Energía

La OPEP y Putin alimentan la incertidumbre: Wall Street cree que el petróleo se disparará hasta los 110 dólares

  • JP Morgan y Goldman Sachs coinciden en sus últimos informes
  • El despertar de China y una OPEP agresiva aumentarían el precio

Los analistas de Wall Street lo tienen claro, se avecina una fuerte subida del petróleo en los próximos meses. A pesar de que la materia prima tocó máximos en mayo de este año en los 127 dólares el barril (brent) al calor de la guerra de Ucrania, los precios han venido estabilizándose desde entonces en los 85 dólares. Sin embargo, estas bajadas pueden haber sido un oasis en el desierto de la geopolítica, pues diversos expertos apuntan a que en 2023 el crudo volverá a sobrepasar los 110 dólares aupado por una ofensiva de la OPEP y el despertar de China.

En el día de ayer el petróleo cayó un 2,5% por la falta de demanda China (y los nervios por las protestas contra el Gobierno) y la falta de acuerdo entre los estados europeos respecto al límite de precios. Esta situación ha llevado el precio a mínimos de enero de este año, pero los expertos creen que este será el suelo de la materia prima. De hecho, el precio del barril hoy sube un 1,36%.

El cártel del petróleo se reunirá el próximo 4 de diciembre en lo que será una cita clave para el desarrollo de la alianza, pues marcará las bases de su próxima etapa de producción. Además, los miembros llegan a la cita con potentes amenazas para sus ingresos debido a los confinamientos y política covid-cero de China y a la implantación próxima de un límite al precio del petróleo ruso por parte de Europa y Estados Unidos, que podría derivar en un corte completo de los envíos si Putin cumple sus amenazas.

Desde Goldman Sachs creen que todas estas situaciones provocarán un fuerte recorte de la producción por parte del cártel para disparar el precio. Jeff Currie, director global de materias primas explicó que "la perspectiva del petróleo a medio plazo (en 2023) es realmente positiva" y puntualizó que "Goldman se mantendrá firme en la materia prima con un pronóstico de 110 dólares por barril para el próximo año".

JP Morgan coincide en su último informe en el que creen que habrá un rally en los próximos meses del 33% que llevará el barril hasta los 110 dólares. Sin embargo, creen que esto nunca implicaría que la materia prima vuelva a los peores niveles de 2022 cotizando a 117 dólares el barril. "Los productores necesitan un mayor precio para impulsar la producción" afirmaba el escrito. De momento los futuros del petróleo para el mes de agosto cotizan en el entorno de los 85 dólares el barril en el caso del Brent y de los 79 en el del WTI de Texas.

Rusia reduciría su producción en 1,4 millones de barriles diarios

Desde la consultora especializada en materias primas, Quant, creen que esta misma semana "comenzará a encarecerse de nuevo". Según sus estimaciones en los próximos tres meses se habrá una posible alza hasta los 97 dólares el barril y "en caso de superarse pensamos que pondrían alcanzarse los 112 dólares dentro de cinco a ocho meses". 

La OPEP+ ya comenzó a reducir su producción en 2 millones de barriles diarios el mes de diciembre con la intención de mantener altos los precios. Este fue el recorte más grande de la producción desde el inicio de la pandemia, cuando el mundo se paró y la demanda, en consecuencia, se congeló. Esta decisión despertó una gran controversia entre el cártel y el frente de Estados Unidos y Europa, que le exigieron que diese una tregua a sus economías, que adolecían de una fuerte inflación, en parte, por los precios de la energía.

Por otro lado, las sanciones de la UE a Rusia provocarán según la Agencia Internacional de la Energía (AIE) un recorte masivo en la producción rusa. Según su último reporte la producción rusa caerá en 1,4 millones de barriles de petróleo al año. La agencia apunta a que "los próximos embargos agregarán más presión sobre los balances mundiales de petróleo y, en particular, sobre los mercados de diésel que ya son excepcionalmente ajustados", dijo la AIE. Respecto al límite de precio, explican que "puede ayudar a aliviar las tensiones, sin embargo, sigue habiendo una gran cantidad de incertidumbres y desafíos logísticos... el rango de incertidumbre nunca ha sido tan grande".

"China puede agregar una cantidad significativa de demanda que marque la diferencia"

De momento la UE se encuentra en un impass en el que queda por negociar la recta final de esta restricción a los precios. Mientras que países como Grecia, Malta y Chipre temen que esta medida vacíe sus puertos de cargueros rusos, desde Polonia, Lituania, Letonia y Estonia lo ven al revés y exigen más contundencia de la que se está negociando actualmente para hacer más sangre en la economía del kremlin con un tope lo más bajo posible.

Putin ya ha avisado de que prohibirá la venta de energía a cualquier país que aplique un tope en los precios, una posibilidad que pondría patas arriba el mercado de petróleo a nivel mundial. Los analistas creen que

El último reporte de Global X Management apunta a China como el mayor responsable de la futura. Al igual que Goldman Sachs y JP Morgan creen que en 2023 se vivirá una subida superior a los 110 dólares el barril y apuntan a la resurrección del consumo china. "China puede agregar una cantidad significativa de demanda que marque la diferencia", explicó Rohan Reddy, director de investigación de la marca para Bloomberg.

"Los acontecimientos del fin de semana no ayudarán y el país sigue registrando cifras récord"

Desde ING también apuntan a que Pekín será la clave para el futuro desempeño del crudo, pero ellos creen que la actual situación del país asiático no despierta confianza a largo plazo. "Los acontecimientos del fin de semana no ayudarán y el país sigue registrando cifras record de covid. Es probable que las manifestaciones también dañen la confianza". En cualquier caso, el despertar del dragón asiático de sus medidas anti-coronavirus será clave para un gran impulso del crudo.

China está viviendo una fuerte oleada de manifestaciones y tensión política a partir de este fin de semana. Todo estalló con un incendio que mató a 10 personas el pasado jueves en Urumqi, Xinjiang, después de que varios videos apuntaran a que los bomberos se habrían retrasado por las medidas anti-covid, la furia se desató por todo el país. Los ciudadanos, que salieron a la calle a mostrar su indignación contra el Gobierno. El Gobierno liderado por Xi Jinping ha desplegado a las fuerzas policiales por las ciudades más importantes del país.

Queda por ver si toda esta tensión se traduce en una reducción de las políticas de covid que están lastrando el precio mundial del petróleo o si, por el contrario, estas siguen vigentes a pesar del malestar social. Sea cual sea el resultado la incertidumbre es máxima y los inversores tienen claro que, pase lo que pase, se vienen curvas en 2023.

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