Bolsa, mercados y cotizaciones

La gasolina de la Fed se acaba y dejará a Wall Street casi sin recorrido para 2024

  • El mercado ha descontado los recortes de la Fed y el aterrizaje suave
  • Goldman Sachs da un potencial del 5% al S&P 500 y Morgan Stanley del 3%
  • El potencial de la bolsa se concentrará en la segunda mitad del curso
Foto: Dreamstime.

El mercado está esperando a que la Reserva Federal (Fed) baje los tipos de interés. Los recortes se dan por hecho para el curso que viene, con la única incógnita de cuándo se producirá el pistoletazo de salida. Esta asunción, que los bancos centrales han terminado de maniobrar, ya se ha reflejado en las valoraciones. Y eso va a limitar el rendimiento de la bolsa el año que viene, que será un ejercicio modesto para el S&P 500.

Goldman Sachs explica que 2024 será un año "modesto" para las acciones estadounidenses debido a que los precios ya reflejan que el contexto económico será favorable y que la economía estadounidense va a crecer. En ese sentido, su previsión, que es mayor que la del consenso con un Producto Interior Bruto (PIB) en el 2,1% estimado para el periodo, ya está reflejada en las acciones. Por tanto, el margen de ascenso del S&P 500 es limitado.

"Nuestras perspectivas macro incluyen un contexto benigno para las acciones, pero el actual punto de partida limitará la revalorización de la referencia estadounidense en 2024", apunta David Kostin, jefe de estrategia de renta variable de EEUU de la casa.

El S&P 500 gana un 18% en lo que va de año, aunque el índice ha pegado un gran acelerón en el último mes, con un rebote superior al 9%. Las alzas más recientes han estado motivadas en la creencia de que la Fed no subirá más los tipos de interés, sino que el próximo movimiento será un recorte. Es decir, el banco central ya ha maniobrado sin romper nada y ya solo queda esperar a que el ciclo monetario sea cada vez menos restrictivo. Es un entorno favorable para la bolsa, pero que en buena medida ha sido ya descontado.

Los inversores disiparon todas sus dudas respecto a la Fed tras el dato de inflación de octubre de EEUU. Una cifra mejor de lo esperado provocó que se diera el carpetazo definitivo a nuevos ajustes y que no quedara prácticamente nadie en pie que contemplase esa posibilidad. Motivo de celebración para la bolsa y, especialmente, al darse por concluida la restricción sin haberse generado una recesión.

Con esta casilla de salida, la entidad de David Solomon solo da un potencial al S&P 500 del 5%. Y no es la única firma que habla de modestia. El análisis de Morgan Stanley está en línea con el de Goldman Sachs y para el 'blue chip' apenas ve un potencial del 3% para 2024.

"Los mercados ya han incorporado a los precios de los activos la idea de que los bancos centrales van a bordar la transición suave hacia una inflación reducida, lo que implica que hay poco margen para que suban las valoraciones", señala la firma en su análisis de la bolsa de EEUU para 2024.

Morgan Stanley viene a decir lo mismo. Los bancos centrales han conseguido bajar la inflación sin hacer mucho ruido y van a clavar su objetivo del aterrizaje suave. Es decir, no se necesitarán más alzas y lo próximo serán recortes, algo que el mercado ya ha descontado en las últimas semanas. Por eso, el año que viene consistirá en lograr el equilibrio entre un endurecimiento justo y una rápida flexibilización de la política monetaria.

Morgan Stanley y Goldman Sachs son menos optimistas que el consenso del mercado, que da un potencial del 10% al S&P 500 para dentro de los próximos 12 meses. Pese a la cifra, el conjunto de analistas anticipa que los beneficios de las cotizadas terminarán el ejercicio próximo en un nivel prácticamente similar al actual, por lo que el índice no subirá gracias a unos mejores resultados.

Los 7 magníficos

Aunque la Fed copa una gran parte de la atención, los informes van más allá de la previsión de unos tipos de interés ya descontados y revisan otros aspectos que influirán en el curso próximo. Uno de los factores clave que puede definir el destino de Wall Street es el buen hacer del sector que lleva siendo el gran 'salvador' del índice durante todo el 2023: la tecnología. Aupado por la fiebre de la IA, este sector ha volado en el parqué durante todo este año con una subida en su conjunto del 66%, siendo así el rey indiscutible del S&P 500.

