Economía

La guerra por encontrar trabajadores se recrudece y saca a la curva de Phillips de las catacumbas en EEUU

  • Jefferies: "Durante décadas, el peso de las rentas salariales había caído en el PIB"
  • Ahora, los trabajadores están recuperando el poder y su parte de la producción
  • Este giro está haciendo más pronunciada la pendiente de la curva de Phillips

Vacantes de empleo sin cubrir en máximos históricos, millones de trabajadores cambiando de empleo cada mes (por propia voluntad), salarios subiendo al mayor ritmo en años y una tasa de paro que ha caído del 15 al 4,6% en 16 meses. Estos son los indicadores de un mercado laboral 'caliente', en el que las empresas compiten por atraer a unos trabajadores que escasean en medio de la recuperación económica. Ahora la hipótesis o pregunta que plantean los expertos es la siguiente: si el problema es ya grave y la recuperación solo lleva en marcha unos meses, ¿qué pasará entonces el año que viene? La guerra del trabajador está a punto de empezar.

La pandemia ha reducido, al menos en el caso de EEUU, la oferta de personas disponibles para trabajar por varios motivos (sanitarios, nuevas preferencias, jubilaciones anticipadas...). A la vez que sucede esto, la recuperación económica propulsada por unos estímulos fiscales y monetarios sin precedentes ha generado (y sigue haciéndolo) una demanda que las empresas no pueden satisfacer con los factores de producción (capital y trabajo) disponibles. Las compañías intentan ampliar plantillas, pero se dan de bruces con la realidad: los trabajadores que buscan no están ahí y puede que tampoco lo estén en 2022. Se esperaba que la participación laboral se recuperase en septiembre con la apertura de los colegios, pero más bien está ocurriendo lo contrario.

"La estrechez del mercado laboral es producto de una demanda laboral sin precedentes y una oferta laboral estructuralmente débil. Después de un análisis detallado de las tendencias demográficas, estimamos que la oferta laboral (personas sin empleo y dispuestas a trabajar) está muy por debajo de nuestras estimaciones de demanda laboral. Esperamos que se creen aproximadamente 4 millones de puestos de trabajo para el verano de 2022 y 5 millones para finales de año. Esto dejaría la tasa de desempleo en alrededor del 3% para diciembre de 2022, un nivel no visto desde la década de 1950", señalan Aneta Markowska y Thomas Simons, economistas de Jefferies.

Con estos factores en juego, la curva de Phillips vuelve a funcionar. En los últimos años parecía que esta curva, que mide la relación negativa entre empleo e inflación salarial (cuanto más baja la tasa de paro más suben los salarios y la inflación), se había aplanado o había muerto. Sin embargo, ahora podríamos estar asistiendo a la vuelta de esta relación, si es que llegó a desaparecer. Hasta la Fed ha reconocido recientemente que la curva de Phillips podría estar cogiendo una pendiente más pronunciada, según revelaban sus últimas minutas. Esto es el reflejo de una escasez real de trabajadores. Desde Jefferies creen que aún no está claro qué forma tomará esta célebre curva, pero sí ven un cambio muy próximo a medida que el empleado recupera el poder de negociación.

Varios indicadores del mercado laboral reflejan esta situación casi sin precedentes. El dato de subsidios por desempleo semanales ha caído a 199.000, mínimos desde 1969. Por otro lado, las vacantes de empleo sin cubrir siguen cerca del máximo histórico de 10 millones, lo que coincide con las quejas de las empresas que en cada encuesta ponen de relieve la dificultad para encontrar el personal necesario. La oferta de trabajadores en general es inferior a la demanda, pero en sectores concretos puede ser mucho más acuciante, puesto que no todos los parados tienen las características que buscan las empresas. 

