Empresas y finanzas

La banca de inversión duplica los salarios para retener a la plantilla

  • Las quejas en marzo de Goldman Sachs son parte del motivo de las subidas

La pandemia golpeó a la economía mundial de manera de la que no había precedentes hasta el momento, sin embargo, este nuevo escenario supone una de las mejores oportunidades para invertir que se recuerdan, y los datos así lo muestran. En 2020 la inversión alcanzó los 5.810 millones de euros, pese a que se trata de un 34% menos que en 2019 supone el tercer mejor registro histórico en términos de volumen invertido, solo por detrás de 2019 y 2018, dos ejercicios récord impulsados por el elevado número de grandes operaciones.

Solo en la segunda mitad de 2020 se vivió el período más activo de flujo de acuerdos de gran capitalización desde 2015 y la tendencia que viene en 2021 no se queda corta, las fusiones y adquisiciones que se han producido durante los seis primeros meses del año han totalizado 2.400 millones de dólares, un nuevo récord según datos de Refinitiv, supone un 158% más que en el mismo periodo del año anterior y equivale al 80% del valor total de transacción de 2020.

La resistencia que ha mostrado el mercado durante el último año y el aumento sin precedentes en la realización de acuerdos ha llevado a muchos banqueros de inversión junior a recibir aumentos de dos o tres dígitos en las bonificaciones este verano, en comparación con el período correspondiente en 2020, según recoge Dartmouth Partners.

¿Qué ha pasado?

Desde la consultora explican que este aumento en los salarios en el último año se debe principalmente a dos factores. En primer lugar, la queja que hicieron pública en marzo los empleados de Goldman Sachs. Los trabajadores del banco estadounidense denunciaron trabajar más de 95 horas semanales, llegando a afirmar que la ansiedad les impedía dormir. "Esto actuó como un catalizador para una discusión más amplia en torno a la salud mental, el equilibrio entre la vida laboral y personal y la cultura laboral, problemas exacerbados por una serie de bloqueos", explican los expertos de Dartmouth en el Informe de compensación de la banca de inversión 2021.

El segundo lugar, el aumento en el flujo de transacciones ha dado lugar a jornadas laborales más largas para todos los niveles. La combinación de estos factores ha dado como resultado que cada analista de cada banco importante recibiera beneficios en especie, aumentos sustanciales en los salarios base, así como bonificaciones sustancialmente más altas.

Según datos de Dartmouth las primas de los analistas de primer grado se han incrementado cerca de un 30% en el último año, algo que según explican se debe principalmente a la reivindicación llevada a cabo desde Goldman Sachs, tanto que este perfil ha visto como sus primas se disparaban un 130% en los últimos meses, a raíz de hacer públicas sus quejas. Los analistas mejor valorados en Goldman Sachs recibieron aproximadamente el 140% del salario base en primas, mientras que otros bancos pagaron primas que oscilaban entre el 95% y el 120% del salario base.

2020 también fue un buen año para los analistas de segundo grado, tanto que de media las primas aumentaron un 50%, lo que dio lugar a una bonificación media de más del 100% del salario base.

El informe elaborado por Dartmouth concluye que los los analistas que han permanecido en el sector se han visto recompensados por su lealtad, y las clases de analistas han recibido primas que han aumentado entre un 60 y un 80% con respecto al año anterior. Los Analistas de segundo grado de Goldman Sachs han sido excepcionalmente bien recompensados por completar dos años completos en el banco, tanto que en 2020 han recibido las mismas compensaciones que los de primer grado.

¿Y ahora qué?

Con estos aumentos salariales sumados a las "generosas bonificaciones" y otras iniciativas y proyectos, los banquero esperan solucionar la deserción de los analistas, sobre todo, en los niveles más juniors y contribuyan a retener al talento más joven.

Sin embargo, aunque los analistas parecen estar satisfechos en general con los aumentos salariales y las generosas bonificaciones, algunos de los entrevistados por Dartmouth no están convencidos de que esto sea suficiente para mantenerlos en el sector a largo plazo; puede que retrasen su salida uno o dos años, pero fundamentalmente hay una falta de entusiasmo y pasión por la banca de inversión como carrera duradera.

Para poder retener a los empleados en plantilla hace falta algo más que aumentos salariales, desde Dartmouth apuntan a que es necesario "un cambio cultural generalizado". Muchos de los analistas creen que estos aumentos puntuales no son un representación real, sino más bien "una solución rápida o una tirita temporal".

Algunos bancos de inversión estadounidenses está yendo un paso más allá y están empezando a implantar la política de pens down (bolígrafos abajo). Esto, ¿qué significa?, que los viernes a las 18 horas sus trabajadores dejan de trabajar. Antes de esta política lo normal es que las jornadas laborales terminaran a las 21 horas. Aunque cabe destacar que algunos de estos trabajadores han empezado a denunciar que estas horas que ya no se hacen los viernes han empezado a hacerse los fines de semana.

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