Opinión

Hacia un colapso peor del SEPE

La ministra de Trabajo Yolanda Díaz

Como se preveía la EPA del segundo trimestre refleja con claridad el tremendo impacto que el confinamiento y el parón económico han tenido en el mercado laboral, con la destrucción de más de un millón de empleos. Junto con las altas cifras del paro, existe una llamativa anomalía que se refleja en la última EPA.

 Se trata de la distorsión que supone que la ocupación se reduzca en 1.074.000 puestos de trabajo y que el incremento en las listas de desempleo solo sea de 55.000 personas. Aún teniendo en cuenta que no todos los nuevos parados causarán alta en el Sepe para cobrar la prestación por desempleo, las cifras indican que del millón de empleos destruidos en el segundo trimestre solo un 5% ha aflorado en términos de incremento de parados. Sin duda, el atasco en las oficinas del Sepe ya refleja su impacto en las cifras del empleo. De hecho, existen otros indicios del desbordamiento en el que se encuentra el Sepe, como el retraso en la tramitación de jubilaciones y en los 150.000 afectados que aún esperan a cobrar los Ertes. Resulta preocupante que persista este colapso meses después de que se detectara por primera vez en los inicios del estado de alarma. Pasado ya tanto tiempo sin que el Gobierno haya dado una solución efectiva, es inaudito que no se haya explorado una solución tan lógica como recurrir a la ayuda de una empresa externa.

Los perjuicios ideológicos de Podemos provocan que solo aflore el 5% de los nuevos parados por la pandemia

Esta negativa, pese a la difícil situación del Sepe, solo puede deberse a los perjuicios ideológicos de la facción de Podemos en el Ejecutivo, siempre dispuesta a denostar al sector privado. Esa posición va a crear problemas aún más graves en el futuro, ante el mayor deterioro que aún puede sufrir el mercado laboral tras el verano, debido a los rebrotes de coronavirus.

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