"La demanda de mano de obra es evidente, con las ofertas de trabajo superando ampliamente los niveles previos a la pandemia según todos los indicadores disponibles. Este no es un problema específico de la industria. Las tasas de vacantes de empleo han alcanzado niveles récord en casi todos los sectores, con la única excepción de la construcción. Esto significa que existe un exceso de demanda generalizado de trabajadores de casi todas las profesiones. Una guerra por el trabajador", aseguran desde Jefferies.

Otro indicador que arroja luz sobre el buen estado de forma del mercado laboral es el de personas que dejan su empleo voluntariamente cada mes. Jason Furman, exasesor jefe de asuntos económicos de la Casa Blanca y profesor de Economía en Harvard, señalaba recientemente en un paper que "la tasa de renuncias (personas que dejan su empleo) está en unos niveles récord y la relación entre el desempleo y las ofertas de trabajo es la más baja registrada en la historia. En los 18 años anteriores a la crisis del covid, la relación entre el desempleo y las vacantes fue un mejor predictor de la inflación general que la tasa de paro". Esta fortaleza del mercado laboral refuerza la tesis de la que la inflación va a perdurar más de lo esperado.

"El crecimiento de los salarios nominales y las expectativas de inflación han aumentado. Normalmente, cuando el mercado laboral está operando lejos del pleno empleo, el crecimiento del salario nominal es moderado. En cambio, el crecimiento de los salarios nominales en la actualidad es incluso más rápido que antes del covid. Esto es consistente con los indicadores que reflejan que hay muchas ofertas de empleo para pocos trabajadores", asegura Furman.

Esta guerra por el trabajador está permitiendo al factor trabajado recuperar parte de la 'tarta' perdida durante años. Los salarios están ganando terreno. Los sueldos están acelerando y ya han subido un 4,9% anual y un 5,3% si se anualiza la tendencia en los últimos seis meses. Además, estas grandes subidas se están produciendo de forma casi generalizada.

"Los salarios están acelerando en la mayoría de las industrias, con los mayores aumentos en el ocio y la hostelería (más del 11% anual) y el transporte y almacenamiento (8,2%). El indicador de salarios de la Reserva Federal de Atlanta muestra que los salarios están subiendo más para quienes cambian de trabajo que para los que permanecen en la misma empresa", revela un informe de Berenberg publicada la semana pasada. Ahí está la clave que explica por qué millones de americanos están dejando su empleo cada mes. La buena salud de mercado laboral y la confianza les permite cambiar de trabajo sin mirar atrás a cambio de una remuneración mayor.

Esta escasez de mano de obra está generando problemas a las empresas y a la economía y ha provocado que los trabajadores tengan ahora la sartén por el mango, un giro respecto a los últimos años en los que las empresas parecían tener el control, explican desde la firma de inversión alemana. "Durante varias décadas, el peso de las rentas salariales en el PIB ha mostrado una tendencia descendente, mientras que la proporción de las rentas del capital han aumentado. Las empresas disfrutaron de márgenes saludables, mientras que las ganancias salariales se vieron limitadas. La marea parece estar cambiando".

Más herramientas para el trabajador

Las empresas están 'obligadas' a contratar para aumentar la producción y satisfacer la demanda y reconstruir sus inventarios. Los trabajadores pueden aprovecharse hoy de los amplios flujos de información que ofrecen las plataformas de empleo y las redes sociales (como LinkedIn) para encontrar el empleo que mejor se adapte a sus habilidades y necesidades.

Por otro lado, el escudo social implementado por los gobiernos da cierto poder a las personas para esperar la llegada del 'trabajo soñado', lo que a su vez está generando un aumento marcado de lo que se conocen como salarios de reserva, que es el salario requerido por una persona aceptar un trabajo. Todo ello está intensificando la guerra por encontrar trabajadores, sobre en sectores donde los salarios eran relativamente más bajos.

¿Cuánto durará la escasez?

"Varios factores apuntan a que la escasez de mano de obra podría prolongarse. Se espera que la fuerza de la demanda siga generando una alta demanda de trabajo. Por otro lado parece poco probable que la tasa de participación de la fuerza laboral recupere pronto los niveles previos a la pandemia dados los cambios en las preferencias entre trabajo y tiempo libre, y el mayor atractivo del trabajo a tiempo parcial (menos de 35 horas semanales)", aseguran desde Berenberg

Por otro lado hay que tener en cuenta otros factores nada desdeñables. Una investigación reciente de la Reserva Federal de San Luis estiman que 2,4 millones de personas se han jubilado antes de tiempo durante la pandemia ("The Covid Retirement Boom", 2021). Este es un fenómeno que está centrando los estudios de varios departamentos de investigación de la Fed.

No se descarta que estos jubilados vuelvan al mercado laboral, puesto que los salarios son más atractivos que las pensiones, pero el problema va para largo: "Es posible que un mayor número de jubilados se reincorpore a la fuerza laboral a medida que los riesgos para la salud se desvanece", aunque los economistas de la Fed de Kansas reconocían que este proceso podría ser muy lento o incluso incompleto.

Ni en el mejor de los casos la participación laboral recuperará los niveles previos al covid de forma rápida. Aunque buena parte de estos 'prejubilados' decidan reincorporarse a la fuerza laboral parece poco probable que la tasa de participación recupere los niveles previos a la pandemia, aseguran los expertos. No obstante, "con el tiempo, la vuelta de la inmigración (tras el impass generado por el covid) podría volver a 'alimentar' la fuerza laboral, pero es poco probable que esto ocurra lo suficientemente rápido como para aliviar la actual escasez de mano de obra", señalan desde Berengerg.

El impacto de las ayudas

También hay que tener en cuenta el impacto de las políticas fiscales del gobierno (ayudas directas), que han podido 'desalentar' la vuelta al mercado laboral activo de muchos americanos que ahora pueden reenfocar sus carreras actualizando sus estudios y habilidades. También la Administración Biden va a invertir cientos de miles de millones de dólares en un ambicioso plan de infraestructuras que requiere de mucha mano de obra. El propio Biden ha asegurado que se crearán más de 1 millón de nuevos empleos bien remunerados.

Esto aumentará la demanda de mano de obra en una industria que ya sufre la escasez de trabajadores. "Ocupar esos puestos de trabajo exacerbará la escasez en otras industrias y distorsionará sus salarios. Esto es particularmente preocupante para el comercio minorista y el ocio y la hostelería, que emplean a 31 millones de trabajadores con un salario medio por hora inferior al 60% del salario medio en la construcción", aseguran desde Berenberg.

Un reto para la hostelería

Muchos trabajadores que hoy son camareros, dependientes, cocineros... podrían verse atraídos por unos salarios muy superiores en la construcción, que vendrán de la mano del los planes de la Administración Biden. Esto planteará un reto importante para la hostelería y el ocio, que para retener a sus trabajadores necesitarán equiparar, al menos, los salarios que ofrece la construcción (salvo que se incremente la oferta de trabajadores a través de la inmigración). Esta guerra por retener y encontrar trabajadores disparará también los costes de estas empresas y, a la postre, los precios de sus bienes y servicios finales (el consumidor pagará parte de la fiesta).

El trabajo de Jefferies sentencia que "se está observando una disminución estructural en la oferta laboral, junto con una demanda laboral sin precedentes. Creemos que estas dos fuerzas crearán las condiciones del mercado laboral más estrictas en décadas... ¿Qué implica este escenario para el crecimiento de los salarios? Esta es una pregunta difícil de responder en este momento, porque la forma de la curva de Phillips tras la pandemia aún no está clara. Por ahora, el ritmo de crecimiento de los salarios es mucho más alto de lo que implican las curvas históricas de Philips", aseguran estos expertos.

