Economía

¿Merece la pena subrogar una hipoteca? Todo lo que tienes que saber para no pagar de más con el cambio

  • La subrogación, proceso a tener en cuenta en el contexto actual
  • Cambiar de un banco a otro suele dar ventajas en cuanto a los intereses
  • Según HelpMyCash, más de la mitad de clientes podría verse beneficiado
Foto: Getty.

Durante los últimos meses los clientes con hipotecas, en vista de las nueva crisis económica generada por el coronavirus, quieren ahorrar en intereses y mejorar las condiciones de sus acuerdos con los bancos. En medio de una guerra hipotecaria en la que las entidades se disputan los trozos de un pastel menguante en un contexto de descenso de firmas, los usuarios pueden salir favorecidos si juegan bien sus cartas mediante las suboragciones.

Según el comparador financiero HelpMyCash, los clientes pueden llegar a ahorrar hasta 40.000 euros en las mejores condiciones para este proceso, que consiste en que un banco asuman los préstamos de otras entidades mejorando las condiciones de dichos préstamos. De acuerdo con las cifras de este comparador, el 65% de los hipotecados saldrían ganando con estas subrogaciones y casi la mitad podría llegar a ahorrarse unos 1.200 euros por año.

La clave está en la diferencia actual de los intereses, que se sitúan en torno al 1,70% y distan de los que hace varios años se ofrecían rondando el 4%. El comparador ofrece una herramienta (puede acceder a ella aquí) para calcular ese posible ahorro tan solo añadiendo campos como el tipo de interés de la hipoteca, la cantidad que falta por devolver y los plazos de amortización.

El proceso de subrogación suele ser bastante económico, aunque en función de las cláusulas y acuerdos firmados por los bancos puede serlo más o menos. Por su naturaleza, es necesaria la intervención de un notario, una gestoría y el Registro de la Propiedad, aunque esos gastos son responsabilidad de los bancos, de acuerdo con la ley hipotecaria.

Eso sí, hay dos gastos que son difícilmente esquivables: la tasación de la vivienda y (salvo que no se estipule en la escritura de la hipoteca) una comisión de subrogación que está determinada por ley y que es de un máximo del 2% o del 0,15% si el cliente aprovecha este proceso para cambiar de tipo variable a fijo.

En base a todos estos aspectos, desde HelpMyCash calculan que para una hipoteca de 100.000 euros, y aplicándose las comisiones máximas, el coste sería de unos 2.500 euros. Una cantidad que convierte a la subrogación en una herramienta a tener en cuenta.

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