudo y productos derivados del petróleo procedentes de Rusia". Por ahora, buques 'fantasma' (que operan de forma oculta e incluso sin bandera) está transportando crudo a las refinerías griegas, según el medio Foreign Policy.

Precisamente, los intereses de la industria petrolera europea son los que están retrasando el acuerdo para imponer el tope al precio del crudo ruso. Las negociaciones se están dilatando y a día de hoy se habla de un precio entre los 60 y los 70 dólares por barril (según la agencia Bloomberg), una horquilla que no haría excesivo daño a Rusia, puesto que sus costes de producción de crudo son más bajos, lo que permitiría a las petroleras rusas (y al Estado) seguir obteniendo un beneficio con la venta de petróleo.

Mayores compradores de petróleo ruso por mar
Mayores compradores de petróleo ruso por mar

El enfrentamiento en el seno de la UE se está produciendo entre los países que muestran una oposición más frontal ante Rusia (países fronterizos y que han estado bajo dominio ruso en algún punto de la historia) y los países más alejados de Rusia (ven al lobo más lejos) y los que tienen una mayor dependencia de su crudo. Se esperaba un anuncio la semana pasada, pero el acuerdo se sigue retrasando. Polonia y los estados bálticos están presionando por un tope más bajo y más severo, mientras que Grecia, Malta y Chipre están esperando un precio más alto o una compensación para proteger sus industrias navieras y de refino de petróleo, según varios diplomáticos de la UE. Las negociaciones continúan esta semana.

El impacto 'grueso' de las sanciones

El tope al precio del petróleo ruso y las sanciones que planea poner en marcha la UE contra el petróleo (y derivados) producido en Rusia podrían alterar los flujos de unos 2,5 millones de barriles de crudo/derivados (una parte de esta alteración ya se está produciendo) que cada día llegan a los puertos de Europa. El crudo y los productos derivados del petróleo ruso lucharán por encontrar nuevos compradores fuera de los países desarrollados.

Si el tope al precio del petróleo no terminan siendo muy estricto, el resultado puede ser una alteración/transformación de los flujos comerciales que se transportan por mar, en lugar de una elevada reducción de facto de la oferta de petróleo. Aunque todavía no se han implementado muchas de las sanciones, ya se pueden ver algunas consecuencias en los mercados y el transporte de materias primas.

Desde la aseguradora Allianz han publicado un informe en el que destacan que "la invasión de Ucrania por parte de Rusia ha causado una interrupción generalizada del transporte marítimo mundial, lo que ha exacerbado la interrupción continua de la cadena de suministro, la congestión portuaria y las crisis de tripulación causadas por la pandemia de covid-19. La industria se ha visto afectada en múltiples frentes, con la pérdida de vidas y embarcaciones en el Mar Negro, la interrupción del comercio con Rusia y Ucrania y la creciente carga de sanciones. También se enfrenta desafíos en las operaciones diarias, con efectos colaterales para la tripulación, el coste y la disponibilidad del combustible y el potencial de un riesgo cibernético creciente", aseguran los economistas de Allianz.

Hasta la fecha, el mayor impacto se ha producido en los buques que operan en el Mar Negro y/o comercian con Rusia. Al comienzo del conflicto, aproximadamente 2.000 marineros quedaron 'atrapados' a bordo de buques en puertos ucranianos. Las tripulaciones atrapadas se enfrentaron a la amenaza constante de ataques, con poco acceso a alimentos o suministros médicos y algunos hasta han muerto, según Allianz.

Además, "la invasión tiene más repercusiones en una fuerza laboral marítima global que ya se enfrenta a escasez... Es probable que un conflicto prolongado tenga consecuencias económicas y políticas más profundas, lo que podría remodelar el comercio mundial de energía y otras materias primas. Una prohibición ampliada del petróleo ruso podría aumentar el coste y los problemas de disponibilidad del combustible para barcos y potencialmente empujar a los propietarios de los barcos a usar combustibles alternativos".

Pese a todo lo anterior, a día de hoy, los mercados petroleros mundiales siguen sin saber cómo se ejecutará el intento liderado por EEUU para recortar los ingresos petroleros de Rusia, incluso aunque la fecha límite para el tope de precios del G7 y la prohibición de las importaciones de la UE está cada vez más cerca.

