Yossi Naar

Chief Visionary Officer y cofundador de Cybereason

Las instituciones financieras están sometidas a un constante bombardeo de ciberataques dirigidos por estados nacionales, grupos de cibercriminales y delincuentes individuales. Son los objetivos de mayor riesgo, reputación y valor. También representan los objetivos más fortificados que existen. Para un pirata informático, enfrentarse a una institución financiera es un reto enorme. El sector financiero, en su conjunto, ha realizado una importante inversión en ciberseguridad: está en primera línea de adopción con las mejores y más eficaces tecnologías y proveedores. Por eso hay muy pocos casos de hackeos masivos en las organizaciones financieras y podemos aprender mucho de este sector. Están entre los primeros en adoptar la EDR, herramienta que proporciona monitorización y análisis continuo de los dispositivos finales y de la red, con la finalidad de identificar, detectar y prevenir amenazas avanzadas asegurando una visibilidad total y una respuesta rápida. Ahora están adoptando rápidamente soluciones XDR como el estándar de oro de la ciberseguridad. La XDR recopila y correlaciona datos en una diversidad de capas de seguridad: es un nuevo enfoque que integra procedimientos de detección y respuesta en múltiples entornos.

Como pudimos comprobar el año pasado, uno de los grandes cambios que se han producido en el mundo, debidos a Covid-19, ha sido el paso rápido y generalizado al trabajo desde casa o teletrabajo. Este cambio ha supuesto muchos retos para los departamentos de TI, especialmente desde el punto de vista de la seguridad, y, con esos retos, muchas oportunidades que a los hackers les gusta explotar. En este año 2021 podemos esperar más de lo mismo, ya que el trabajo a distancia continúa y muchas empresas han reducido permanentemente su espacio físico y dan a los empleados la flexibilidad de seguir trabajando desde casa.

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