Economía

El Banco de Inglaterra pausa las subidas de tipos tras más de año y medio de alzas y los deja en el 5,25%

  • Tras 14 subidas consecutivas desde la reunión de diciembre de 2021
  • Cinco miembros votan por la pausa y cuatro por un alza de un 0,25%
  • La inflación de agosto, más suave de lo esperado, decanta la balanza
Señal de final de carril bus en Londres. Foto: iStock

El Banco de Inglaterra (BoE) ha decretado este jueves la primera pausa en las subidas de tipos tras 14 aumentos ininterrumpidos desde diciembre de 2021. Los tipos se quedan en el 5,25%, máximos desde 2008, cuando se situaban en el 0,1% al comienzo del ciclo de ajuste. Todo apuntaba a una última subida de tipos de 25 puntos básicos en la reunión de hoy, pero los datos de inflación de agosto, más suaves de lo esperado, han decantado la balanza hacia la pausa después de un reguero de declaraciones dovish de algunos funcionarios del banco central.

Una inflación subyacente (excluye alimentos, energía, alcohol y tabaco) y, sobre todo, una inflación de servicios menor de lo esperado en agosto abrían este miércoles la puerta a que el BoE pausase ya los tipos tras 515 puntos de endurecimiento en poco más de año y medio. Prueba de lo dividida que se antojaba la decisión de hoy se ha visto en la ajustada votación del Comité de Política Monetaria: cinco miembros (el gobernador Bailey, Broadbent, Dhingra, Pill y Ramsden) han votado a favor de la pausa y cuatro (Cunliffe, Green, Haskel y Mann) a favor del esperado aumento de 25 puntos básicos.

"La política monetaria deberá ser lo suficientemente restrictiva durante el tiempo suficiente para que la inflación vuelva a situarse en el objetivo del 2% de forma sostenible a medio plazo, de acuerdo con el mandato del Comité. Sería necesario un mayor endurecimiento de la política monetaria si hubiera indicios de presiones inflacionistas más persistentes", recoge el comunicado del BoE con la decisión.

En esta reunión también se ha abordado el proceso de reducción de balance del banco central. El Comité ha votado a favor de reducir el stock de deuda pública británica adquirida con fines de política monetaria, y financiada mediante la emisión de reservas del banco central, en 100.000 millones de libras esterlinas durante el período comprendido entre octubre de 2023 y septiembre de 2024, hasta un total de 658.000 millones de libras.

Esta reducción se producirá mediante el vencimiento de bonos soberanos (gilts) por valor de 50.000 millones de libras y por la venta de gilts por otros 50.000 millones. Se trata de una reducción algo superior a la de 80.000 millones de libras de los últimos 12 meses, aunque algo inferior a los 120.000 millones de libras que esperaban algunos analistas. La previsión es que este anuncio no tenga una gran influencia en los rendimientos de los gilts.

La relativa sorpresa (el mercado ya descontaba al 50% la posibilidad de pausa) se ha visto en la cotización de la libra, que ha pasado de perder un 0,4% frente al dólar a dejarse más de un 0,7%, cayendo su nivel más débil frente al 'billete verde' desde marzo. Los rendimientos de los gilts a dos (los más ligados a la trayectoria inmediata de los tipos de interés) y diez años apenas se han movido unos 10 puntos básicos al alza tras la reunión. 

"La sorprendente decisión del BoE de mantener hoy los tipos significa que estos ya han alcanzado su nivel máximo. Creemos que los tipos se mantendrán en este máximo del 5,25% durante más tiempo de lo que esperan la Reserva Federal de EEUU, el Banco Central Europeo (BCE) y los inversores, pero que cuando se recorten los tipos a finales de 2024 se reducirán más y más rápido de lo que la mayoría esperaba", valora Paul Dales, analista de Capital Economics. El experto considera "el trabajo del banco ya está hecho".