Aunque esta subida tecnológica se debe principalmente a un grupo muy selecto de acciones que han catapultado su capitalización este 2023 después de un 2022 complicado y gracias al auge de la Inteligencia Artificial. Los conocidos como 'los 7 magníficos' representan conjuntamente un 27% de toda la ponderación del índice norteamericano. En ese sentido, todas han vivido un potente despertar bursátil que ha sacudido los cimientos de Wall Street.

Nvidia es por el momento la gran ganadora del parqué. La empresa de semiconductores se ha disparado un 237%. Meta ha hecho lo propio con un avance del 168%. Tesla les sigue con alzas del 131%. A una distancia más considerable están las subidas de Amazon, Microsoft, Alphabet (matriz de Google) y Apple, con subidas del 71%, 58%, 53% y 52%, respectivamente.

Ahora las dudas de Wall Street se centran en si estas subidas han sido ya suficientes o si aún le queda recorrido a estos gigantes, un factor clave que puede inclinar la balanza del S&P 500. Goldman Sachs considera que "seguirán siendo líderes en 2024, pero ni de cerca de lo logrado este año". Desde Morgan Stanley creen que "2024 va a ser un año duro para ellas y puede haber una 'normalización' de su actividad bursátil".

El consenso de los analistas de Bloomberg aún les otorga potencial, eso sí, también lejos de las subidas meteóricas que se están viendo en la actualidad. A pesar de que a Nvidia aún le ven subiendo un 31% más, solo Amazon tiene un diferencial similar con su precio objetivo (21%). El resto de acciones no pasa del 11% y, en el caso de Tesla y Apple, este no pasa del 2,4% y del 4,4%, respectivamente.

2024, una historia de dos mitades

En cualquier caso, los expertos coinciden en que será un año dividido en dos partes. Se espera que los tipos se mantengan en el primer semestre y que sea en el segundo cuando la Fed comience con la sucesión de bajadas que impulsarán a la renta variable en 2024. Mike Wilson, analista de Morgan Stanley apunta que "la caída de la inflación conducirá a recortes de tipos en junio". Tras esta flexibilización, el experto concluye que "las acciones experimentarán entonces una recuperación tras una primera mitad de 2024 de retrocesos".

Además, el análisis de la casa sostiene que, habitualmente, las acciones globales caen en los tres meses previos a que se inicie la flexibilización monetaria. Esperan una tendencia bajista antes de los recortes, que se materializará en la primera parte del curso. Ello se debe a que, en ese punto, los activos de mayor riesgo ya empiezan a reflejar un crecimiento más lento.

Desde Goldman Sachs coinciden con esta visión de un año partido en dos mitades bien diferenciadas. Sin embargo, arrojan otra razón. Consideran que la economía va a crecer en el entorno del 2%, lo que hace innecesario que el banco central baje los tipos pronto. En su pronóstico, los recortes llegarán en el último trimestre.

"Un crecimiento económico resiliente en la primera parte del año obligará al mercado a reevaluar a la baja los precios actuales que reflejan que los recortes empezarán en el segundo trimestre", señala Kostin. Por eso, la vuelta al riesgo realmente se producirá en el último trimestre, el momento en el que la Fed dé marcha atrás.

Elecciones

Además, en la segunda mitad del curso se salvará otro motivo de dudas, las elecciones que, una vez pasen, ayudarán a elevar el precio de las acciones. Los comicios cobran especial importancia para esta firma, dado que la alta tensión "suprimirá el apetito por el riesgo". Las encuestas dan por hecho que Joe Biden intentará la reelección en una revancha contra Donald Trump. De inicio, el republicano sigue manteniendo que los últimos comicios fueron ilegítimos y su enfrentamiento será un 'todo o nada' de dos modelos muy diferentes para afrontar un contexto complicado.

Esta incertidumbre política podría pesar en el devenir de la bolsa norteamericana. Al margen de que los expertos siempre alertan del daño que la incertidumbre política puede causar sobre la bolsa, los estrategas de Goldman Sachs van un paso más allá hablando de estas elecciones. Tras dos alertas sobre el techo de deuda de EEUU, la firma cree que este evento podría avivar las "preocupaciones sobre la sostenibilidad de la deuda pública y la trayectoria fiscal del país". Sobre esta disyuntiva también decidirán los ciudadanos norteamericanos, lo que puede acabar repercutiendo en los mercados.

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