Nacional

El Gobierno podría ordenar el cierre de Madrid en el Consejo de Ministros si Ayuso no endurece sus medidas contra el virus

  • Illa recuerda que pidió limitar la movilidad pero no cerrar Madrid
  • Ayuso insiste en que "Madrid no se puede cerrar" y ve motivos políticos
  • Illa y Escudero se ven esta tarde a las 16:30 para desbloquear la crisis

El Gobierno estudia la intervención en la Comunidad Madrid para poder tomar medidas que frenen los contagios de covid-19 sin tener que aplicar el estado de alarma ni otras medidas drásticas como el artículo 155 de la Constitución, mediante el decreto de la 'nueva normalidad'. Apoyándose en esta regulación, el Gobierno podría decidir en el próximo Consejo de Ministros, el martes 29, el cierre de la ciudad de Madrid y de los municipios de la región que superen los 500 contagios por 100.000 habitantes de incidencia acumulada en 14 días.

Para esta tarde las dos administraciones (central y autonómica) han convocado una reunión -a las 16:30- en la que participarán el ministro de Sanidad, Salvador Illa, y el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero. Pero aunque Sanidad y el Gobierno autonómico de Madrid tienen todavía el día de hoy para llegar a acuerdos que eviten esa posible intervención, en las últimas horas las posturas parecen claras: el ministro Salvador Illa insiste a Madrid que "revise" sus medidas o se actuará en consecuencia y la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso remarca que "Madrid no se cierra". Illa, sin embargo, recordó en una entrevista anoche en La Sexta que las recomendaciones de su departamento inciden en restricciones de movilidad "importantes" para que no se pueda salir de esas zonas a excepción de "motivos educativos, laborales, médicos o de fuerza mayor", no en un cierre de la ciudad o región. Esta mañana el consejero de Sanidad de Madrid aseguraba que no hay razones para la intervención. 

Sea como fuere, en el caso de que la reunión termine sin acuerdo, para tomar el control de la situación, la opción más probable sería que el Gobierno recurra al real decreto ley en el que se desarrollaba lo que se denominó la 'nueva normalidad' y que se aprobó el pasado junio. En dicha norma se articuló una salvaguarda para que el Gobierno central, a través del Ministerio de Sanidad, pudiese actuar sin tener que recurrir a medidas más invasivas como el estado de alarma o la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Aunque tendría otras opciones como aplicar la Ley General de Sanidad, que da al Gobierno la facultad de aprobar y ejecutar "medidas de intervención especial en materia de salud pública" ante situaciones que supongan un riesgo evidente para la salud.

En cualquier caso, como decimos, la opción más probable es recurrir al real decreto ley en el que se desarrollaba lo que se denominó la 'nueva normalidad. En el real decreto, el artículo 65 se refiere a "actuaciones coordinadas en salud pública y en seguridad alimentaria" y detalla que "la declaración de actuaciones coordinadas en salud pública corresponderá al Ministerio de Sanidad, previo acuerdo del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, con audiencia de las comunidades directamente afectadas, salvo en situaciones de urgente necesidad, en cuyo caso se tomarán las medidas que sean estrictamente necesarias y se le informará de manera urgente de las medidas adoptadas."

Fuentes gubernamentales confirmaron que las actuaciones en las que trabaja el Gobierno pasan por la aplicación de ese artículo. En caso de urgencia, Sanidad podría actuar y tomar medidas amparadas en una orden ministerial, primero, y luego informar a las comunidades autónomas de las decisiones tomadas.

El Gobierno ha movido ficha después de que el ministro de Sanidad, Salvador Illa, alertase de la existencia de "un riesgo serio en la Comunidad de Madrid para sus habitantes" y para las regiones limítrofes con Madrid, en concreto, Castilla y León y Castilla-La Mancha. Estos dos territorios fueron duramente golpeados en la primera ola de la pandemia debido al intenso vínculo que tienen con Madrid.

Este sábado, el ministro instó a las autoridades madrileñas a escuchar a los científicos para tomar las medidas más adecuadas de contención del coronavirus. "Hay que ver los datos de la Comunidad de Madrid, cuando digo que está en riesgo la salud de sus ciudadanos, lo digo porque es así", aseveró Illa tras una reunión telemática de seguimiento del Covid con el equipo del Ministerio.

Las medidas anunciadas el viernes se limitan a ampliar a ocho áreas más de salud en la región de Madrid las restricciones de movilidad con múltiples excepciones -ir al trabajo, a un centro educativo, resolver gestiones administrativas, llevar a los niños al colegio, atender a dependientes...- y el cierre de la hostelería a las 10 de la noche, junto a la clausura del servicio en barra. 

Salvador Illa expresó este viernes, a la vez que se producía el anuncio de las autoridades madrileñas, el desacuerdo del Gobierno con estas medidas, y recomendó el cierre de toda la región o, al menos, de todos los distritos y municipios con una incidencia acumulada superior a los 500 contagios por cada 100.000 habitantes. 

Ayuso, dispuesta a cambiar con dos condiciones

Horas después de que el ministro advirtiese del riesgo que corren los ciudadanos de Madrid y los de las regiones límitrofes, la presidenta Díaz Ayuso se mostró dispuesta a aceptar el cierre de la ciudad que pide Sanidad si se aplican los mismos criterios para toda España y si se implementa un control con test PCR en el aeropuerto de Barajas y las estaciones de Renfe y el AVE. 

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, aceptaría cerrar todas las poblaciones de la autonomía con más de 500 contagios por cada 100.000 habitantes si se sigue el mismo criterio en toda España y se hacen PCR en Barajas, Ave y Renfe, según han detallado fuentes del Gobierno regional.

Desde el Ejecutivo autonómico aseguran que, por su parte, no hay ningún "choque" con el Gobierno central sino que deciden lo que van a hacer, "y ellos tienen que ayudar". En este sentido, recuerdan que "sin que nada hubiera cambiado epidemiológicamente", el ministro de Sanidad, Salvador Illa, "cambió las reglas". "Nosotros no vamos a romper la mesa de diálogo", sentencian estas mismas fuentes.

Esta misma mañana, el vicepresidente madrileño, Ignacio Aguado, ha instado en sus redes sociales a un "alto el fuego político" para estar a la altura del servicio a los ciudadanos de la región de Madrid. 

Aguado se ha reafirmado en la necesidad de que continúen las reuniones conjuntas para seguir tomando las medidas adecuadas para el control de la pandemia en Madrid.

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