Bolsa, mercados y cotizaciones

Algo huele a podrido en el petróleo: millones de barriles de crudo sin vender, gasolina amontonada en EEUU...

  • Los inventarios de gasolina en EEUU están muy por encima de la media
  • "Hay 25 millones de barriles de petróleo nigeriano sin vender en el mercado"
  • El mercado de petróleo oculta su fragilidad tras el rally de las últimas semanas
 

El precio del petróleo ha vivido una especie de montaña rusa en las últimas semanas. A veces, estos movimientos parecen poco justificados, pero casi siempre existe una explicación (si no existe, los analistas la buscan) para argumentarlos y la contraria. En las últimas semanas, el precio del crudo ha subido con cierta intensidad. La extensión de los recortes de producción de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que en un principio decepcionó al mercado, ha ido imponiéndose junto a la llegada de la mayor demanda del verano (estación de mayor consumo de crudo en el hemisferio norte por las vacaciones). Los futuros de petróleo han ganado un 11% desde los mínimos de junio, un rally que sigue sin convencer a los economistas de Citi. Los expertos del banco americano siguen convencidos de que hay algo que no encaja en este rally del petróleo, unos datos que explican con sólidos argumentos pese a que el precio del crudo busca arrebatarles la razón.

Lo cierto es que a simple vista el mercado de crudo parece gozar de gran salud. Los futuros de petróleo han subido con notable fervor durante las últimas tres semanas, recuperándose rápidamente de la breve caída posterior a la reunión de la OPEP+. El repunte ha sido tan pronunciado, que incluso ha provocado un cambio en la estructura de futuros del Brent pasando de un ligero contango a un fuerte backwardation (el petróleo al contado es más caro que los futuros, lo que denota escasez en el mercado) de más de 90 céntimos. El crudo al contado (entrega física y tangible) cotiza en los 86,6 dólares, frente a los 85,7 dólares del futuro de septiembre.

Pero… desde Citi apuntan lo siguiente: "Recomendamos no perseguir este repunte ya que los niveles de precios actuales nos parecen demasiado elevados. Es cierto que el impulso del precio ha estado acompañado por una esperada (aunque bastante modesta hasta ahora) reducción de las reservas, con una caída de los inventarios comerciales de petróleo crudo y productos refinados de 1,8 millones diarios desde hace dos semanas", explican estos expertos. Una caída modesta para la época en la que estamos. Más adelante se explicará qué está sucediendo con los inventarios, sobre todo con los de gasolina en EEUU.

La demanda de petróleo en verano

El comienzo del verano suele venir acompañado de una importante caída de inventarios (barriles de petróleo extraídos y acumulados en tanques sin usar), puesto que la producción de petróleo suele ser relativamente rígida en el corto plazo (no puede bombear millones de barriles más de un día para otro), mientras que la demanda si fluctúa con mayor intensidad en periodos cortos por ejemplo ante la llegada de las vacaciones (mayor uso del coche) o una ola de frío (mayor uso de calefacciones). Desde Citi creen que esta caída de inventarios es relativamente pequeña dada la época del año, puesto que muchas familias ya han comenzado sus vacaciones o, al menos, a viajar con mayor frecuencia los fines de semana ante la llegada del buen tiempo.

La otra pata que destapa esta fragilidad del mercado se encuentra en los inventarios de gasolina de EEUU: "Los inventarios de gasolina aumentaron en 2,7 millones de barriles a 233,9 millones de barriles desde 231,2 millones de barriles la semana pasada, una sorpresa muy bajista (un auge de los inventarios denota debilidad de la demanda y suele presionar a la baja los precios) en comparación con las expectativas medianas encuestadas por Bloomberg de una caída de existencias de 1,3 millones de barriles", explican desde Citi. Desde la EIA explican que este elevado nivel de inventarios está teniendo un impacto paradójico en el mercado: mientras que los precios del petróleo suben, la gasolina está bajando en EEUU. Hay mucha gasolina acumulada en EEUU y eso lleva a las refinerías y mayoristas a rebajar su precio, aunque la materia prima está subiendo.

