
La fuerte demanda y la escasez de oferta siguen impulsando los precios de la vivienda de obra nueva. Tanto, que por primera vez desde la crisis financiera de 2008 el metro cuadrado ha roto la barrera de los 2.800 euros y se acerca a los máximos alcanzados en plena burbuja inmobiliaria, cuando marcó los 2.905 euros/m2.
Son datos del Informe de Tendencias del Sector Inmobiliario, elaborado por Sociedad de Tasación, que sitúa el precio de la obra nueva a en los 2.809 euros/m2 a cierre del primer semestre del año, lo que supone un 6,4% anual más. El resultado también supone una desaceleración respecto al ritmo de subida de los meses anteriores.
"La producción de este tipo de vivienda no ha sido capaz de dar respuesta a la demanda. En los últimos cuatro años, el número de visados concedidos apenas ha superado las 100.000 unidades anuales", explica Consuelo Villanueva, directora de Instituciones y Grandes Cuentas en Sociedad de Tasación. "La vivienda nueva se puso en primer plano tras la pandemia porque era el producto que daba respuesta a los requerimientos derivados del confinamiento. Esto unido a la existencia de bolsas de ahorro acumuladas y a un periodo en el que la financiación era de fácil acceso incrementaron su atractivo", añade la experta.
Otro de los factores que explica el incremento de precios es el perfil de comprador. Fundamentalmente se trata de personas económicamente solventes y extranjeros, que adquiere este tipo de vivienda bien para uso particular o como inversión. "Se trata de un perfil que estaría absorbiendo sin grandes dificultades el poco producto que sale al mercado", dice el texto. También influyen en el precio otros factores como los elevados costes de construcción, el coste de las materias primas y la falta de mano de obra.
Los precios subieron en todas las comunidades autónomas y en todas las capitales de provincia. En el primer caso, el incremento anual más fuerte se registró en Baleares (8,2%) y el más moderado en Castilla-La Mancha (3,4%). Por provincias, Málaga y Palma lideraron las subidas (8,2%) mientras que Zamora se situó a la cola (2,1%). Barcelona es la ciudad más cara para convertirse en propietario (5.047 euros/m2), seguida de Madrid (4.269 euros/m2) y San Sebastián (4.185 euros/m2).Por el contrario, el precio medio unitario más bajo se registró en Ciudad Real (1.286 euros/m2), Cáceres (1.293 euros/m2) y Badajoz (1.307 euros/m2).
¿Y qué pasará en los próximos meses? Desde la tasadora pronostican que la inestabilidad política -a las puertas de las elecciones generales del 23-J- y la incertidumbre macroeconómica no afectará a los precios, que seguirán subiendo aunque de forma moderada (hasta el 5,2% en la recta final del año). Más allá de los precios, la firma anticipa un descenso de las operaciones de compraventa en los próximos meses.
"Se podrían estar aplazando alguna de las decisiones de compra y/o, incrementando ligeramente los tiempo de venta. En el corto plazo, esto podría llevar aparejado una contracción de algunos indicadores de actividad como compraventas, hipotecas o visados de obra nueva", dice el informe, que considera que este fenómeno será coyuntural.