Economía

Sorpresa en Reino Unido: la inflación sigue desacelerando y abre la puerta a una pausa del Banco de Inglaterra

  • El IPC cae del 6,8% al 6,7% y el subyacente siete décimas hasta el 6,2%
  • Los servicios y los alimentos compensan el reciente repunte del petróleo
  • El BoE podría proceder el jueves con su última subida de tipos hasta el 5,5%
Vista del centro de Londres. Foto: Dreamstime

Los funcionarios del Banco de Inglaterra (BoE) abordarán su reunión de política monetaria de este jueves con unos datos de inflación de agosto, publicados este miércoles, notablemente mejores de lo esperado, confirmando la (lenta, eso sí) senda de desinflación. La positiva sorpresa ha hecho que se abra una pequeña rendija para que el Comité de Política Monetaria del órgano pause las alzas mañana.

Según los registros de la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS), el índice de precios al consumo (IPC) bajó en agosto del 6,8% interanual al 6,7%, cuando los analistas esperaban un repunte hasta el 7% o el 7,1%, especialmente por la subida de la gasolina derivada del incremento del precio del petróleo. Asimismo, la inflación subyacente (excluye energía, alimentos, alcohol y tabaco), cae bastante más de lo esperado, desacelerando del 6,9% interanual al 6,2% (se esperaba un 6,8%).

En términos intermensuales, el IPC avanzó un 0,3% frente al -0,4% de julio, si bien se esperaba un repunte del 0,7%. A su vez, el IPC subyacente subió un 0,1% tras el 0,3% de julio y en contraste con el 0,6% esperado.

"Tal y como se esperaba, la subida del 3,8% intermensual del precio del petróleo elevó la inflación de este producto del -24,9% al -16,4% y añadió aproximadamente 0,3 puntos porcentuales a la inflación general del IPC. En cambio, las sorpresas fueron que la caída de la inflación de alimentos y bebidas del 14,8% al 13,6% fue mayor que la caída al 14% que habíamos previsto y, lo que es mucho más importante para el BoE, la caída de la inflación subyacente fue mucho mayor de lo que nadie había previsto y con ello se invierte toda la subida registrada desde marzo", explica Paul Dales, de Capital Economics.

Pero el dato realmente positivo, enfatiza el experto, ha sido la caída de la inflación de los servicios del 7,4% al 6,8%. Esta cifra también invierte la mayor parte de la subida registrada desde marzo y la sitúa por debajo de la previsión del 7,2% del banco central, subraya el analista.

Desde ING piden un poco de cautela con las cifras. "La mayor parte de la caída de la inflación de los servicios se debe a las tarifas aéreas y los viajes organizados. En ambos casos, los precios cayeron en términos constantes, lo que es muy poco habitual en agosto. Estos movimientos no nos dicen gran cosa sobre la 'persistencia' de la inflación, del mismo modo que el sorprendente repunte de la inflación de los servicios en julio se debió a un inusual repunte de los alquileres sociales", plantea el analista James Smith.

"Dicho esto, se observa claramente una desinflación en toda una serie de categorías, en particular para los bienes. Los bienes domésticos y los vehículos, que contribuyeron en gran medida a la inflación subyacente durante los problemas de la cadena de suministro, han visto desplomarse las tasas de inflación en los últimos meses", prosigue Smith.

En el horizonte inmediato, la última subida del precio del petróleo hasta los 95 dólares por barril significa que la inflación de los precios de la gasolina añadirá probablemente 0,2 puntos porcentuales adicionales a la inflación del IPC tanto en septiembre como en octubre, estiman en Capital Economics, aunque la caída del tope de precios de la factura de la luz de la Ofgem (Oficina de Mercados de Gas y Electricidad) restará 0,6 p.p. más en octubre, agregan. En ING ponen el acento en la inflación de los alimentos. Según sus cálculos, las recientes caídas del nivel de los precios de producción sugieren que la inflación alimentaria terminará el año por debajo del 10%, frente al 13,6% actual.

"Todo esto hace que la reunión de mañana del BoE sea mucho más reñida. Ya habíamos señalado el riesgo de que el banco optara por hacer una pausa esta semana, pero manteniendo la puerta abierta a una nueva subida en noviembre, y ese escenario es ahora más realista. Con todo, seguimos pensando que subirá los tipos mañana. Podríamos tener un par de miembros más votando a favor de una pausa, y de cualquier manera una subida de tipos mañana -si se produce- es probable que sea la última", avanza Smith.

Una nueva subida de 25 puntos básicos dejaría los tipos en el 5,5%, máximos desde 2008. Tras conocerse los datos, las apuestas de mercado han seguido reflejando la posibilidad de una última subida de 25 puntos básicos de aquí a enero de 2024, si bien de cara a la reunión de mañana ha ganado enteros la opción de la pausa (se apuestan 13 puntos básicos de subida frente a los 20 de ayer). Cabe recordar que a comienzos de verano los mercados contemplaban un tipo terminal en el 6%, cotas no vistas desde comienzos de los 2000.

"Dado que el crecimiento de los salarios ha sido superior a las previsiones del BoE, seguimos pensando que subirá los tipos de interés en 25 puntos básicos este jueves, aunque acaba de aumentar el riesgo de que deje los tipos sin cambios y estos ya hayan tocado techo. También existe el riesgo de que esta relajación de la inflación subyacente resulte ser otro falso amanecer y una nueva subida de los precios del petróleo resulte problemática. En conjunto, esta moderación de la inflación puede significar que el BoE puede dar por concluidas las subidas de los tipos de interés, probablemente después de mañana", remacha Dales.

"Los responsables del BoE han sentado claramente las bases para una pausa en las últimas semanas, a lo que debería contribuir una nueva caída de la inflación de los servicios en los próximos meses. La bajada de los precios del gas está reduciendo la presión de las empresas del sector servicios para subir los precios. Sospechamos que la inflación de los servicios terminará el año por debajo del 6% y seguirá cayendo durante el primer semestre del año próximo. Los recortes de tipos podrían comenzar a mediados de 2024", cierra Smith. Las apuestas de mercado apuntan a un posible primer recorte de 25 puntos básicos en agosto del año que viene.

En la eterna pugna entre domeñar la inflación y deteriorar la economía, el BoE no será ajeno a los últimos datos de Producto Interior Bruto (PIB). Aunque ocupó muchos titulares hace días la generosa revisión al alza de 2022, el dato mensual de julio no trajo buenos augurios. La caída del 0,5% intermensual del PIB real en julio (el consenso apuntaba a un -0,2%) podría significar que la leve recesión que se esperaba ha comenzado. Un deterioro a este ritmo y una inflación de casi el doble de la de EEUU, por ejemplo, avivan el sambenito de la 'nación estanflación'

Estas previsiones más 'suaves' respecto al rumbo del BoE hacen a la libra retroceder un 0,3% frente al dólar. Asimismo, el rendimiento de los bonos soberanos (gilts) a dos (más ligados a la trayectoria inmediata de los tipos de interés) y diez años han bajado algunos puntos básicos hasta el 4,94% y 4,32% respectivamente.

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