Economía

La actividad privada se dispara en la zona euro, pero se modera en España

  • El índice PMI compuesto español (servicios y manufacturas) baja al 61,2 en julio
Foto: Alamy
Madrid

El crecimiento de la actividad del sector privado en España se moderó en julio tras los máximos alcanzados el mes anterior, según refleja el índice compuesto -que agrupa manufactura y servicios- de gestores de compra (PMI) que bajó a 61,2 puntos desde los 62,4 de junio, según informó ayer IHS Markit. Una ralentización que contrasta con el crecimiento en la zona euro, que se aceleró en julio hasta su nivel más alto en 15 años, hasta 60,2 puntos desde los 59,5 de junio. No obstante, España sigue con un índice mayor, en un punto, frente a la media de la zona euro.

En el caso del sector servicios, el índice PMI de España se situó en 61,9 puntos desde los 62,5 del mes anterior, mientras que el PMI manufacturero bajó a 59 puntos desde los 60,4 de junio. Aunque los dos sectores estudiados registraron un crecimiento más lento en julio, los ritmos de expansión volvieron a ser fuertes, destacan los autores del estudio, subrayando el continuo incremento de la presión sobre la capacidad, lo que impulso el mayor aumento de los pedidos pendientes en 19 años.

Baja el ritmo en el empleo

Las empresas crearon nuevos puestos de trabajo a un ritmo marcado durante el mes de julio, aunque la tasa de crecimiento de las plantillas fue inferior a la observada en junio, y la confianza, a pesar de mantenerse elevada, disminuyó hasta su mínima de cuatro meses.

"La confianza disminuyó en julio, ya que las empresas se mostraron preocupadas de que cualquier aumento adicional en el número de contagios podría afectar la recuperación en el futuro", señaló Paul Smith, economista de IHS Markit.

En el índice del conjunto de la zona euro, en el sector servicios la actividad privada aumentó hasta los 59,8 puntos, frente a los 58,3 de junio, mientras que en el sector manufacturero el PMI se moderó a 62,8 puntos desde los 63,4 del mes anterior.

De las cuatro economías más grandes de la zona euro, el aumento más rápido de la actividad en julio se registró en Alemania, donde el ritmo de expansión se aceleró de nuevo a un nivel récord de 62,4 puntos, mientras que en Italia aumentó hasta 58,6, su máxima de tres años y medio, mientras que en España y Francia se desaceleró hasta 61,2 y 56,6, respectivamente.

El fuerte crecimiento mensual de los nuevos pedidos conllevó una enorme presión en las capacidades operativas de la zona euro, subrayada por un aumento récord de los pedidos atrasados, lo que, a su vez, impulsó el empleo al mayor ritmo en casi 21 años, con mayor intensidad en Alemania e Italia, mientras que la tasa de creación de empleo se debilitó en Francia y España.

Las tendencias inflacionistas mostraron algunos signos de estabilización en julio, ya que los costes de los insumos aumentaron a la tasa más fuerte desde septiembre de 2000, aunque el ritmo de incremento fue solo ligeramente más rápido que en junio.

Otoño a la baja

Chris Villiamson, economista jefe de IHS Markit, advirtió de que las expectativas futuras disminuyeron en julio hasta su nivel más bajo desde marzo, presentando un riesgo a la baja significativo para las perspectivas e indicando que el crecimiento podría comenzar a desacelerarse de nuevo a medida que se aproxima el otoño.

Por otra parte, IHS Markit dio a conocer el Índice PMI del sector servicios de España que siguió creciendo a un fuerte ritmo durante el mes de julio, aunque el crecimiento se debilitó un poco respecto al máximo de varios años alcanzado en junio. Asimismo, las nuevas empresas y el empleo también aumentaron, pero a un ritmo más lento, mientras que la confianza en el futuro se redujo a su nivel más bajo de los últimos cuatro meses, afectado por la preocupación por el reciente aumento de las infecciones por la variante Delta del Covid.

La variante Delta modera un optimismo que sigue todavía alto

Las empresas de la zona euro se mantienen firmemente optimistas de que la actividad aumentará durante los próximos doce meses, aunque el grado de confianza disminuyó desde la máxima de nueve años registrada el mes pasado, hasta su mínima de cuatro meses. "La inquietud sobre la variante Delta se ha extendido, ralentizando la actividad en algunos casos y generando preocupación sobre la posibilidad de que las restricciones por el virus nuevamente se vuelvan a endurecer", indicó Chris Williamson, economista jefe de IHS Markit.

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