Bolsa, mercados y cotizaciones

Las 6 grandes preocupaciones de los inversores de cara a 2019

  • La política en Europa, China y la recesión, en la diana
  • Los inversores se muestran pesimistas con el Viejo Continente

Hace un año por estas mismas fechas el tono de las perspectivas de las distintas casas de análisis de cara a 2019 era muy distinto al actual. En aquel momento casi todo el mundo hablaba de un 2018 de crecimiento sincronizado que permitiría a las bolsas revalorizarse en la medida en la que creciesen sus beneficios. Contra todo pronóstico, 2018 ha sido un año muy complicado de mercado, con gran parte de los índices de renta fija y renta variable en negativo.

Con este escenario de fondo, los analistas se han vuelto más precavidos de cara a un 2019 en el que simplemente apuntan a una desaceleración económica pero sin visos de una recesión. Este tono también se ha contagiado a los inversores, que han pasado de la complacencia de 2017 a los nervios de 2018 y a la cautela para 2019. 

Así las cosas, los expertos de Barclays elaboran una lista con las principales preocupaciones que están en las mentes de sus clientes de cara a un 2019 en el que "los fundamentales llaman a la precaución toda vez que los vientos en contra de un crecimiento más débil, las bajadas en las estimaciones, la caída de la liquidez y la complicada geopolítica están emergiendo". ¿Cuáles son las 6 preocupaciones que están en la mente del inversor?

1.- La recesión en EEUU

Con la curva de tipos de Estados Unidos a punto de invertirse -es considerado un preludio de la recesión, si bien esta puede tardar hasta dos años en llegar-, el debate sobre cuándo llegará la recesión al otro lado del Atlántico está en la boca de todos los inversores, si bien es cierto que los economistas muchas veces fallan a la hora de pronosticarlas. 

"Aunque la curva siempre se ha invertido antes de la contracción de la economía, esto no ha marcado necesariamente ni el fin del ciclo ni el máximo de las bolsas. El spread entre el bono a 10 y 2 años normalmente se invierte cuando el ciclo va por el 70% y una recesión solo empieza de media 16 meses después y las bolsas han hecho máximos de media 11 meses después", inciden desde Barclays.

2.- Un aterrizaje forzoso de China

La economía China ha sido protagonista en dos de los últimos terremotos vividos en la bolsa, tanto en agosto de 2015 como en enero de 2016. Durante todo 2017 el posible debilitamiento del principal vector de crecimiento de la economía mundial salió del radar de los inversores, pero con una guerra comercial sobre la mesa estos han vuelto a girar la mirada hacia el gigante asiático.

La bolsa china retrocede cerca de un 30% desde sus máximos del año mientras siguen llegando las noticias sobre el avance de las negociaciones entre el país y EEUU -se han dado una tregua de 90 días que acaba el 1 de marzo- para que la guerra comercial no se recrudezca. 

"Es el segundo tema que más hemos discutido con nuestros clientes (…). Nuestros economistas siguen siendo precavidos con la economía del país, para la que esperamos un crecimiento de 6,2%, frente al 6,6% que prevén en 2018", indican en el banco británico. Eso sí, desde Barclays indican que son "optimistas" sobre una rebaja en el tono de la guerra comercial después de la tregua de 90 días, lo que "probablemente aumentaría las probabilidades de su escenario más optimista, con un crecimiento entre el 6,3% y el 6,6%". 

3.- Caídas en las estimaciones

Tras muchos años en los que los analistas han ido recortando sus estimaciones a lo largo del ejercicio, en 2017 y 2018 el consenso mantuvo más o menos estables sus previsiones de beneficio. De momento, las previsiones de cara a 2019 tampoco han sufrido un recorte excesivo y los inversores empiezan a preguntarse si los analistas han vuelto a pecar de un exceso de optimismo. 

"Probablemente el momentum de crecimiento de beneficios tocó su pico en 2018. Nosotros esperamos un aumento de las ganancias del 4% en la eurozona en 2019, lo que contrasta con el 9,9% estimado por el consenso", reconocen en Barclays. Con todo, en el banco aclaran: "Ningún inversor con el que hemos hablado recientemente es alcista con las ganancias y nadie parece creer las estimaciones actuales (…), por lo tanto, una caída en las estimaciones no ayudará al sentimiento, pero no debería ser un shock". 

4.- El fin de los estímulos

Con la Fed subiendo tipos desde hace tiempo y dejando de reinvertir su balance y con el fin del QE del BCE este diciembre, la liquidez del mercado empezará a bajar después de varios años en los que el balance de los bancos centrales se ha expandido sustancialmente. "El actual entorno de reducción del exceso de liquidez combinado con un ciclo de negocio que está envejeciendo probablemente comprima el precio de los activos a medio plazo", apuntan en Barclays.

"Las acciones de crecimiento se han vuelto de alguna manera en proxies de la deuda y lo han hecho sustancialmente mejor que las value durante la última década. Continuamos recomendando salir del growth para centrarse en el value para este año. Unos intereses más altos en la deuda a medio plazo, un crecimiento global más débil y una menor liquidez podrían llevar por fin a una rotación sostenible en los estilos", completan.

5.- La política europea

El panorama político en el Viejo Continente se ha oscurecido sustancialmente durante los últimos 12 meses. El embrollo del Brexit parece lejos de deshacerse, el Gobierno italiano sigue con su tira y afloja con la UE y en Francia la popularidad de Macron cae en picado mientras los chalecos amarillos continúan con sus protestas, lo que supone una preocupación para unos inversores que están cansados de ver cómo Europa decepciona.

"Las acciones europeas seguirán siendo un rehén de la complicada situación política en 2019, muchos clientes con los que hablamos creen que simplemente invertir en el mercado ya no es una posibilidad. Parece que la gente ha parado de hacer predicciones y ahora están esperando", explican.

Con todo, las valoraciones en Europa han caído en picado y hay quien advierte de que el mercado está posicionado prácticamente para el peor de los escenarios. "Probablemente la prima de riesgo exigida por el mercado siga siendo elevada, pero creemos que algunas partes del mercado ofrecen valor", señalan desde Barclays.

6.- Los aspectos técnicos

Durante este año los inversores han dado la espalda a la bolsa de la eurozona y, de hecho, los inversores de Estados Unidos ya han sacado todo el dinero que metieron en la bolsa del Viejo Continente durante 2017. "Nuestro análisis demuestra que los flujos son, en el mejor de los casos, coincidentes con el comportamiento del mercado, pero tienen muy poco, o ningún, poder predictivo sobre el comportamiento futuro", explican en Barcalys.

Con todo reconocen que "sí que sirve de ayuda para averiguar si la gente está invertida o no y puede exacerbar los movimientos provocados por los fundamentales". De momento, en lo que va de año los inversores han sacado 53.000 millones de euros de los fondos de bolsa europea. 

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