Los inventarios de gasolina

Los inventarios de gasolina de Estados Unidos continúan aumentando de forma contracíclica y sorprendente con un fuerte ritmo de incremento de casi 1,5 millones de barriles por semana durante las últimas cinco semanas, igualando ahora el promedio de los últimos cinco años de 234,8 millones de barriles, algo que no tiene mucho sentido para la época del año en la que nos encontramos, explican desde Citi.

Profundizando en los datos de la Agencia de la Información Energética de EEUU se puede ver como en la misma semana de 2023 había unos 15 millones menos de barriles de gasolina acumulados en EEUU, además de presentar una tendencia a la baja en las cinco semanas anteriores, todo lo contrario a lo que está sucediendo ahora.

El petróleo nigeriano sin vender

Otro hecho que revelaría la presunta fragilidad de este mercado alcista son los barriles de petróleo que deambulan sin encontrar dueño. Es cierto que el crudo 'sin dueño' (surcando los mares) ha disminuido en los últimos meses, lo que revela que el mercado se ha ajustado algo en las últimas semanas. Pero "todavía quedan casi 25 millones de barriles de petróleo nigerianos sin vender", explican desde Citi. Con todo, "observamos que, este año, los mercados petroleros han mostrado una propensión a sobrepasar agresivamente su valor intrínseco, basado en el modelo de valor de Citi, ya sea por los temores geopolíticos o las expectativas de oferta y demanda, antes de recalibrarse drásticamente a partir del segundo semestre de 2024", explican estos expertos.

"De cara al futuro, aunque también esperamos un ajuste de los saldos de oferta y demanda hasta el segundo semestre del 24, los riesgos cobran gran importancia, especialmente durante el tercer trimestre de 2024, que muestra un déficit total de petróleo mucho más moderado de 200.000 barriles diarios de media, en medio de incertidumbres sobre la demanda en regiones clave consumidoras de petróleo, incluidas China, donde el funcionamiento de las refinerías se ha revisado constantemente a la baja", señalan estos expertos.

Los economistas del banco americano insistían en el informe publicado el pasado mes de mayo (el primero fue en una nota de enero de este año) que el petróleo se enfrentaría a un momento complejo en la segunda parte de 2024, pero sobre todo en 2025: "Creemos que unos fundamentos más débiles del mercado, en ausencia de interrupciones importantes en el suministro, darán lugar a que la OPEP+ prorrogue sus recortes de producción durante toda la primera mitad 2024 y comience a reducir estos recortes solo en la segunda mitad (debido a una eficacia cada vez menor). Esta estrategia permitiría a la OPEP+ mantener los mercados petroleros mundiales casi en perfecto equilibrio para 2024, manteniendo potencialmente los precios del petróleo por encima de los 70 dólares el barril en términos de Brent", señalan los economistas de Citi en su informe.

Sin embargo, esta política de recortes no puede ser eterna. De serlo, iría reduciendo cada vez más la cuota de los países de la OPEP (mientras que sus miembros siguen invirtiendo dinero para producir más petróleo, los recortes mantienen sus manos atadas y crece la impotencia entre miembros como Irak o Emiratos Árabes Unidos) mientras que EEUU, Canadá, Guyana y otros países ganan terreno. Por ello, las previsiones de Citi señalan el año 2025 como el punto de inflexión en el cártel, cuando los países de la OPEP podrían ir abriendo sus espitas poco a poco para recuperar cuota de mercado a cambio de unos precios del petróleo menores. La OPEP es como un funambulista que intenta mantener el equilibrio en una cuerda cada vez más estrecha.

Así, el informe culminaba señalando que "el balance de oferta y demanda para 2025 parece bajista o muy bajista en la mayoría de los escenarios, con un caso base de superávit de 1,2 millones de b/d y el Brent cayendo un 25% hasta los 55-60 dólares por barril para el segundo semestre de 2025", aseguran los expertos de Citi. Es decir, el escenario base, el que consideran más probable, prevé una caída del precio del petróleo del 25%. Esa es la tormenta que pronostican estos expertos. Este mismo escenario es el que se plasma en el informe de previsiones oficiales del banco publicado a mediados de junio.

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