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Los dos últimos halcones del Banco de Inglaterra tiran la toalla y dejan los recortes de tipos un poco más cerca

  • El BoE ha mantenido los tipos en el 5,25% por quinta reunión consecutiva
  • Los dos halcones del Comité dejan de votar a favor de nuevas subidas de tipos
  • Las previsiones independientes apuntan a un IPC por debajo del 2% pronto
Fachada del Banco de Inglaterra. Foto: Alamy

El Banco de Inglaterra (BoE) ha dejado este jueves los tipos de interés en el 5,25%, máximos de 2008, por quinta reunión consecutiva. El banco central no ha alterado el lenguaje en su comunicado con la decisión ( la política seguirá siendo "restrictiva por un tiempo suficiente") y, en ese sentido, sigue mostrándose más estrictos que sus pares de EEUU (la Reserva Federal) y de la eurozona (el Banco Central Europeo) dada la mayor virulencia mostrada por la inflación en Reino Unido. Sin embargo, la votación de la decisión, siempre muy observada, ha dejado una pista casi definitiva: los dos halcones que quedaban en el Comité de Política Monetaria (CPM) han tirado la toalla y han votado por mantener los tipos, cuando hasta la última reunión habían abogado por nuevas subidas. Este mensaje deja traslucir que los esperados recortes de tipos podrían estar algo más cerca de lo telegrafiado por el banco central.

Según el desglose publicado por el BoE este jueves con la decisión, ocho miembros del CPM (el gobernador Andrew Bailey, Sarah Breeden, Ben Broadbent, Megan Greene, Jonathan Haskel, Catherine L. Mann, Huw Pill, Dave Ramsden) han votado a favor de mantener los tipos y solo Swati Dhingra ha votado en contra, al volver a decantarse por un recorte de 25 puntos básicos. Por debajo de la unanimidad que arroja este 8-1 aparece el cambio de posición de los halcones Mann y Haskel, que se venían posicionando a favor de más subidas de tipos, habiendo votado en la última reunión, celebrada en febrero, a favor de las mismas, arrojando un 6-2-1 final.

Este simbólico viraje se interpreta como que las resistencias hawkish del banco central menguan, lo que acercaría el final del ajuste. Todo ello pese a que ningún miembro se ha sumado a Dhingra abogando por bajadas de tipos ya. "Se podría decir que es un poco dovish (moderado), dado que la mayoría de los economistas esperaban que al menos uno de los dos halcones siguiera votando a favor de los aumentos, aunque en realidad no debería ser muy sorprendente ni tener consecuencias", argumentan James Smith y Chris Turner, analistas de ING en una nota para clientes tras la reunión del BoE. "La pregunta más interesante sobre la división de votos es cuándo comenzaremos a ver que otros miembros del Comité se unen a Dhingra para votar a favor de un recorte inmediato, y será útil observar eso en la reunión de mayo", añaden.

Pero el giro de los dos halcones en esta cita sí ha sido suficiente para el mercado, que ha comprado una mayor flexibilización de la política momentaria. Los operadores prevén ahora alrededor de 80 puntos básicos de recortes de tipos en 2024 frente a los 75 puntos básicos antes de la decisión. Si bien el primer recorte todavía está totalmente valorado en agosto, las posibilidades implícitas en el mercado de un movimiento en junio han aumentado a alrededor del 80%. La libra esterlina ha extendido su caída al 0,5%, cotizando a un mínimo de 1,2726 dólares, mientras que el rendimiento del bono a dos años cayó 12 puntos básicos hasta el 4,12%, el mayor movimiento en más de un mes.

Aunque fueron positivos, no se esperaba que los datos de inflación de febrero, publicados este miércoles, afectaran al semblante del banco central. El IPC se moderó en febrero del 4% al 3,4% interanual (más de lo esperado, se estimaba un 3,5%) y el índice subyacente (excluyendo energía, alimentos, alcohol y tabaco) se relajó del 5,1% al 4,5% (se esperaba un 4,6%). En tasa intermensual, ambos índices subieron un 0,6%, también una décima menos de lo esperado. La caída fue generalizada: la inflación de los alimentos bajó del 7% al 5%, la de los restaurantes y hoteles del 7% al 6% y la de las comunicaciones del 8,2% al 5,6%. Esto se debió en gran parte a una evolución más normal de los precios en febrero, tras las subidas inusualmente elevadas del mes anterior. La muy observada y persistente inflación de los servicios bajó del 6,5% al 6,1%, lo que la deja en línea con las previsiones del BoE.

"El BoE no ha dado sorpresas y ha dejado los tipos de interés en el 5,25% por quinta vez consecutiva y, a pesar de que ningún miembro del CPM ha votado ya por aumentar las tasas, el banco ha mantenido su orientación relativamente dura. Pero lo que cuenta son los datos, no las orientaciones. Y nuestro pronóstico de que la inflación caerá más y más rápido de lo que espera el BoE sugiere que cambiará su tono en los próximos meses", escribe Ruth Gregory, analista de Capital Economics, en un comentario rápido tras la decisión.

Las comunicaciones del BoE este jueves sugieren que el CPM está ganando confianza en que la inflación caerá de manera sostenible hasta el objetivo del 2%. El Comité ha señalado que "la postura restrictiva de la política monetaria está pesando sobre la actividad en la economía real, está dando lugar a un mercado laboral más flexible y está ejerciendo presión sobre las presiones inflacionarias". A su vez, el gobernador Bailey ha señalado que "todavía no estamos en el punto en que podamos recortar los tipos, pero las cosas van en la dirección correcta".

Sin embargo, el CPM también ha mantenido en gran medida firme en su postura dura en la declaración de política, diciendo que los indicadores clave de la persistencia de la inflación siguen elevados y que la política será "restrictiva durante un tiempo suficiente" y "restrictiva durante un período prolongado". "No estamos seguros de que esta guía nos diga mucho. Son los datos los que decidirán cuándo se rebajan los tipos. Nuestra opinión sigue siendo que la inflación del IPC caerá por debajo del 2% en abril y luego disminuirá hacia el 1%, lo que significa que el banco comenzará a recortar los tipos en el verano (quizás en junio)", remata Gregory.

"El hecho de que la orientación futura se haya mantenido sin cambios hoy sugiere que los mercados tienen razón al considerar una probabilidad relativamente pequeña de un recorte de tipos en mayo. Hay que recordar que los datos de inflación de abril, que se publicarán después de la reunión de mayo, tendrán enormes consecuencias porque es cuando una gran parte de la canasta de servicios se ve afectada por aumentos anuales de precios vinculados a los contratos", ahondan los dos economistas de ING. "El BoE tendrá más claridad en la reunión de junio y creemos que ésta es, de manera realista, la primera reunión 'viva' para un recorte de tipos", amplían.

"En nuestra opinión, probablemente necesitaríamos ver una sorpresa a la baja significativa en relación con las previsiones de inflación de servicios y crecimiento salarial del Banco de Inglaterra durante abril/mayo para desbloquear un recorte anterior en junio. Sin embargo, estamos un poco divididos y el panorama general es que una vez que comiencen los recortes de tasas, esperamos más recortes en cada reunión de este año. Eso significa 100 puntos básicos de flexibilización en total durante 2024", rematan desde el banco holandés.

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