Transportes y Turismo

¿Caben 100 millones de turistas en España? El fenómeno que permitirá el histórico sorpasso a Francia

  • El país ibérico apunta a 90 millones de turistas en 2024
  • Factores cíclicos como la geopolítica o el 'turismo de venganza' han empujado este récord 
  • Pero los expertos ven una tendencia que puede convertir el 'boom' en permanente

El turismo se ha convertido en la 'gallina de los huevos de oro' para la economía española. El fuerte resurgir de esta 'industria' (es más un servicio que una industria) tras la pandemia del covid está permitiendo que los países con un tejido productivo más intensivo en el turismo disfruten de un boom económico que nadie había previsto. El covid hirió casi de muerte al turismo, pero contra todo pronóstico, este sector ha resurgido con más fuerza. Buena prueba de ello es la economía de España, que, gracias al aluvión de llegadas de turistas extranjeros, está presentando un crecimiento que triplica al de la zona euro. El sector está aprovechando una demanda rígida (nadie quiere perderse sus vacaciones) para subir precios, ampliar márgenes, lograr mayores beneficios y mejorar la oferta. De este modo, el turismo empieza a generar mayor valor añadido, empleo de creciente calidad y unos ingresos que mantienen el superávit exterior de España. Lo que es mejor, todo hace indicar que el turismo no ha tocado techo en nuestro país, algunas previsiones hablan ya de un sorpasso a Francia (el rey del turismo) en la próxima década pero ¿cómo es posible que una España ya abarrotada de turistas pueda dar este paso? El secreto está en un fenómeno conocido como la desconcentración estacional.

Desde que la normalidad retornó a nuestras vidas tras el covid, las ciudades españolas con mayor atractivo y las costas han comenzado a acostumbrarse a una nueva 'normalidad', dominada por la creciente llegada de turistas durante cualquier época del año. Dar un breve paseo por Madrid, Barcelona o Málaga basta para escuchar idiomas como el francés, inglés, alemán, italiano o incluso algunos más exóticos como el ruso o el chino. María Jesús Fernández, economista senior de Funcas, explica en declaraciones a elEconomista.es este fenómeno: "Se está produciendo una desconcentración estacional. Siempre hemos pensado que no había margen para el crecimiento del turismo por las limitaciones de oferta (hoteles, infraestructuras, etc). Pero el turismo en España se está desestacionalizando (vienen en diferentes épocas), con las mismas infraestructuras podemos atender a más turistas cada año, esto es una fuente de crecimiento que no se había previsto. De modo que existe todavía margen para crecer", explica esta economista.

Un 2024 de récord para el turismo

Así, tras un año excepcional para el turismo en España, con niveles récord de llegadas internacionales, gasto, pernoctaciones y turismo doméstico, los datos de 2024 están superando las expectativas y marcando el mejor comienzo de año en la historia del sector. Los economistas de CaixaBank Research comentan en declaraciones a elEconomista.es que prevén que el PIB turístico crezca un 5% en 2024 (más del doble que lo esperado para el conjunto de la economía) y que se superen los 90 millones de visitas de turistas internacionales, gracias a la recuperación del poder adquisitivo de los hogares europeos en un contexto de descenso de la inflación, la recuperación económica en Europa y la percepción de mayor seguridad que transmite nuestro país frente a otros destinos competidores", señalan estos expertos.

Los últimos datos oficiales, relativos a los primeros cinco meses de 2024 han sorprendido a propios y extraños, con un incremento del 13,6% de las llegadas antes de que llegue la época clave, el verano. En total, solo en este periodo de tiempo el país ha recibido a 38,7 millones de pasajeros, con una diversificación sorprendente con un potente crecimiento de mercados lejanos como China, Canadá o Chile. De cara a julio, las previsiones en los vuelos ya apuntan a un mes récord de 12,5 millones, un 9,5% más que el año pasado. Se trata del mejor arranque del año de toda la historia. Sobre esta base todos dan por buenas las cifras récord que anunciaba CaixaBank y que cristalizarán en una temporada estival totalmente histórica.

Desde las diferentes asociaciones turísticas dan por hecho que estamos a las puertas de un verano de enorme ocupación que precederá a un año de cifras récord. Jorge Marichal, presidente de CEHAT, en declaraciones a elEconomista.es explica que "los analistas no se equivocan este verano va a ser muy fuerte y las perspectivas son positivas, con reservas importantes en todos los destinos habituales, ciudades, playas, levante, islas, Madrid y zonas como la cornisa cantábrica". Prueba de que el sector se prepara para recibir unos meses de enorme bonanza son los últimos datos de empleo en le que la afiliación suma 71.000 trabajadores de los cuales el comercio y la hostelería coparon el 85% de la nueva ocupación.

Además, desde el sector explican que hay motivos para creer que todavía hay mucho espacio para seguir creciendo. Desde CEHAT señalan "podemos seguir avanzando hasta donde la infraestructura turística pueda y, de hecho, el número de turistas no es lo importante, sino el impacto que estos puedan tener en el entorno". En ese sentido, desde la asociación de las agencias de viaje, CEAV añaden que "la presión turística no es mayor que la de otros países como Portugal, Grecia, Croacia, Malta o Chipre. Incluso otros países de la Europa central y del norte, como Austria y Dinamarca, tienen mayores índices en ese sentido".

La patronal de las agencias señala que aunque esto "no quiere decir que no pueda haber un problema puntual en determinadas fechas". La realidad es que si se logra un turismo ordenado se puede ampliar de forma sensible el número de llegadas sin que esto tenga efectos nocivos para el entorno social y económico, con consecuencias como precios de la vivienda más elevados. En ese sentido, señalan lo mismo que desde Funcas, que la clave está en ese "desestacionalización" para que los turistas se repartan durante todo el año, pero no solo eso, sino que al atraer nuevos nichos de turistas esta se redistribuya por todo el territorio. Una deslocalización del turismo.

Un estudio realizado por Deloitte y Google publicado hace escasos días ya coloca a España como el país con mayor número de visitantes para 2040 con unos 115 millones de turistas, frente a los 110 millones que prevén para Francia. Aunque esta es la cifra aportada para el año 2040, el sorpasso podría producirse en cualquier momento de la próxima década, pero las proyecciones del informe no especifican el año ni la cifra concreta. Después de Francia, las proyecciones señalan a EEUU como la 'medalla de bronce' en este podio, con 100 millones de visitantes. Por debajo aparecen China, Italia y México con 90 millones de turistas.

"Mientras los clientes tengan trabajo o la posibilidad de encontrar otro rápidamente, seguirán tomando la oportunidad de viajar"

Otro viento de cola positivo es el 'turismo de venganza'. Los europeos, encerrados en sus casas primero y luego con limitaciones de sus viajes han redoblado su actividad turística una vez han podido. Un auténtico efecto rebote que ha encontrado en España a uno de sus principales ganadores. "La población europea sigue tendiendo verdadera hambre de vacaciones.

Desde CEHAT explican que "el ahorro generado durante el covid fue un factor clave, acumulamos muchas ganas de diversión y se generó un efecto champagne. La situación económica ha sumado, aunque algunos países emisores (Reino Unido, Alemania o Francia) tengan problemas. Hay una situación en ellos de prácticamente pleno empleo con paro estructural muy bajo". Así, la asociación defiende que "mientras los clientes tengan trabajo o la posibilidad de encontrar otro rápidamente, seguirán tomando la oportunidad de invertir en sí mismos con el turismo en el foco".

A largo plazo, la preocupación es que España pierde frente a otros destinos, como Marruecos, Croacia, Albania, Turquía… su estatus como la referencia del turismo de 'sol y playa'. "Nos hemos venido beneficiando de un turismo de bajo coste que además se ha potenciado por los factores ya mencionados" comenta Eduardo Irastorza, profesor de OBS . Sin embargo, "con el tiempo este tipo de turistas de sol y playa irán yendo a otros sitios más baratos" porque "tarde o temprano saldrán destinos con mejores precios".

En ese sentido, comenta que la fórmula de España para disipar esta amenaza es diversificar su turismo para lograr unos clientes más exclusivos. De este modo, con otro tipo de visitantes siendo cada vez más comunes, el país podría competir en mayor medida por otros turistas de más largo radio, como de países asiáticos.

Esta diversificación tendría que venir de la mano de una mayor atracción de clientes fuera de Europa. Hasta ahora el principal 'boom' turístico ha venido de la mano del viejo continente, con esta región sumando en 2023 cerca de 2 millones más de visitantes. Los turistas de EEUU han aumentado también estos en torno a 800.000 visitantes extra. Sin embargo, los visitantes de otras partes del mundo, como Asia, han caído bastante y ese es uno de los principales clientes que pueden aportar al impulso turístico español. De hecho, puede ser la carta decisiva en un posible sorpasso a Francia. Estos grandes números y la posición privilegiada España se tienen un impacto económico relevante que se puede observar en el mercado laboral o en la balanza de pagos.