Así podrían cambiar los flujos de petróleo a partir del 5 de diciembre
Así podrían cambiar los flujos de petróleo por mar a partir del 5 de diciembre

Después de más de cuatro meses de preparación, las economías más importantes del mundo aún tienen que establecer el precio máximo al que los cargueros de los países del G7 y de la UE pueden transportar legalmente crudo y productos rusos. El nivel de precios que está algo por encima de los 60 dólares para el crudo ruso. Todo lo que se calcule y proyecte ahora es pura ciencia ficción, puesto que no se conoce aún ese límite, pero viendo por donde van los tiros se pueden hacer ciertos cálculos, según analistas de S&P Global Commodity.

Rusia ha dejado claro que no tiene intención de vender su petróleo por debajo de sus costes de producción (algo obvio), lo que significa que Moscú deberá desarrollar cadenas de suministro alternativas para eludir las medidas o dejar de producir la porción de petróleo que no logre colocar en el mercado a precios interesantes para los productores rusos. Desde Capital Economics se muestran optimistas y creen que "la combinación del embargo de petróleo de la UE y el tope al precio del crudo de los Urales serán suficiente para exprimir las finanzas públicas de Rusia en 2023".No obstante, hay muchos factores en juego como el papel que jugaran grandes potencias 'neutrales' o directamente más cercanas a la órbita rusa.

El papel de China e India

Los analistas esperan que las refinerías de China, India y Turquía, los principales destinos actuales del crudo ruso, absorban una mayor parte del petróleo afectado. Combinados, los tres compradores han visto sus importaciones marítimas de crudo ruso casi triplicarse desde los niveles anteriores a la guerra hasta sumar más de 2 millones de barriles por día, lo que representa casi el 70% de los flujos marítimos de Rusia, según los datos de S&P Global Commodity Insights

"Todavía hay mucha incertidumbre... aún no se ha establecido el nivel máximo de precios", comenta Shin Kim, jefe de análisis de suministro de petróleo y gas de S&P Global Commodity Insights. "Pero el impacto inicial del tope probablemente será silenciado ya que Rusia no querrá participar en el comercio con países que usan el tope de precios. Suponemos que el uso de servicios y seguros de envío de países que no estén dentro del marco de las sanciones se utilizará para mover una buena parte de crudo ruso", sentencia.

Pese a todo, se espera que estas sanciones y el tope al precio del crudo terminen afectando también a la oferta global de petróleo, que podría reducirse en unos cuantos cientos de miles de barriles ante la imposibilidad de Moscú de colocar a otras economías todo el crudo que antes vendía a Europa. Desde S&P Global esperan que los nuevos obstáculos a la exportación deje fuera del mercado 1,5 millones de barriles diarios en el primer trimestre de 2023, pero esta cantidad disminuirá a medida que se encuentren más soluciones 'alternativas' a las sanciones.

Los vericuetos de las sanciones

Algunos países han buscado dar certidumbre rápido a sus empresas, como es el caso de EEUU que aclaró el 31 de octubre que cualquier suministro de petróleo de origen ruso cargada antes del 5 de diciembre y descargada antes del 19 de enero no está sujeta al precio máximo. Permitir que el crudo ruso se descargue antes del 19 de enero da a los mercados petroleros cierto margen de maniobra para acostumbrarse a las nuevas medidas.

"El ajuste podría permitir ganar un poco de tiempo, pero aún pronosticamos la necesidad de desviar alrededor de 2,5 millones de b/d de las importaciones de productos y crudo prohibidos de la UE para el primer trimestre, lo que podría provocar una caída del suministro de 1,1 millones de b/d entre octubre de 2022 y febrero. 2023", sostiene Paul Sheldon, asesor geopolítico jefe de S&P Global. "A partir de entonces, los volúmenes podrían recuperarse más rápido de los previsto... si Rusia se calla y vende dentro del límite de precios o supera los obstáculos logísticos de las prohibiciones de los servicios de envío occidentales".

Pero las compañías de seguros y de servicios de envío aún necesitan saber cuándo se registrará el precio de venta de un cargamento ruso y cómo se verificará ese mismo precio. Tampoco está claro cómo se resolverán las disputas sobre el origen de la carga. Dependiendo de todo este podría ser más fácil o más difícil para el petróleo ruso esquivar los obstáculos.

Peter McNamee, socio del bufete de abogados Ince Gordon Dadds cree que hasta que haya más claridad sobre el resultado final de las sanciones y el tope al precio del crudo "seguirá siendo un entorno difícil para operar tanto para los armadores como para las aseguradoras y los bancos, y la cautela debe ser la consigna. Sin embargo, a medida que los detalles sobre los topes del precio se aclaren y se entienda el proceso de solicitud, si hay suficiente volumen de carga, entonces las aseguradoras y los bancos pueden adoptar un enfoque más relajado y evaluar las cosas caso por caso", asegura este experto a S&P Global.

