Portavoz de la Asociación Española de Banca

Los bancos son la principal fuente de financiación de las empresas en Europa. Representan más del 70% de la financiación recibida. Aunque este porcentaje es mucho mayor en el caso de las empresas pequeñas, algo que no sucede en otros países como Estados Unidos o el Reino Unido, donde hay más dependencia de la financiación de los mercados. La diversificación en las fuentes de financiación siempre es deseable, pero en momentos de inestabilidad e iliquidez en los mercados financieros es la financiación bancaria la que asume -en coordinación con las autoridades- la responsabilidad de mantener la financiación del gasto e inversión en la economía. Por eso es fundamental tener un sector bancario sano y resistente, para que pueda cumplir siempre con su labor de dar crédito al sector privado, especialmente en situaciones difíciles.

La pandemia supuso confinamientos, toques de queda, cierre de fronteras y otras muchas medidas excepcionales impuestas por las autoridades para luchar contra el virus. En esos tiempos tan convulsos recurrimos a la ya pujante digitalización para tratar de seguir adelante. Y así le dimos el espaldarazo definitivo para convertirla en una parte fundamental de nuestras vidas si no lo era ya.

La guerra en Ucrania condiciona en estos momentos el contexto en el que vivimos como lo ha hecho la pandemia estos dos últimos años. Además del drama humano que ya ha provocado, la guerra tendrá un impacto económico a escala global que por ahora es difícil de estimar. Ante tanta incertidumbre es importante buscar certezas. Y una de ellas es que el futuro que queremos pasa por ser digital y sostenible.

España ocupa el segundo puesto en el ranking de inclusión financiera en Europa, y uno de los primeros a escala internacional, según el Banco Mundial. La ambición de los bancos es seguir dando el mejor servicio a todos los clientes para garantizar su satisfacción y preservar con ellos una relación a largo plazo, imprescindible para que los bancos puedan garantizar su continuidad en el actual contexto de transformación digital.

Desde el inicio de la crisis sanitaria los bancos españoles han demostrado su responsabilidad con sus clientes, con la puesta en marcha de distintas medidas tanto en solitario como en colaboración con las autoridades. Una de sus prioridades fue la protección del tejido productivo, para lo que pusieron fondos a disposición de las empresas solventes afectadas por la pandemia, lo que está permitiendo un rápido retorno a la normalidad a medida que superamos el virus.

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