Retail - Consumo

La rebaja del IVA a los alimentos logra un ahorro de solo 32 euros de media

  • Fedea señala que los productos que mantienen la tasa se encarecen
  • Advierte de un elevado coste de eficiencia y cambio en el consumo
María Jesús Montero, ministra de Hacienda

La rebaja del IVA de los alimentos apenas tiene efecto en el supermercado y logra como máximo un ahorro del 0,1%. Es una de las principales conclusiones de un informe realizado por Fedea (Fundación de Estudios de Economía Aplicada).

Las rentas brutas superiores a 43.395 euros -el 40% de los hogares- asimilarán la mitad del coste que tendrá para el Estado la bajada del IVA de los alimentos básicos de la cesta de la compra, según Fedea, aunque esta medida tendrá un efecto "positivo" -y ligero- sobre la redistribución de la riqueza.

La fundación estima que las rentas más altas (más de 215.000 euros) ahorrarán hasta 60,7 euros en las facturas de los supermercados, un importe que desciende hasta los 22,4 euros en los hogares con ingresos inferiores a 16.800 euros. A pesar de esta diferencia de casi 40 euros, el estudio señala que el ahorro medio para las rentas más bajas es del 0,22%, mientras que para las más altas supone apenas un 0,02%. A su vez, sitúa el ahorro medio para los españoles en el 0,07%, lo que se traduce en 32,4 euros.

"La reforma tendrá un efecto positivo, aunque de poca importancia, sobre el efecto redistributivo del IVA, que verá reducido su efecto desigualador de la renta de los hogares", se asegura en el informe. De acuerdo con el mismo, "los más favorecidos por la rebaja impositiva, en relación con su renta bruta, son los integrados o sustentados por mayores de 65 años, así como los perceptores de transferencias de otros hogares y subsidios".

Ahorro medio

En concreto, el ahorro medio por tipos de hogar, en porcentaje de la renta bruta, va del 0,05% en parejas menores de 65 años sin hijos hasta el 0,11% en personas mayores de 65 años que viven solas. Entre medias, una persona por ejemplo menor de 30 años que viva sola tiene un ahorro del 0,09%; una pareja con un hijo tiene un ahorro del 0,06% y una familia con dos hijos del 0,058%.

Si en lugar de los tipos de hogar, se tiene en cuenta el ahorro según el tipo principal de renta, un preceptor de transferencias de hogares -es decir, que vive de lo que le aportan desde otro hogar- lograría un ahorro del 0,15%; un preceptor de subsidios del 0,11%; un pesionista del 0,10%; un autónomo del 0,07%; un asalariado del 0,06% y un preceptor de rentas de la propiedad del 0,02%.

Por tipos edad edad, asimismo, el ahorro varía, siempre según el informe de Fedea, entre el 0,07% para un consumidor entre 17 y 30 años, hasta el 0,12% como máximo para uno mayor de 85 años. Entre medias, una persona entre 30 y 40 años se estaría ahorrando con la rebaja del IVA de los alimentos un 0,068% de su renta y una entre 40 y 50 años tan solo el 0,06%.

El Gobierno aprobó el pasado mes de diciembre una reducción del tipo de IVA que grava los aceites y pastas, del 10% al 5%, y del 4 al 0% en el tipo aplicable al pan, harinas panificables, leche, quesos, huevos, frutas, verduras, hortalizas, legumbres, tubérculos y cereales. Esta rebaja tiene una vigencia temporal dependiente de la evolución de la inflación subyacente (aquella que no tiene en cuenta ni los productos energéticos ni los alimentos sin elaborar), con un mínimo de cuatro meses y un máximo de seis.

Desvío del consumo

A la hora de valorar esta reducción de los tipos de IVA, Fedea plantea que "la primera cuestión a tener en cuenta es la idoneidad de utilizar tipos reducidos y superreducidos en el IVA con el propósito de abaratar el consumo de determinados bienes y servicios, especialmente, para las personas con menos renta". Y en este sentido señala que "aunque la reducción de tipos persiga una finalidad redistributiva, puede tener un elevado coste de eficiencia, ya que, al abaratar el precio de determinados bienes y servicios, encarece relativamente el precio de otros no beneficiados por la rebaja, lo que puede modificar los comportamientos de los consumidores (y de los productores), haciendo variar las cantidades demandadas de bienes y servicios de acuerdo con sus preferencias a la hora de componer la cesta de consumo".

De hecho, eso es lo que está pasando ya porque el consumo se está desviando de los productos a los que no se les ha rebajado el IVA, como la carne y el pescado, a productos más baratos o que han tenido una reducción fiscal.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud