Retail - Consumo

El comercio encara el 'black friday' y Navidad con el consumo en caída

Las ofertas han empezado ya en muchos comercios

El comercio encara la recta final del año, con el Black Friday y la campaña de Navidad por delante, con el consumo en caída y sin perspectivas de que la situación vaya a mejorar. Aunque las previsiones apuntan a un incremento de la facturación por la subida de los precios, las empresas coinciden en que en volumen la situación será muy distinta.

De hecho, todos los indicadores muestran ya ratios en rojo. Los datos de NIQ, la antigua Nielsen, muestran una caída en volumen del 0,2% en los nueve primeros meses del año; el barómetro de la patronal textil Acotex refleja una caída de las ventas del 3,7% en octubre, el primer descenso desde el pasado mayo; y en Aecoc señalan que solo el 57% de los consumidores comprarán durante el Black Friday, siete puntos por debajo del año pasado, cuando hasta el 64% mostraba su intención de compra.

Y solo ante la posibilidad de ahorrar mediante promociones y descuentos, que es la principal razón para hacer alguna compra el próximo viernes negro, según apunta la patronal del gran consumo.

Rafael Torres, presidente de la Confederación Española del Comercio (CEC), advierte de que el consumo se está retrayendo desde hace ya varios trimestres. "El comercio ha sido el último en recuperar los niveles prepandemia y aun así solo por los precios", resalta Torres. En opinión del máximo responsable del pequeño comercio, "los consumidores españoles han estado tirando de ahorros, pero ese escenario se está acabando, y afrontamos un panorama con tipos de interés altos que repercuten en una subida de las hipotecas que resta poder adquisitivo al consumidor".

Y, agrega que "la gente está gastando menos porque hay desconfianza por parte del consumidor y los precios han subido de forma muy sustancial. Hasta los supermercados están vendiendo menos alimentación y solo facturan más solo la inflación". La Confederación Española del Comercio advierte de que los pequeños comercios son los que más sufren con las subidas de los costes y no pueden hacer grandes descuentos de cara a este Black Friday.

Se trata, en cualquier caso, de un fenómeno que, en opinión de Torres, ha perdido fuerza porque hay descuentos y ofertas sostenidas a lo largo de todo el año. Y esta vez, "puesto que la situación económica es peor que la del año pasado las perspectivas también lo son".

El equipamiento del hogar y personal es lo que más afectado se está viendo, pero es que además, ante la reducción de la capacidad de gasto, se está comprando menos alimentos, sobre todo frescos. Y ello sin olvidar tampoco a la hostelería, que aunque sigue teniendo sus establecimientos llenos, está sufriendo una caída del ticket medio. En palabras de Torres, "es cierto que la gente sale, pero está gastando menos".

En esta misma línea, se pronunciaba hace unos días Javier Campo, presidente de Aecoc, una organización que representa a más de 30.000 empresas de gran consumo.

"Las previsiones hasta final de año reflejan un estancamiento o incluso un ligero descenso del consumo", advirtió. Un estudio de Aecoc apunta, de hecho, que el 31 % de consumidores comprará menos carnes y pescados para ahorrar durante las próximas navidades. Además, hasta un 19% reducirá incluso el gasto en el caso de frutas y hortalizas, a pesar de que a principios de año a este tipo de alimentos básicos se les quitó el IVA.

El textil

Pero no cae solo la alimentación o la hostelería. Eduardo Zamácola, presidente de la patronal textil Acotex, se muestra también pesimista y mantiene que "los consumidores no encontrarán grandes descuentos este año", habiendo incluso comercios que no se sumen a la campaña de Black Friday para no erosionar más sus márgenes después de que las ventas hayan vuelto otra vez a caer.

De hecho, y según los últimos datos aportados por la patronal, el comercio textil ha experimentado una caída de sus ventas en octubre del 3,7%. El calor y el clima más propio de primavera que de otoño ha derivado en un descenso de las ventas. En septiembre, las ventas de ropa ya se vieron afectadas por las altas temperaturas y crecieron tímidamente un 1,2%.

En esta ocasión, a las condiciones climatológicas se le une el "incremento de los tipos de interés, afectando directamente a las cuotas de las hipotecas, y el gasto de la cesta de la compra, hace que el cliente tenga cada vez menos renta disponible", asegura Zamácola. Con todo esto el acumulado anual también se ha visto afectado y se ha quedado, de momento, en un 3,1%. Un dato muy alejado del 13,8% con el que se cerró el año pasado.

A cierre de 2022, la facturación del sector textil se incrementó un 19,73% respecto al ejercicio anterior, hasta 10.658 millones de euros, lo que supone el primer crecimiento desde el inicio de la pandemia tras haber sufrido un desplome del 40% en 2020 y de un 14% adicional en 2021. Aunque habrá que esperar a ver como termina el sector este año, todo apunta a un estancamiento. Las ventas, de hecho, están todavía muy lejos de los niveles previos a la pandemia y en los últimos años la grave crisis que atraviesa el comercio textil ha provocado el cierre de un total de 18.000 tiendas.

Menos compras, más dinero

A pesar de que se prevé un descenso del consumo, también habrá un aumento del gasto debido a los precios. El estudio elaborado por KPMG y Appinio , Un consumidor resiliente con ganas de disfrutar, refleja que, en la recta final del año, el consumidor se gastará 727 euros de media, un 80% más que el año pasado. De este presupuesto, siete de cada diez consumidores lo destinarán a ropa y calzado. Un 59% a la hostelería y un 55% a la compra de alimentos y bebidas no esenciales. El informe destaca que serán las generaciones más jóvenes las que se gasten más dinero estos últimos tres meses porque quieren "disfrutar de esta época del año", asegura el estudio.

Ahora bien, poniendo el foco en el Black Friday, la intención de gasto de los consumidores sí que crece, hasta 284 euros, un 35% más a pesar de la inflación. "Los consumidores tienen en cuenta su economía doméstica las semanas previas a Black Friday y anticipan sus compras con el objetivo de aprovechar al máximo los descuentos", alega el portavoz de Milanuncios en España, Iñigo Vallejo, resaltando, no obstante, que "ocho de cada diez usuarios asegura que reducirá su consumo previo a esta fecha en sectores como la moda, la hostelería o la cultura".

Segunda mano

Los hábitos de consumo han cambiado como consecuencia del contexto económico. Una de las alternativas que están cogiendo más peso en los últimos años es el mercado de segunda mano. Este surge como una alternativa al alza de precios y como otra forma de ahorrar. Según el estudio de KPMG, el 54% de los españoles adquirirán este año productos de segunda mano, debido, sobre todo, a que tienen precios más asequibles.

"Cada vez más vemos cómo el mercado de la segunda mano penetra en estas semanas de máximo consumo y se convierte en una alternativa ante el mercado convencional", afirma Vallejo. De hecho, el 68% de los consumidores ven el mercado de segunda mano como una alternativa al Black Friday.

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