Deporte y Negocio

La pesada losa de la reforma del Santiago Bernabéu que ha acabado hundiendo la planificación del Real Madrid

  • El cuadro blanco reservó 45 millones de los 100 de Cristiano para las obras
  • Las inversiones 'galácticas' han evolucionado hacia fichajes de futuro
  • Un caso similar, el gasto de 1.200 millones en el Tottenham Stadium
Florentino Pérez, presidente del Real Madrid. Foto: Getty.
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La eliminación en Champions League ante el Ajax de Ámsterdam, junto a las dos derrotas en Copa del Rey y en LaLiga ante el Barcelona, evidencia una mala planificación del Real Madrid para la temporada 18/19. En el fútbol moderno, donde los clubes son empresas, muchas veces pesan más las decisiones extradeportivas de las directivas que las planificaciones en las plantillas. Esto, en parte, es lo que ha sufrido el conjunto madrileño, cuya reforma del Santiago Bernabéu lleva centrando durante hace tiempo mayor atención que los refuerzos en el vestuario.

En diciembre de 2010, la Asamblea General del Madrid, presidida por Florentino Pérez, anunció la propuesta de cobertura, ampliación y reestructuración de su estadio. De esta forma se abrieron una serie de etapas, firmas de por medio, que finalizaron en mayo de 2017 con el Ayuntamiento de la capital aprobando el proyecto final y los socios dando el 'sí', en septiembre del pasado año, al inicio de las obras, en principio programadas para verano de 2019.

De un tiempo a esta parte, la directiva del club blanco ha girado su planificación deportiva hacia un proyecto de jóvenes talentos en el que además, se ha ido disminuyendo la partida de gastos en fichajes sobre una clara reserva para acometer la reforma del Bernabéu. Claro es el caso que se ha producido durante este último verano, cuando tras la venta de Cristiano Ronaldo, el conjunto de La Castellana apartó de su límite salarial 45 de los 100 millones que ingresó para provisiones por las reformas del Bernabéu.

Esta reserva fue el punto culminante, pese al montante de 178,75 'kilos' invertidos en el mercado 18/19, de cuatro temporadas donde no hubo compras 'galácticas' (en la 15/16 el club desembolsó 85 millones, en la 16/17 fueron 30 y en la 17/18 el gasto alcanzó los 40,5) y sí incorporaciones jóvenes (Vinicius, Kovacic, Courtois y Danilo han sido los más caros en este tiempo con 18, 21, 25 y 24 años, respectivamente). Las también llegadas de Odriozola, Mariano, Brahim, Theo, Ceballos, Morata (vendido después) o Asensio refuerzan la apuesta desde la directiva merengue por el talento joven. Pero también la falta de un relevo al bloque fuerte del vestuario, pues en la plantilla actual permanecen doce jugadores de los sufrieron la última eliminación en Champions en 2015.

El reflejo que desde el club se ha ido reduciendo el gasto en la plantilla, en tiempos de importantes inversiones en los grandes equipos europeos, para ir reservando parte de su presupuesto en la reforma del estadio. Ésta está proyectada en casi 600 millones de euros y durante los últimos meses, el Madrid también se ha movido buscando cómo financiar la futura construcción o cómo sacar partido al nuevo Bernabéu.

El Tottenham ha pasado en cuatro años de invertir 40,5 a 365,68 millones de euros para la construcción de su nuevo estadio, gasto que ha infuido en que durante la última temporada no se haya fichado ningún jugador

Esta política en la directiva, la de reservar parte del presupuesto para obras en vez de para renovar la plantilla, también ha tenido un claro ejemplo durante los últimos años en el Tottenham Hotspur. En julio de 2007 la directiva del conjunto británico dejó caer la necesidad de mejorar el emplazamiento donde se encontraba el viejo White Hart Lane. Sin embargo, pese al cumplimiento de los plazos en la aprobación de la reforma, la construcción de la nueva sede se ha ido retrasando hasta no tener todavía una fecha oficial para su estreno (se espera que los 'Spurs' puedan jugar esta temporada en su casa, aunque el debut estaba planificado para septiembre de 2018).

En paralelo a lo sucedido en el Real Madrid, en los londinenses durante las últimas temporadas, siempre se ha aumentado las inversiones en el Proyecto de Desarrollo de Northumberland (todo lo que engloba la construcción del estadio y sus infraestructuras) hasta impedir el gasto en fichajes. Gracias a la transparencia que impone la Premier League sobre sus clubes, se puede apreciar cómo el Tottenham ha pasado de pagar 40,5 millones de euros en 2013 para sus obras a 365,68 en 2017 (últimos presupuestos oficiales disponibles). Un crecimiento de la inversión en su feudo que ha repercutido en la campaña actual, donde los 'Spurs' se han visto incapaces de gastar en traspasos, hasta cerrar las dos ventanas del mercado 18/19 sin incorporaciones.

Dos tipos de obras que han impedido la renovación de sendas plantillas para la 18/19 y que, en parte, han influido negativamente en sus resultados deportivos, con mayor preocupación en los españoles, eliminados en octavos de final de la Champions League, ronda que sí han pasado los ingleses. Tanto Madrid como Tottenham, donde permanecen diez de los once integrantes del equipo ideal en la 15/16, ya están fuera de sus respectivas copas, marchan terceros en sus ligas y se encuentran más cerca del quinto puesto que del primero.

Los claros ejemplos de que dos grandes inversiones para las obras de sus estadios (la proyección de los 600 millones del Bernabéu se suma a los casi 1.200 millones que los 'Spurs' han gastado en el Tottenham Stadium) conllevan importantes consecuencias deportivas. Cuando las decisiones extradeportivas pesan más que la planificación de la plantilla, la pesada losa de las reformas puede hundir el rendimiento sobre el césped.

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