Deporte y Negocio

Los clubes de LaLiga cambian sus estadios y se lanzan a unas obras petrificadas en el Mundial de 1982

  • Sarriá y el Vicente Calderón son los únicos en la élite que no siguen en pie
  • El nuevo San Mamés se construyó al lado del antiguo y supuso una vanguardia
  • Madrid y Barça pretenden gastar 600 millones para ser tendencia global
El nuevo San Mamés, el Wanda Metropolitano y cómo quedarían las reformas del Bernabéu y el Camp Nou. Fotos: Getty / Reuters.
Madrid

El fútbol español ha entrado en los últimos años en un lavado de cara que, además del plano institucional y económico, también se ha adentrado en los estadios. A la par que Europa se ha modernizado con grandes construcciones, en muchas ocasiones aprovechando celebraciones de torneos internacionales, LaLiga, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y las instituciones gubernamentales han apoyado a los clubes para modificar sus feudos. Unas reformas, impulsadas en la última década, que han terminado de acabar con las estructuras que se idearon para el Mundial de 1982.

Hace 37 años España acogió la que, hasta ahora, es su única Copa del Mundo de fútbol. Un campeonato global que impulsó la imagen del país y, junto a los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, representó la modernización de las instalaciones deportivas más características del siglo XX. Sin embargo, esa innovación, que en muchos sentidos se adelantó al resto del viejo continente, acabó petrificándose con el paso del tiempo hasta quedarse anticuada y más con la llegada de la crisis económica, en 2008.

En el conocido como 'Mundial de Naranjito' la organización decidió designar 17 sedes en 14 ciudades, el número más alto para un torneo así hasta la fecha. 17 campos que sufrieron, en su mayoría, cambios o fueron expresamente remodelados para albergar los encuentros internacionales. Pero casi 40 años después, más de la mitad de esos recintos, que han pasado todos por Primera División, han acabado por desaparecer o se encuentran en la segunda o tercera categoría del fútbol español.

El Vicente Calderón y Sarriá son los dos que ya no existen. Atlético de Madrid y Espanyol, que en su día fueron sus propietarios, se han mudado al Wanda Metropolitano y al RCDE Stadium en 2017 y 2009, respectivamente. El coste de uno y otro rondó los 310 millones de euros, en el caso de los rojiblancos, y 90 'kilos' el de los blanquiazules, que vivió un polémico caso con la empresa de bebida energética Power8. Ésta dio su nombre, en un principio al feudo perico, pero tras ser acusada por una estafa piramidal entró en proceso de liquidación y dejó su patrocinio con el club. Unos naming rights que en los de la capital tiene Wanda Group, por un periodo de diez años, y que en parte han ayudado a pagar la reforma de la antigua Peineta, todavía pendiente de créditos y con la venta de los terrenos del viejo Calderón en marcha. 

En la financiación de la construcción del nuevo San Mamés estuvieron implicados el Gobierno vasco, la Diputación de Vizcaya, el Ayuntamiento de Bilbao y Kutxabank, además del Athletic de Bilbao, para soportar los casi 200 millones de euros de la obra.

Además de estos dos, que ya no existen pero sus clubes están en Primera, San Mamés, Sánchez Pizjuán, Benito Villamarín, Santiago Bernabéu, Balaídos, Camp Nou, José Zorrilla y Mestalla son los otros estadios aún en la élite y que ya han cambiado o tienen previsto hacerlo en los próximos años.

En primer lugar está el estadio vizcaíno. Inaugurado en 2013, el nuevo San Mamés es el único de los ocho del Mundial que siguen en LaLiga Santander que ha sido construido por completo. Su obra, que se llevó a cabo al lado del viejo feudo del Athletic de Bilbao y con un coste que rondó los 200 millones de euros, fue financiada por el Gobierno vasco, la Diputación de Vizcaya, el Ayuntamiento de Bilbao, Kutxabank y el propio club rojiblanco. Está considerada una de las mejores obras arquitectónicas de los últimos años y aquí se disputarán encuentros de la próxima Eurocopa 2020.

Tras él, los dos recintos de Sevilla son los que ya han sufrido reformas importantes, pero no han cambiado su aspecto principal ni han sido derruidos para que se levanten nuevos estadios. El Sánchez Pizjuán lleva desde 2015 una serie de obras que culminarán en 2020 y permitirán tener al Sevilla un feudo más adecuado a los nuevos tiempos, mientras que el Benito Villamarín sufrió entre 2016 y 2017 el grueso de sus obras que rehabilitaron el campo del Real Betis y permitieron agrandar el aforo hasta ser el cuarto con mayor capacidad del país.