¿Una flota rusa paralela?

La capacidad de Rusia para redirigir su petróleo intentando eludir las sanciones y el tope de precios dependerá en gran medida de la escala de los petroleros rusos y otros buques 'en la sombra' que estén dispuestos a operar en ese contexto. Si Rusia quiere seguir exportando su petróleo por mar tendría que levantar una flota y un sistema paralelos a los que dominan los mares en la actualidad, una misión compleja en un periodo relativamente corto de tiempo: "Rusia necesitará su propia flota dedicada a este cometido, que probablemente consistiría en petroleros al final de su vida útil", aseguran desde S&P Global.

"El petróleo de los Urales rusos siempre ha sido de calidad para Europa, su principal cliente. Ahora, para llegar a nuevos mercados, Rusia tiene que enviar cargamentos fuera del Viejo Contienente en medio de las crecientes preocupaciones sobre los costes de transporte, el seguro y los plazos", aseguraba un operador del mercado petrolero ruso a Reuters en octubre.

Actualmente, los armadores de la UE y del G7 disfrutan de una gran cuota de mercado en el comercio de petroleros rusos. Los datos de S&P Global sugieren que controlan alrededor del 55% de las exportaciones de crudo de Rusia desde el Báltico y el Mar Negro, según Fotios Katsoulas, analista de mercancías líquidas de S&P Global Market Intelligence. Mientras que el G7 estima que alrededor del 95% de la flota mundial de petroleros está cubierta por aseguradoras con sede en los países del G7, a saber, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, el Reino Unido y EEUU

Los estudios e investigación presentada por la agencia de transporte marítimo Braemar estima que es probable que se necesiten 157 Aframax (es un tipo de buque petrolero de menos de 120.000 toneladas métricas), 65 Suezmax (es un barco de 160.000 toneladas aproximadamente y que tiene típicamente una manga de 50 metros) y 18 Very Large Crude Carrier o VLCC (tienen capacidad para cargar alrededor de 2 millones de barriles de petróleo) para transportar las exportaciones de crudo por vía marítima de Rusia estimadas en alrededor de 3,5 millones de barriles por día.

La flota actual de Rusia

Actualmente, 50 Aframax/LR2 y 10 Suezmax están controlados por empresas rusas, mientras que 35 Aframax/LR2, 20 Suezmax y 15 VLCC de 15 años o más se han vendido este año a empresas no identificadas, y podrían usarse para transportar barriles rusos, aseguran los analistas de S&P Global. "Teniendo en cuenta estas cifras, Rusia podría enfrentarse a un déficit de 110 petroleros para atender el comercio de crudo ruso por mar", según Braemar.

Sergey Vakulenko, un analista energético independiente que fue hasta hace poco director de estrategia en Gazprom, cree que Rusia recurrirá en mayor medida a las compañías navieras indias, chinas y del Golfo Pérsico para aliviar el déficit de barcos. Las compañías petroleras rusas también podrían intentar fletar petroleros que operan en el mercado de forma independiente y que estén dispuestos a pagar por los servicios de un grupo limitado de proveedores no europeos, muy probablemente a un precio más alto. Todo ello tendrá un impacto en el precio del crudo a nivel global.

"Sean cuales sean las tácticas que se utilicen, la acumulación de una flota llevará algún tiempo. Mientras tanto, la producción rusa puede verse reducida y limitada por la capacidad de envío disponible, lo que probablemente conducirá a un período de volatilidad en el mercado petrolero", aseguró Vakulenko en declaraciones recogidas por S&P Global Commodity Insights.

A día de hoy, el petróleo Brent cotiza por encima de los 85 dólares el barril. El precio del crudo ha corregido con intensidad en las últimas semanas ante la desaceleración de la economía global, incluyendo los crecientes problemas en China, y la falta de acuerdo en la UE para establecer un tope bajo al precio del crudo ruso que expulse del mercado una cantidad mayor de barriles de petróleo. No obstante, con la entrada en vigor de las sanciones el 5 de diciembre y el presumible tope al precio del crudo (sea descafeinado o no) se espera que surjan algunas tensiones durante un tiempo en los mercados físicos (spot) de petróleo y productos refinados.

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