Deporte y Negocio

El convenio colectivo del fútbol femenino no sale del atolladero

  • La negociación se estanca de nuevo, ahora por la parcialidad de los contratos
  • La incertidumbre por el modelo de liga y los derechos de TV marcan la agenda
  • El tiempo corre: queda un mes para el final de la competición deportiva
Foto: Selección Española de fútbol.
Madrid

De nuevo, la última reunión entre la patronal y los sindicatos para conseguir el primer convenio colectivo de la historia del fútbol femenino español terminó sin acuerdo. A falta de un mes para el final de la competición, las futbolistas siguen sin saber si tendrán un documento que regule sus condiciones laborales por unas negociaciones que no terminan de arrancar y que están claramente condicionadas por el enfrentamiento institucional surgido a raíz del nuevo modelo de liga creado por la Federación Española de Fútbol (RFEF) de manera unilateral.

La situación se resume por la falta de garantías que tienen los negociantes en referencia al salario mínimo que tendrían las jugadoras tras la escritura del convenio. La Asociación de Clubes de Fútbol Femenino (ACFF) defiende que, a falta de saber si los equipos podrán contar con el dinero procedente de la venta de los derechos de TV, no puede ofrecer más de 14.000 euros anuales, que llegarían a 20.000 en caso de poder tenerlos. Una postura que no es suficiente para la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), sindicato con tres de los cinco asientos de la mesa negociadora y que ha emplazado a la patronal a reducir la parcialidad de los contratos de las profesionales.

AFE pidió a la ACFF que los contratos parciales solo constituyesen el 25% y que esto se vinculase a la mejora en los contratos, pero el sindicato considera que, en vista de que la situación de clubes no es segura debido a la incertidumbre con el nuevo modelo de liga y lo que pase con el contrato televisivo (firmado por la ACFF con Mediapro por tres años y nueve millones de euros), no puede firmar ningún documento porque la ACFF no les aporta ninguna oferta fiable.

Tras un receso en la reunión los sindicatos llegaron a un consenso de mínimos para aceptar la aplicación del convenio a partir de la firma, además de una posible mejora de los salarios mínimos durante el curso próximo, pero AFE reclamó que se respetara una cuota de contratos parciales y eso llevó a un aplazamiento de las negociaciones sin fecha fija por lo apretado del calendario, con dos puentes (Semana Santa y el del Primero de Mayo) y la asamblea general de la RFEF de por medio.

Fuentes de UGT y Futbolistas ON, los otros dos sindicatos que negocian el convenio, reconocen que hubo opciones de romper definitivamente las negociaciones y pedir, como cuando tuvo que constituirse la mesa negociadora, la mediación del SIMA (Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje). AFE descarta tomar esa medida y asegura que "no se va a levantar de la mesa del convenio femenino", en palabras de su abogada María José López. El sindicato va a presentar a la ACFF en los próximos días unas tablas de parcialidad vinculadas a niveles de salario.

Al término de la reunión, Futbolistas ON acusó a AFE (los dos sindicatos lucharán en un mes en las elecciones sindicales del fútbol masculino) de no dar los pasos necesarios "a la hora de la verdad". UGT, por su parte, comprende la postura de AFE al temer que la no imposición de límites a la parcialidad haga que contratos de 14.000 euros puedan ser, en la práctica, de menor cantidad.

Mientras tanto, el tiempo sigue corriendo y la situación del fútbol femenino español no deja de enredarse. La lucha por el convenio sigue estancada y la temporada acaba en un mes, y otra pugna que se desarrolla en paralelo permanece en el horizonte: el pulso que la ACFF y la RFEF mantienen por el modelo de liga del curso próximo y la gestión de los derechos comerciales de la competición.

En este punto, y aunque el margen es cada vez menor, fuentes federativas y de la patronal son optimistas de cara a un posible acuerdo en las próximas semanas, en todo caso antes del 29 de abril, cuando la RFEF apruebe en su asamblea la liga de la temporada que viene. El primer paso para un acuerdo ha sido la firma de "una declaración de intenciones" para poder adquirir compromisos en el futuro.

La premisa que ha dado la ACFF para empezar a derribar líneas rojas es que cualquiera de los requisitos que la RFEF imponga a los clubes puedan ser cumplidos por éstos en el actual curso. Si se consigue esto, la patronal aceptará el modelo de liga de la federación que, en la práctica, otorga el mismo número de equipos a Primera (16) y a Segunda (32) según lo aprobado por la propia ACFF hace unos meses.

También optimismo en el seno de la patronal cuando se le pregunta por las posibilidades de que la gestión de sus derechos comerciales pueda pertenecer a los clubes, es decir, que se dé por válido el acuerdo llegado con Mediapro. Eso abriría la puerta a una mejora salarial de las jugadoras el próximo curso. Aunque todavía queda mucha distancia por recorrer para que las profesionales tenga por fin el anhelado convenio que llevan medio año reclamando.

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