Unas reformas que ya están pensadas en el Bernabéu, Balaídos, Camp Nou y Zorrilla. En los dos primeros, Real Madrid y Celta de Vigo han aprobado durante los últimos meses los proyectos y mientras que los celestes ya han empezado sus cambios con la finalización prevista para 2020, que dará una imagen totalmente diferente del actual recinto, los blancos han puesto su fecha límite en 2023. Para entonces, en La Castellana se espera que haya un Bernabéu a la altura de las grandes construcciones mundiales, radicalmente opuesto al existente, y que con un presupuesto inicial de 575 millones de euros, marque el camino hacia el nuevo modelo de estadio del siglo XXI más orientado hacia un centro de ocio que hacia un simple recinto deportivo.

Algo similar a lo que quiere llevar a cabo el Barcelona, todavía pendiente de los últimos flecos para aprobar por completo el Espai Barça donde se integrará el nuevo Camp Nou. Este proyecto supondría al club blaugrana alrededor de 600 millones de euros y, como el Bernabéu, sería una vanguardia en la innovación. En el caso de Zorrilla, uno de los estadios más anclados en 1982, en los últimos meses se ha manejado una venta del recinto desde el Ayuntamiento vallisoletano al Real Valladolid. Ésta estaría sustentada por el proyecto de Ronaldo Nazario, con el que pretende situar a los de Pucela en un nivel superior económica y deportivamente a través de una inversión de unos 25 millones.

Por último, el nuevo Mestalla prometía ser una construcción al estilo de San Mamés, pero la crisis económica y las deudas del Valencia han acabado paralizando una obra que iba a dar al conjunto ché un feudo moderno y novedoso. En su día se proyectó un coste de 150 millones de euros, pero en 2009 el club se vio obligado a detener su maquinaria por la deuda de casi 550 'kilos' acumulada. Además, este contratiempo también paró la venta de los terrenos donde se ubica el actual Mestalla, una zona que en los últimos días estaría cerca de vender la cooperativa ADU Mediterráneo por más de 100 millones de euros, según ha podido saber elEconomista.

Entre los clubes restantes de Primera División, solo el Getafe no tiene previstos o ha realizado procesos de rehabilitación de su estadio, construido en 1998. La Real Sociedad y el Villarreal, los más activos en los últimos años

Estos diez estadios suponen en el gran cambio en Primera División respecto al Mundial del 82. Unas reformas que, sin embargo, no se han podido acometer todavía en los otros recintos restantes por la difícil situación económica de sus propietarios que se han visto relegados por sus descensos a Segunda y Segunda B, con la excepción del nuevo Carlos Tartiere, sede del Oviedo que derribó, en el 2000, la que había sido su casa. La Romareda, el Martínez Valero, El Molinón, Riazor y La Rosaleda han cambiado parte de sus instalaciones y aunque en el caso del Real Zaragoza y el Deportivo de la Coruña hay pendientes unas rehabilitaciones, no son semejantes a las de sus homólogos en la élite.

Una categoría principal que, además de los mencionados cambios, cuenta con procesos de reforma en todos los estadios menos en el Coliseum Alfonso Pérez del Getafe. Eibar, Leganés, Girona, Rayo Vallecano y Huesca han hecho obras en Ipurúa, Butarque, Montilivi, Estadio de Vallecas y Alcoraz con sus ascensos, para habituarse al nivel de Primera División, mientras que Alavés y Levante tienen previstos unos procesos por valor presupuestado de 55 y 23 millones, respectivamente, que ya han llevado a cabo Real Sociedad y Villarreal.

El conjunto donostiarra ha estrenado esta temporada el estadio de Anoeta sin pista de atletismo como principal novedad, en unas reformas que han costado 50 'kilos'. Por su parte, el cuadro amarillo ha inaugurado recientemente una nueva estructura que ha coincidido con el cambio de nombre hacia Estadio de la Cerámica, por el patrocinio de siete empresas cuyo mayor peso recae en Grupo Pamesa.

Toda una serie de lavados de cara a los estadios españoles, que han acabado con las estructuras que se idearon para el 'Mundial de Naranjito' y empujan un posible candidatura a albergar la Copa del Mundo de 2030. El futuro sueño del fútbol español, que volvería a poner a sus recintos a la cabeza de la innovación internacional.

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comentariosforum2

Florentino el mejor
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El Real Madrid pide un crédito pero con una situación económica privilegiada. En cambio hay dos clubs con una deuda monstruosa y con vistas a ser vendidos, at. Madrid y Barcelona, y sino al tiempo. Dos años les doy

Puntuación -3
#1
pablito
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Al #1: el tito Floren será el mejor en gestión de negocio pero el tema es que lo que realmente cuenta en el fútbol es ganar partidos y de eso este año el Madrid no va muy holgado, y el que viene veremos. Tirasteis a CR7 (sin ser santo de mi devoción) creyendo que nada cambiaría pero lo que son las cosas, antes había un jugador que sacaba goles de la nada y ahora eso lo tiene que hacer Benzema, casi náh!

Puntuación 0
#2