Según explica Dales, siguiendo el ejemplo de la Fed ayer miércoles, el banco quiere que los mercados crean en la narrativa alcista a largo plazo: "El comunicado no dice que los tipos hayan tocado techo. De hecho, repite la línea de que si hubiera pruebas de presiones inflacionistas más persistentes 'sería necesario un mayor endurecimiento de la política'. Y mantiene la orientación agresiva de que los tipos se mantendrán 'suficientemente restrictivos durante el tiempo suficiente'. Pero cambia el orden de estos dos comentarios, colocando el primero en segundo lugar, presumiblemente para poner más énfasis en que los tipos se mantengan altos durante mucho tiempo que en que sigan subiendo".

¿Fin de trayecto?

Todo esto tiene sentido, ya que el banco no quiere que los mercados lleguen a la conclusión de que un pico en los tipos irá seguido rápidamente de un giro hacia recortes de tipos, lo que relajaría las condiciones financieras y socavaría sus intentos de sofocar la inflación. El lenguaje también da al banco flexibilidad para responder a nuevos acontecimientos, prosigue el analista.

Un repunte de la inflación de los servicios, otro aumento del crecimiento salarial y/o un nuevo salto de los precios del petróleo podrían obligar al banco a subir los tipos en la próxima reunión del 2 de noviembre, o incluso a hacer una pausa en noviembre y subir los tipos en diciembre (de forma similar a la pausa de junio y la subida de julio de la Reserva Federal).

En Capital Economics insisten en su idea de que el banco mantendrá los tipos en su nivel máximo hasta finales de 2024. "Por el contrario, creemos que la Fed bajará los tipos en el primer semestre de 2024, el BCE lo hará antes, en el segundo semestre de 2024, y el mercado prevé que el BoE los baje en agosto de 2024", remacha Dales, remarcando que el BoE recortará más deprisa de lo que espera el mercado.

"El BoE ha votado a favor de mantener los tipos de interés, y sospechamos que esto significa que el ciclo de endurecimiento ha terminado", coincide James Smith, economista de ING, recalcando en cualquier caso que el banco ha dejado muy claro que mantiene todas las opciones sobre la mesa para noviembre.

Preguntándose hasta qué punto es viable un alza en noviembre, Smith aclara que hasta la cita solo habrá un dato de inflación y de salarios (los relativos a septiembre), por lo que el banco no tendrá mucho en lo que basarse: "Si los datos recientes son suficientes para convencer al banco de que haga una pausa este mes, sospechamos que lo mismo ocurrirá en noviembre".

En lo que respecta a los recortes de tipos, en ING sospechan que podrían verse algunos recortes iniciales a mediados del próximo año, sobre todo teniendo en cuenta sus estimaciones base de que la Fed y el BCE también habrán empezado a recortar para entonces. "El riesgo es que el primer movimiento se produzca un poco más tarde, pero en última instancia la economía del Reino Unido no puede mantener los tipos por encima del 5% indefinidamente, y creemos que algo más cercano al 3% es un nivel más probable a medio plazo".

Crecimiento a la baja

"La economía del Reino Unido no crece desde hace año y medio; el PIB real está aproximadamente donde estaba en 2019, antes de la crisis del covid. El BoE también se muestra escéptico sobre las perspectivas a corto plazo, y es probable que el crecimiento sea más débil de lo previsto. La moderación de la demanda también debería suponer un alivio para la inflación. Los datos de los próximos meses decidirán si el BoE ha llegado ya al tope de los tipos de interés", señala Bernd Weidensteiner, de Commerzbank.

En el comunicado de este jueves, el BoE recorta su previsión de crecimiento del PIB para el tercer trimestre del 0,4% al 0,1%. También se recoge como probable que el crecimiento subyacente en la segunda mitad de 2023 sea más débil que el 0,25% esperado en agosto. El banco central considera que las pasadas subidas de tipos estaban teniendo un impacto: "Hay cada vez más signos de algún impacto de una política monetaria más estricta en el mercado laboral y en el impulso de la economía real en general".

La decisión de pausar los tipos y la expectativa de que no vuelvan a subir supondrás un alivio para millones de hogares que enfrentan la amenaza de costes hipotecarios aún más altos y para empresas endeudadas. También será bien recibido por el primer ministro, Rishi Sunak, quien ha prometido aliviar la crisis inflacionaria y mejorar los niveles de vida antes de las elecciones previstas para el próximo año.

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