Rosario Avilés

Periodista especializada en aviación y directora del portal A21

Al igual que sucedió después del 9/11, la pandemia mundial causada por el Covid-19 cambiará las reglas en la aviación, en este caso, las especificaciones sanitarias para garantizar que los pasajeros viajen de forma segura, también en el sentido de salud personal. Por lo pronto, sabemos que los vuelos están regresando a la normalidad, pero lo harán del todo en tanto que el virus vaya siendo controlado en todo el mundo y las fronteras internacionales se abran de nuevo.

La pesadilla que vive la aviación mundial necesita planteamientos serios para responder a ella. Independientemente de si estamos o no de acuerdo con la intervención estatal en la economía, las aerolíneas hoy necesitan apoyos gubernamentales para salir adelante. Hay que reconocer que, en ese sentido, tanto EEUU como, en menor medida, la Unión Europea tuvieron una respuesta que no sólo fue pronta y contundente, sino generosa, no porque los gobiernos sean de por sí desprendidos, sino porque se dan cuenta de la importancia que tiene el sector aéreo en la economía. No ayudar al transporte aéreo es darse un balazo, ya no en el pie, sino en el corazón.

Las ultimas noticias acerca de la significativa reducción de capacidad que están haciendo las aerolíneas más importantes, como resultado de la diseminación del coronavirus muestra que las tendencias de crecimiento que la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y otros actores relevantes, como la asociación de pilotos de SkyTeam, por citar algunas, van a revertirse y no es probable que la tendencia a la baja se componga pronto.

El coronavirus que emergió en China durante las últimas semanas, ha puesto otra vez en la palestra el papel que la aviación comercial juega en la economía global y la necesidad de cuidar mucho esta actividad, porque los efectos de la "cuarentena" que ya se vive en la región serán profundos y de largo plazo, tal como sucedió con sus antecesoras, en especial el SARS o gripe aviar y, en menor medida, la influenza tipo NH1N1. A pesar de que Wuhan, es una "pequeña" (para China) ciudad situada en la provincia de Hubei, donde habitan 11 millones de personas, la noticia de la propagación del virus de una neumonía distinta a las conocidas, hizo que se encendieran las alarmas de la Organización Mundial de la Salud. Sin embargo, no fue sino hasta casi un mes después que se declaró a este brote de coronavirus, variedad 2019-nCoV, como una emergencia de salud pública.

Tribuna

Amaneciendo el año nos encontramos con la posibilidad de una nueva guerra en Medio Oriente, tras el asesinato del general iraní Quasem Soleimani y sus secuelas que aún no sabemos en qué podrían parar. Esto por sí solo incrementó los precios del crudo y esta variable es crítica para la industria del transporte aéreo, ya que las aerolíneas tienen estructuras de costos muy sensibles, donde el precio del combustible puede significar entre un 23 y un 30% del total.

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