Motor

Conducimos el nuevo Omoda 5, el primer SUV de la marca china en España, ya a la venta desde 27.900 euros

Por fin nos ponemos a los mandos del Omoda 5, que luce la etiqueta C de la DGT con su único motor de gasolina de 185 CV (en breve se unirá el eléctrico). El nuevo SUV llega para competir con rivales de la talla del Cupra Formentor, Hyundai Kona y Toyota C-HR. La lucha está servida.

El Omoda 5 es el modelo con el que la marca china del Grupo Chery se estrena en España y en Europa. Para cinco ocupantes, el nuevo SUV mide 4,40 metros de largo, 1,82 de ancho y 1,58 m de alto. Su estética no pasa inadvertida. Es un coche que, al margen de si gusta o no, irradia personalidad por la originalidad de su diseño. Se ofrece solo con dos acabados: Comfort y el alto de gama Premium, y su precio no pasa de los 30.000 euros.

Estética muy personal

Su generosa parrilla integrada con efecto en 3D, rematada con detalles en forma de diamantes, es lo primero que llama la atención. También sus faros en forma de T ladeada en la parte superior (que también hace las veces de intermitentes dinámicos cuando estos se activan) y sus dos ópticas LED dispuestas en vertical. El techo flotante y las lunas traseras tintadas son otros elementos de diseño.

El modelo se comercializa en 8 colores y tres bitono (estos últimos solo para el acabado Premium) que no conllevan suplemento alguno: Gris Platinium, Gris Titanio, Verde Aqua, Azul Ártico, Negro Ópalo, Azul Cósmico, Blanco Perlado y Rojo Intense.

El interior es amplio y la calidad de materiales algo pobre, aunque en conjunto es agradable. Los asientos son de cuero sintético (los dos delanteros están ventilados y calefactados en el acabado Premium). Nada más sentarnos, llama la atención su volante de gran tamaño (de piel sintética), ligeramente achatado en su parte inferior, y sus dos pantallas unidas (26 cm cada una) que miden juntas 10,25 pulgadas, una para el cuatro de instrumentos y otra para el sistema multimedia, desde donde se controlan todas las funciones infoentretenimiento, seguridad y confort. El sistema de reconocimiento de órdenes vocales se activa con la instrucción "Hola Omoda".

Debajo de la pantalla central se ubican unos controles táctiles para el manejo del sistema de climatización. Me ha costado encontrar una buena postura de conducción, quizás porque el volante lo encuentro algo inclinado para mi gusto. Los asientos resultan algo duros pero me han parecido cómodos durante el trayecto.

La consola central está elevada y en ella se encuentra el selector de velocidades y los mandos del freno de estacionamiento, modos de conducción (Normal, Eco y Sport), selector del volumen, calefacción de los asientos, vistas de la cámara de aparcamiento y warning. El Omoda 5 cuenta con luz ambiente con 64 colores disponibles que varía con el ritmo de la música.

El maletero tiene 360 litros de capacidad, ampliables hasta 1.075 l, con los asientos traseros abatidos. La superficie de carga que se crea es completamente plana. Debajo encontramos la rueda de repuesto de emergencia.

Las plazas traseras son amplias con tres asientos abatibles de manera asimétrica (2+1) y el asiento central hace las veces de apoyabrazos con dos portabebidas. Contamos con un aireador central de dos salidas independientes y orientables, y una toma de carga USB.

De ruta con el Omoda 5

El SUV chino de momento solo está disponible con la etiqueta C de la DGT, con motor de gasolina 1.6 TGDI de cuatro cilindros de 185 CV de potencia y 290 Nm de par, asociado a una caja de cambios automática de doble embrague de 7 velocidades. Para encontrar la etiqueta CERO en el Omoda 5 tendremos que esperar a junio, cuando llegue la versión eléctrica EV con batería de 61 kWh de capacidad, que ofrecerá una autonomía de 430 kilómetros (WLTP). Esta variante eléctrica estará preparada para recargas estándar con corriente alterna (con un cargador embarcado de 11 kW de potencia) y cargas rápidas con corriente continua, que le permitirán recargar del 30 al 80% de la capacidad de la batería en menos de 30 minutos.

En marcha, el Omoda 5 se comporta bien. El cambio automático reacciona bien a nuestro pie en el acelerador, y podemos cambiar a modo manual manteniendo unos segundos apretados el pulsador que se encuentra en el lateral del selector de marchas. El motor de este tracción delantera mueve el coche sin problema y gana velocidad con rapidez con esos 7,8 segundos en su 0 a 100 km/h. La suspensión me ha resultado algo blanda, pero en conjunto el confort es bueno. El consumo oficial combinado del modelo es de 7,5 l/100 km.

Muy equipado de serie

Los dos acabados, Comfort y Premium, llegan muy completos de serie. Cuenta con 13 sistemas de ayuda a la conducción, y entre su equipamiento se incluyen elementos como sensores delanteros y traseros de ayuda al aparcamiento, cámara de visión trasera (de 360 grados en Premium), programador de velocidad, asistente de mantenimiento de carril, alerta por presencia de vehículos en el ángulo muerto, faros de ledes, encendido remoto del motor (pulsando un botón en el mando a distancia) y llantas de 18 pulgadas.

Por 2.000 euros más, el acabado Premium añade climatizador automático bizona, volante calefactado, portón trasero eléctrico, techo solar panorámico eléctrico, faros antiniebla delanteros, control inteligente de luces altas, sensor de lluvia con ajuste automático y 8 altavoces Sony. La marca estima que será este acabado Premium el que se lleve el grueso de las ventas.

Precios para el Omoda 5

El SUV de Omoda llega al mercado con una garantía de fábrica de 7 años o 150.000 km. La marca cuenta con una red propia de concesionarios oficiales, 50 localizaciones hasta el momento, y está previsto que lleguen a las 70 en esta primera fase de expansión. El centro de distribución de los Omoda se encuentra en Autoterminal Barcelona y la central de recambios está situada en Azuqueca de Henares (Guadalajara).

Omoda 5 Comfort: desde 27.900 euros

Omoda 5 Premium: desde 29.900 euros

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