"Si se toma al pie de la letra la dinámica salarial reciente, sugiere que podríamos estar volviendo a ver una curva de Phillips mucho más pronunciada de lo que hemos visto en las últimas tres décadas. Esta conclusión, aunque todavía muy provisional, encaja con los recientes aumentos de las expectativas de inflación, que también sugieren que la mano de obra disfruta de mucho más poder de fijación de precios que en el pasado", sentencian los analistas de Jefferies.

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Comentarios 6

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orwell
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Han aumentado los subsidios, y se ha desinsectivado la oferta laboral. En España sabemos mucho de eso.

De todas formas, una prueba más de que el mercado laboral libre tiene una tasa de desempleo muy baja. Los países con regulaciones excesivas, aumentan la tasa de desempleo.

La libertad económica es lo que dinamiza la economía. A ver si Europa aprende de EEUU.

Puntuación 17
#1
alf
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Orwell, esta claro, sin SMI no hay paro. Habéis gente como tú, que prefiere parecerse a un país LATAM (no hay paro, pero la gente gana 300€). Los ricos son muy ricos, y hay muchos pobres y muy pobres, y mucha (muchísima) delincuencia ya que aun con el riesgo vale mucho la pena para la gente de menor cualificación que deslomarse por 300€. Y los servicios nefastos ya que como no hay paro nadie se esfuerza en su trabajo. Aquí la mayoría hemos preferido siempre otro modelo: que exista algo de paro, y a cambio garantizar unas condiciones laborales dignas y un SMI que de para vivir, sin grandes lujos desde luego, pero que se pueda vivir. Entiendo por cierto que te auto-ubicas en el lado de los ricos, no creo que estés pidiendo poder ponerte tú a trabajar 40h semanales por 300 € al mes ¿me equivoco?

Puntuación -13
#2
in
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#2, Estás tan influido por la socialdemocracia y su falso contrato social, que aun no has entendido, y ya a tu edad no lo harás, lo que es libertad económica. Eso es lo que hace rico a un país y acaba con la pobreza. Tú en cambio prefieres que el Estado subsidie, y que existan tasas de paro del 16 % . Yo prefiero dar a la gente la caña de pescar. Tú en cambo prefieres dar el pescado ya en un plato a cambio de un voto.

Y ojo, la mayoría de Europa piensa como tú. Reconozco que mi opinión es minoritaria, pero no por ello menos válida.

Puntuación 20
#3
delgado
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^>

Dejó escrito Smith:

El ser Humano al igual que las demás especies animales solo abandona la holganza por motivos perentorios de Supervivencia

Si das a todo el mundo una "paguita", como están haciendo en la actualidad en los países occidentales las G.. Mafias SocioComunistas por estar en su casa difícil será que acuda al trabajo,

Solo es una parte, de muchas, de la Estrategia de forzar la Hiperinflación, y resetear la Deuda de los Estados

Aunque ustedes no se lo Crean las G.. Mafias SocioComunistas tienen un tiempo limitado para llevar a cabo su plan de reseteo.

El ahorro previo de los ciudadanos que están robando para financiar el Golpe de Estado no es ilimitado

Puntuación 10
#4
orwell
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#4 Adam Smith sería considerado hoy ultraderecha en Europa. Simplemente por defender la libertad tanto económica como personal. Posiblemente le cortarían su "mano invisible" por no ser tolerante.

Ya si es hayek, Von Mises, Menger, etc, les llevarían directamente ala hoguera conjuntamente con sus libros. A esto, por desgracia, ha llegado la vieja Europa. Ha pasado de ser el motor y la inteligencia del mundo, a quedarse convertida en un continente lleno de progres, viejos y lunáticos calentólogos. Mientras tanto, Asia crece como la espuma. Y EEUU también lo hará cuando despierten y quiten a Biden. Pero Europa no tiene remedio.

Puntuación 24
#5
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En Contra

Que suban sueldos y se dejen de curvas

Puntuación -1
#6