Los turistas gastan y la balanza de pagos 'disfruta'

Por si fuera poco, estos visitantes parecen dispuestos a gastar todo el dinero que haga falta para disfrutar de sus vacaciones. Pedro Aznar, profesor del departamento de Economía de Esade, exolica que "ha habido un cambio de comportamiento en el consumidor, prioriza el gasto en experiencias respecto a otro tipo de gastos". De hecho, "el gasto se ha mantenido constante aun cuando la inflación ha subido, en la lista de prioridades de muchas familias el gasto en vacaciones ha escalado posiciones".

Desde Cehat indican que además de unos turistas con efecto rebote con el covid dispuestos a gastar más, la realidad es que el valor añadido ha mejorado estos años de pandemia. "Los ingresos por turista están aumentando porque se está aumentando el valor añadido que se le ofrece. Se están mejorando hoteles, restaurantes, experiencias… oferta de primer orden mundial que elevan el gasto del turista, no es solo cosa de la inflación". En resumen, señalan que la gran inversión realizada por la pandemia ha derivado en "un círculo virtuoso". Este es uno de los grandes caminos para que España puede optar al liderazgo mundial en el turismo.

Estos millones de turistas y su gasto desenfrenado, a su vez, se traduce en la entrada de miles de millones de euros que quedan reflejados en la balanza por cuenta corriente, puesto que el turismo se refleja en términos contables como una 'exportación'. Es decir, la fortaleza del turismo permite a España mantener el equilibrio exterior y reducir el endeudamiento externo de la economía. "Los servicios tuvieron una aportación muy positiva en 2023, y se batió el récord de ingresos por turismo y también los ingresos (y el saldo) de los servicios no turísticos alcanzaron un máximo histórico", señala el último informe del Banco de España. En términos brutos, los datos de la balanza de pagos publicados por el BdE confirman que los ingresos por turismo extranjero llegaron a los 84.900 millones de euros en 2023. Esta cifra significó un incremento del 22,6% respecto al ejercicio de 2022 y este año volverá a aumentar.

El saldo positivo neto que arroja el turismo en la balanza de pagos ha sido históricamente alto tras alcanzar el 4,6% del PIB. Esto, de una forma llana y sencilla, quiere decir que después de descontar lo que los españoles gastan en turismo fuera del país, las entradas netas de ingresos alcanzan ese 4,6% neto, una cantidad récord. El propio Banco de España explica por qué es está produciendo este fenómeno: "El impacto positivo sobre las llegadas de turistas internacionales por los conflictos geopolíticos en Oriente Medio, el crecimiento del turismo en zonas tradicionalmente menos visitadas (que refleja una mayor diversificación de los destinos) y una mayor afluencia de turistas extranjeros en la temporada de otoño e invierno contribuyeron a estos resultados". Irastorza añade que esta geopolítica inestable "trabaja a nuestro favor" pues "hay muchos cielos cerrados y Turquía, uno de los grandes rivales del 'sol y playa' español está en una situación muy inestable, Egipto peor".

España tiene aún capacidad para acoger a varios millones más de turistas. Volviendo a la desconcentración estacional acuñada por María Jesús Fernández de Funcas, los economistas de CaixaBank Research también explicaban que "los meses fuera de la temporada alta son los que presentan un mayor margen de crecimiento, puesto que la ocupación hotelera en estos meses es muy inferior a la de los meses de junio-septiembre. De hecho, entre octubre de 2023 y abril de 2024 se observa un notable aumento de la ocupación hotelera, lo que refleja una gradual desestacionalización de la actividad en el sector".

Las ventajas de España

España lo tiene todo para convertirse en el rey del turismo mundial. Un clima agradable durante todo el año, patrimonio cultural en cada rincón, gastronomía, una oferta de ocio inigualable, un marco impositivo favorable al turismo, una sociedad extremadamente tolerante, seguridad, estabilidad… por si todo esto fuera poco, la economía española tiene grandes ventajas para acoger a millones de turistas: "Tenemos una ventaja competitiva muy grande con el turismo, tenemos mano de obra poco cualificada, un recurso muy utilizado por el sector del turismo, los recursos más utilizados por este sector están concentrados en España", explica María Jesús Fernández. De este modo, los últimos datos apuntan a que el número de ocupados en ramas de actividad directamente ligadas al turismo podría haber rozado los 3 millones en mayo.

"La política fiscal tiene un sesgo que favorece al sector turístico frente a otros sectores, como puede ser el IVA del sector turístico es un 10%, que es un IVA privilegiado, a esto se le suma, por ejemplo, las reformas de las pensiones que elevan las bases máximas de cotización y el sistema de solidaridad intergeneracional que sin duda perjudica las actividades que requieren mano de obra cualificada (con grandes salarios), al final se perjudica a otros sectores y estamos beneficiando esta especialidad", comenta la economista de Funcas.

El sector aprovecha estas ventajas, junto a una demanda muy rígida, para incrementar márgenes y obtener unos crecientes beneficios. El sector turístico sigue creciendo de forma muy vigorosa, en parte debido a los nuevos hábitos de consumo, donde la preferencia por el ocio y el entretenimiento ha experimentado un notable aumento tras la pandemia. Ello se ha visto reflejado en un fuerte crecimiento de la facturación en los sectores ligados al turismo, lo que ha permitido que este sector recupere unos márgenes sobre ventas similares a los de antes de la pandemia, según datos del Observatorio de Márgenes Empresariales del Banco de España y la AEAT, aseguran los economistas de CaixaBank Research.

Las amenazas del turismo

El turismo también tiene otra cara. Entre las amenazas que plantea este modelo destaca una excesiva dependencia del turismo en la economía. Este riesgo pudo verse materializado en la pandemia del covid, que llevó a España a sufrir la peor recesión de la zona euro. Por ahora, el turismo no para de ganar peso en el PIB. La parte positiva es que esta tendencia se debe a que el sector está viviendo un boom 'explosivo', por lo que el mayor peso en la economía lo está ganando por su expansión, no por la contracción de otros sectores. Pese a todo, el turismo ya tiene en el PIB casi más peso que la industria entera.

"Para 2024, prevemos que el PIB turístico crecerá un 5,0% en términos reales, de modo que el sector aportará en torno a 0,6 puntos porcentuales al crecimiento del PIB total previsto del 2,4%. El peso del PIB turístico sobre el PIB total alcanzará así el 13%. Para 2025, el crecimiento del PIB turístico se moderará al 3,2%, y aportará unos 0,4 puntos porcentuales al crecimiento del PIB total previsto (2,3%). El peso aumentará ligeramente hasta el 13,2%", señalan desde CaixaBank Research.

Por tanto, las previsiones del banco catalán contemplan un ligero crecimiento del peso del sector turístico en el conjunto de la economía española, pero a grandes rasgos se mantiene en un rango similar al actual. "Lo cierto es que hasta la fecha, el turismo genera menor valor añadido y que tenga mucho peso en la economía afecta negativamente sobre la productividad del conjunto del tejido productivo nacional, sería más positivo que tuvieran más peso otros sectores que generan más ingresos y que tienen un mayor valor añadido. Para ello habría que eliminar estas distorsiones fiscales y crear condiciones estructurales más favorecedoras", sentencia Fernández, economista de Funcas.

"El impacto en el mercado de la vivienda local, la saturación de los servicios públicos básicos y la ocupación de los espacios públicos"

Desde CaixaBank Research citan que "también es importante poner de relieve que la excepcional recuperación del turismo tras la pandemia ha puesto de manifiesto la necesidad de seguir mejorando la gestión de los flujos turísticos, para minimizar las externalidades negativas que genera la actividad en las localidades receptoras, entre las que se encuentran el impacto en el mercado de la vivienda local, la saturación de los servicios públicos básicos y la ocupación de los espacios públicos, entre otros". El encarecimiento de la vivienda se debe a múltiples factores, pero sin duda la creciente demanda para su uso turístico es uno de ellos.

Actualmente, hay 351.400 viviendas turísticas en España, según datos del INE. A pesar de que solo se trata de un 1,33% del total hay comunidades como Andalucía, Valencia y las Islas Canarias con un gran número de ellas. De hecho, en el archipiélago ya suponen un 4,3% del total mientras que las otras dos comunidades ronda el 1,8%. Desde EY en un informe para Exceltur, explican que "la mayor rentabilidad de esos apartamentos turísticos alquilados por cortas estancias está generando un incremento en los valores de las propiedades inmobiliarias que se refleja en un incremento de sus precios de venta en los principales barrios turísticos de las grandes ciudades españolas".

Siguiendo con los aspectos negativos, también destaca el incremento de precios en el turismo. Es cierto que los márgenes del sector están al alza, algo positivo para los agentes implicados en el turismo (trabajadores y empresarios del sector), pero es una dinámica que impacta de forma negativa en el poder adquisitivo de los nacionales, que ahora tienen que pagar un precio mayor por disfrutar de los encantos de su propio país. Hoteles, apartamentos, restaurantes, actividades de ocio… los precios suben por igual para todos. "Este es el problema, que presiona al alza el IPC, el crecimiento de precios se concentra en el turismo", apunta Fernández de Funcas.

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