Presidente de CEOE

Este domingo celebramos una nueva festividad del Primero de Mayo, pero no un Día Internacional de los Trabajadores como los anteriores. En esta ocasión es obligado mirar hacia atrás con especial orgullo y, sobre todo, hacia adelante con confianza y con compromiso.

Especial XV Aniversario

En febrero de 2006, nació ‘El Economista’ como nuevo periódico de información económica. Hace ya 15 años. Un corto periodo de tiempo dentro de la historia de España, pero, si echamos la vista atrás, esta ha sido una década y media intensa en muchos términos para nuestro país y para el mundo, con una sucesión de hechos que marcan dónde nos encontramos en la actualidad y los retos que tendremos que afrontar en el futuro.

La obra maestra de George Orwell, '1984', ha marcado parte de lo que es Antonio Garamendi. Junto a ella toma conciencia de la importancia de luchar por la libertad de pensamiento y huir de la manipulación. Por otra parte, la biografía de Winston Churchill es otro de los ejemplares que nunca falta entre sus estanterías.

Un año más celebramos el Día Internacional del Trabajo y, en esta ocasión, frente al objetivo compartido por todos de poder sumar más y mejor empleo, tenemos renovadas razones para el optimismo, lejos del panorama desolador en el que vivimos el Primero de Mayo de 2020.

La sociedad española celebra este viernes otro Primero de Mayo, el Día Internacional de los Trabajadores, pero esta vez lo hace en un contexto inimaginable hasta ahora: familias y amigos confinados, en un escenario económico incierto y con un mercado laboral duramente golpeado por la crisis del Covid-19. En definitiva, una situación de la que todos queremos salir cuanto antes y en la que debemos tratar de buscar esa salida desde el trabajo conjunto.

Tribuna

La Navidad siempre es un buen momento para mirar atrás y sacar conclusiones. También para poner la vista en el año que entra y marcarse nuevos objetivos. Si hacemos ese ejercicio, el año 2019 nos deja la sensación de haber perdido una gran oportunidad.

Antonio Garamendi

Hoy, primero de mayo, se conmemora el Día Internacional de los Trabajadores. Por ello, me gustaría aprovechar esta tribuna que me brindan para felicitar sinceramente a todos los trabajadores y a los sindicatos, con los que compartimos multitud de mesas de diálogo y con los que trabajamos codo con codo para tratar de construir un país mejor. Me gustaría enfatizar, ya que nunca se hace lo suficiente, el importante papel que el Diálogo Social ha protagonizado en el progreso y el bienestar de las principales economías avanzadas. Y, por supuesto, en nuestro país.

Antonio Garamendi

Cercano el fin del año, podemos constatar la revisión a la baja de las perspectivas de crecimiento para la economía española. Bien es verdad, que se trata de una leve desaceleración, tal y como señalan los principales organismos nacionales e internacionales. Por ejemplo, la OCDE apunta hacia un crecimiento del Producto Interior Bruto del 2,6% para este año y del 2,2% para 2019, en la misma línea que indica la Comisión Europea y el Panel de Funcas. En el ámbito nacional, el Banco de España ha rebajado el crecimiento para 2018 hasta el 2,5% y mantiene el 2,2% para el próximo.

Antonio Garamendi

En los últimos 20 años, el peso de la Industria en el conjunto del PIB español ha caído unos cinco puntos porcentuales, pasando de representar casi el 20% en 1995, a poco más del 15, en 2014. En paralelo, el empleo industrial se ha reducido hasta suponer en 2014 un 13,7% del total, cuando en 2006 superaba el 16%, y muy lejos de las cifras registradas en los 70 cuando la Industria llegó a emplear al 34% de los trabajadores.

Antonio Garamendi

La financiación es la esencia de las empresas, de su desarrollo y de su crecimiento. Los obstáculos financieros limitan las posibilidades de las pymes para crecer y expandirse por los mercados, pero paralelamente el tamaño empresarial incide de manera esencial en las posibilidades de acceso de las empresas a la financiación. Es evidente que cuanto mayor es el tamaño de una empresa, mayor es su capacidad para disponer de instrumentos financieros necesarios para abordar inversiones directas, fusiones, adquisiciones, procesos de internacionalización o de innovación.