Motor

Los flecos que negocia Luca de Meo para formalizar su marcha a Renault

  • El contrato del italiano establece un tiempo de un año sin poder fichar por la competencia
  • De Meo aspira a la presidencia de la Alianza Renault-Nissan
Luca de Meo, presidente de Seat.

Que Renault quiere a Luca de Meo, actual presidente de Seat y responsable del grupo Volkswagen en España, es algo reconocido por la propia Renault. Que existen muchas probabilidades de que finalmente el italiano recabe en París es también conocido; como muestra de que la operación se da casi por cerrada es que la patronal española Anfac ha pospuesto la renovación de su presidencia, pues De Meo iba a sustituir en enero a José Vicente de los Mozos que tendrá que seguir en el puesto al menos seis meses más. | Renault anuncia un 'profit warning' reduciendo sus previsiones de ingresos en 2019.

De hecho, fuentes oficiales de Seat, que se precipitaron a confirmar el compromiso de Luca de Meo con el proyecto de la marca española cuando saltaron las primeras informaciones en medios de comunicación franceses, ya dan por descontado que dejará el grupo Volkswagen. Incluso se especula con que el cambio se produzca en enero

Sin embargo, aún quedan detalles que se deben negociar para cerrar la marcha de De Meo a Renault. Fuentes conocedoras de las negociaciones apuntan concretamente dos: uno, de carácter jurídico, y otro de mayor calado.

Tiene por contrato una cláusula que le impide fichar por otra empresa de la competencia al menos pasado un año de su marcha del grupo Volkswagen, 

De Meo tiene por contrato una cláusula que le impide fichar por otra empresa de la competencia al menos pasado un año de su marcha del grupo Volkswagen, aunque fuentes jurídicas consideran que a partir de 2019 esa cláusula podría no ser un grave impedimento. En cualquier caso, también se señala que el grupo alemán no quiere la marcha del actual presidente de Seat, por lo que le ha planteado una contraoferta que no ha trascendido.

Thierry Bolloré (izquierda) con Carlos Ghosn.

Mucho más delicados son los términos de la negociación entre Renault y De Meo. El italiano no se conformaría con el puesto de Consejero Delegado del Grupo Renault que dejó vacante Thierry Bolloré; aspira a una pieza de caza mayor, la de máximo directivo de la Alianza Renault-Nissan, es decir, quiere el cargo que ostentó Carlos Ghosn hasta que fue detenido por las autoridades japonesas el 19 de noviembre de 2018.

El compromiso de que en un plazo –se habla de dos años- asumirá la máxima responsabilidad en la Alianza Renault-Nissan-Mitusbishi

Renault ha ofrecido a De Meo la dirección general del grupo francés que actualmente ostenta de forma interina Clotilde Delbos, la directora financiera, asistida por el español José Vicente De los Mozos, responsable de la parte fabril del Renault y Olivier Murguet, hasta ahora director comercial del grupo. Y el compromiso de que en un plazo –se habla de dos años- asumirá la máxima responsabilidad en la Alianza Renault-Nissan-Mitusbishi.

Aunque la automovilística francesa es el accionista mayoritario de la nipona, con un 40% del capital, dista mucho de tener el control de Nissan y de su participada Mitsubishi.

No obstante, no está tan claro que Renault puede comprometer este puesto, pues necesita consensuarlo con el grupo japonés Nissan cuyas relaciones están muy tensas desde hace varios años. Aunque la automovilística francesa es el accionista mayoritario de la nipona, con un 40% del capital, dista mucho de tener el control de Nissan y de su participada Mitsubishi. La Alianza funciona a duras penas gracias a las sinergias tecnológicas y de costes que aporta, pero su gobernanza dista de ser un camino de rosas.

Estos son los flecos que el italiano, que empezó su carrera en Fiat, pero que ha pasado por Renault antes de recabar en el grupo Volkswagen, tiene que dejar atados antes de oficializar su marcha

Malos resultados

El reto que tiene por delante Luca de Meo, si finalmente recaba en Renualt, es arduo, pues el affaire Carlos Ghosn ha dejado a los dos grandes grupos automovilísticos, el francés Renault, y el japonés, Nissan-Misubishi muy tocados económicamente, con caídas de ventas y resultados. En el caso del grupo galo, que compite al directivo italiano, las matriculaciones mundiales cayeron en el primer semestre un 6,7% (1,94 millones de vehículos), algo mejor que el mercado que bajó un el mismo periodo un 7,1%.

Las matriculaciones mundiales cayeron en el primer semestre un 6,7% (1,94 millones de vehículos), algo mejor que el mercado que bajó un el mismo periodo un 7,1%.

El tercer trimestre, sin embargo, tras unas ventas de 852.198 unidades, el descenso es de un 4,4%, peor que 3,2% de la media del mercado.

Por resultados financieros, entre enero y septiembre el grupo francés, con tres fábricas en España, redujo su facturación un 5,1% en relación con los nueve primeros meses de 2018. Los beneficios se recortan a la mitad.

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