Opinión

Inmigración, algunos datos esclarecedores

  • Un trabajdor de Latinoamérica en España, gana de media menos que un español

A España han venido a vivir desde mayo de 1996 a abril de 2023 más de 7,2 millones de nacidos en el extranjero. El 1 de abril de 2023 había en España 8,3 millones, de los que más de 6,5 millones eran extracomunitarios.

Desde el segundo trimestre de 2018, en una España que seguía recuperándose de los altos niveles de paro alcanzados en la Gran Recesión, hasta el primer trimestre de 2023 los españoles nativos ocupados pasaron de 16,148 millones a 16,387 millones (239.000 más). Los extranjeros con empleo pasaron de 3,196 millones a 4,066 millones (870.000 más). Si descontamos los nuevos puestos de trabajo netos en el sector público creados en ese lapso de tiempo (406.000), empleos públicos que fueron ocupados en más de un 90% por españoles, lo cual nos lleva a que el nuevo empleo privado desde el segundo trimestre de 2018 ha sido ocupado masivamente por inmigrantes.

El Observatorio Demográfico del CEU, que entrega regularmente monografías demográficas, publicó en junio de 2023 una titulada La inmigración en el mercado laboral español, cuyas conclusiones fueron las siguientes:

1) La inmigración tiene un peso relevante y creciente entre la fuerza laboral (20% de los empleos en el primer trimestre de 2023 estaba ocupado por inmigrantes), y en especial en ciertos tipos de trabajos y sectores de actividad económica, como la agricultura o la construcción.

2) En los últimos años, la inmensa mayoría del nuevo empleo neto lo ocupan extranjeros, cerca del 100% en el nuevo empleo privado.

3) España está gestionando de forma pésima sus flujos migratorios, dados sus altísimos niveles estructurales de paro laboral, tanto entre los españoles nativos como (aún más) entre los extranjeros, pese a lo cual sigue llegando nueva inmigración de forma masiva, que en los últimos años es casi exclusivamente extracomunitaria.

Entre el primer trimestre de 2022 y el de 2023, en una España en vías de recuperación de la "vieja normalidad" tras la crisis económica debida a la pandemia, se crearon 368.100 empleos. Según los datos del INE, el incremento de empleo de extranjeros, incluidos los que tienen doble nacionalidad, fue de 284.400 (esto es, el 77% del empleo creado).

Los inmigrantes procedentes de Latinoamérica tienen en España unas tasas de paro superiores a las de los nacidos en España. Pero, ¿dónde trabajan? Los inmigrantes, que desempeñaron en 2022 el 16,5% de todos los empleos, ocuparon un 26,4% de los puestos en el sector agrícola, 11,6% en industria, 24,8% en construcción y 16,7% en servicios.

¿Y los salarios? La ganancia media por trabajador inmigrante es apreciablemente menor que la de un español.

Para concluir, la inmigración es una parte cada vez más relevante de la sociedad española. Su buena integración y que la llegada de inmigración adicional sea ordenada y acorde con las necesidades de mano de obra es crucial para el bienestar de los que vivimos en España. La aportación laboral de los inmigrantes con empleo es muy valiosa, pero es esencial que se regulen y ordenen bien los flujos de llegada a España en función de las necesidades del mercado laboral.

¿Y el futuro? Nada bueno. Muy pocos hijos de inmigrantes llegan a la universidad y muy pocos a las FP.

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