Transportes y Turismo

¿Fin a los vuelos ultrabaratos? El modelo 'low cost' se agota cuando los pasajeros se lanzan a volar

  • Las tarifas de Ryanair se han encarecido un 50% en el ejercicio
  • Habrá escasez de aviones durante el pico de la temporada, junio y julio
  • La demanda crece aunque suban los costes operativos de las aerolíneas
Foto: Bloomberg.

La transformación del espacio aéreo, que se inició con la pandemia, se está resolviendo con una consecuencia directa para los viajeros: billetes más caros. Desde entonces, el modelo low cost parece cada vez menos viable. Hay escasez de aviones ahora que la demanda se ha recuperado con fuerza y en un momento en que los costes de las aerolíneas se han disparado. Una realidad que dificulta que se puedan encontrar trayectos ultrabaratos y que deja en vías de extinción los desplazamientos por menos de 10 diez euros.

La aerolínea de vuelos baratos por excelencia, Ryanair, ha vuelto a poner sobre la mesa este cambio de paradigma, planteando el fin de este modelo. Al menos durante los próximos años, la posibilidad de volar a precios insignificantes es simplemente inviable. Tras presentar este lunes sus resultados del ejercicio completo, el director financiero de la firma, Neil Soharan, ha insistido en que "los días de los vuelos a 9,99 euros han quedado atrás" en una entrevista en la televisión de Bloomberg. El directivo cree que estos importes no se podrán contemplar durante algún tiempo.

Una de las razones principales es que faltan aviones. Todos los modelos de Ryanair son Boeing y este fabricante está teniendo retrasos en la línea de producción del modelo 737. Por eso, la aerolínea espera tener una escasez de hasta una decena de aviones en temporada punta, es decir, entre junio y julio, como explica la compañía en sus cuentas. Aunque van a adelantar las entregas de otras naves que le han encargado, la escasez de vehículos puede perjudicar la rentabilidad de la compañía y también su crecimiento, detallan también en la hoja de resultados.

"Este año esperamos incrementar el tráfico hasta los 185 millones, un 10% más, pese a los recientes retrasos de Boeing, lo que posiblemente pospondrá parte de este crecimiento al segundo trimestre del ejercicio fiscal presente y puede rebajar algo nuestro objetivo", advierte la aerolínea de bajo coste. Esta no será la única damnificada, ya que Boeing tiene entre sus clientes a cientos de compañías aéreas de todo el mundo.

Precisamente, esta brecha en las entregas de aviones se produce cuando la demanda es elevada y ante la llegada de las vacaciones de verano. De hecho, las tarifas se han incrementado un 50% en el ejercicio terminado, hasta los 41 euros de media, y son un 10% superiores en comparación con los precios previos a la pandemia. Eso no ha impedido que el tráfico haya crecido un 73% en el periodo. 

Además, los gastos discrecionales de los pasajeros también han aumentado: las compras dentro de los trayectos, la elección de asiento o el servicio de embarque prioritario. "Como resultado de todo lo anterior, nuestros ingresos se han incrementado un 124% hasta los 10.780 millones de euros", detalla Ryanair. Hay ganas de volar y de hacerlo con mejores prestaciones, pese a que los billetes sean más caros. 

"Reservad con antelación"

Pero la capacidad para realizar trayectos cortos en Europa es menor que antes de la pandemia y la demanda es "significativamente robusta", valora la firma. De hecho, aconseja a los viajeros que se anticipen y que compren ya sus billetes debido a que los trayectos se agotan y a que, cuanto más tarde se compren, más caros son.

Además de todo esto, los costes (operativos) de Ryanair han subido en las partidas de personal y de combustible, entre otras. En este último caso, se ha más que duplicado la factura de los carburantes, un 113% en el periodo. Aunque la firma había contratado una cobertura frente al alza de los precios, que sí ha compensado los gastos totales, esto no ha evitado que el desembolso sea significativamente mayor que el año pasado. Un problema que, de nuevo, no solo afecta a esta empresa, sino al sector en general.

Asimismo, Ryanair acaba de hacer un pedido de 300 aviones nuevos, menos contaminantes. Aunque estas naves tienen más capacidad de asientos, lo que ayuda a reducir los precios, sin embargo, el combustible sostenible que usan puede ser hasta cinco veces más caro. La transición energética tiene un coste extra para la industria.

Mientras, los gastos de personal han sido un 73% superiores. La aerolínea explica que esto se debe a que han tenido que aumentar la plantilla tras recortarla durante la pandemia, han crecido las flotas, y a que los gastos de apoyo al empleo que han tenido que hacer desde el coronavirus también han pesado en sus costes. Las tasas aeroportuarias también se han encarecido, un 53%, así como la asistencia en tierra.

Este panorama hace muy difícil que las empresas low cost puedan mantener los precios ultrabajos. Al menos, parece inviable durante los próximos años, ya que siguen faltando aviones, el combustible se encarece (o por la guerra en Ucrania o por su certificado energético) y los costes de personal y, en general, los operativos, también aumentan. Algo que no está frenando una demanda creciente. 

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