Bolsa, mercados y cotizaciones

La Fed mantiene los tipos en el 5,5% por segunda vez y apunta a un techo definitivo de los tipos

Reserva Federal (Dreamstime)

La Reserva Federal ha cumplido con lo que los mercados daban por hecho. Mantiene los tipos de interés sin ningún movimiento, convirtiendose en la segunda cita consecutiva del banco central sin tocar el 'precio del dinero', que se quedan en el rango 5,25%-5,5%. De este modo, tal y como explicó su presidente, Jerome Powell, durante la última reunión, la institución puede tomarse un descanso para ver cómo se está trasladando el ciclo de subidas de tipos a los datos macroeconómicos y tomar las decisiones adecuadas en consecuencia. Sin embargo, las palabras posteriores de Jerome Powell, centrando el tiro en la duración del actual entorno monetario ha puesto en duda el 'Dot plot', que daba por hecho un alza más este 2023, una opción que parece perder fuerza en favor de unos tipos al nivel actual o un incremento para el arranque de 2024.

La pregunta para esta reunión no ha quedado resuelta, aunque sí por descarte. El presidente de la Fed y en el último cónclave el dot plot había comprometido una nueva subida de tipos en este 2023. Unas previsiones que el propio Powell ha matizado tras un discurso más laxo. "Las proyecciones proporciona una instantánea de las expectativas de las autoridades, pero muchas cosas pueden cambiar a medida que evolucionan y su eficacia decae a medida que pasa el tiempo", ha explicado. Un punto de vista que ha puesto el foco en el el tiempo necesario en el que mantener unos tipos suficientemente altos.

Powell ha mostrado un perfil duro contra la inflación, pero se ha mostrado medianamente satisfecho con los últimos datos. Powell también ha explicado los motivos por los que la inflación no termina de ser derrotada y lo que le lleva a mantener los tipos a este nivel. "La inflación aún está muy por encima del objetivo" ha lamentado el alto cargo, añadiendo que "para reducirla probablemente necesitemos un crecimiento económico por debajo del actual y que el mercado laboral se suavice". A pesar de ello, ha insistido en que "la subida de tipos está empujando a la baja a la inflación y el entorno actual seguirá bajándola" pero "simplemente no sabemos lo rápido que será este proceso". Sin embargo, ha dejado la puerta a una subida más avisando de que "no está totalmente claro que ya hayamos el punto suficientemente restrictivo para volver al 2%" y por ello ha insistido en que revisarán reunión a reunión la situación.

Otro punto destacado para pensar en el techo de los tipos ha sido su reflexión sobre la escalada de la rentabilidad del bono. Powell y su vicepresidente ya han declarado públicamente que los intereses al alza del mercado secundario facilita el trabajo a la propia Fed. Con el bono mirando al 5% de rentabilidad, los intereses arrastran a todo el mercado y endurece las condiciones financieras de la economía real.

Reflexiones sobre el bono

Powell ha explicado que "desde el verano el incremento de la rentabilidad de los bonos están endureciendo las condiciones crediticias y están reflejando el contexto de la actividad económica". Y ha añadido que "obviamente estamos vigilando la evolución de la rentabilidad de la deuda, la fortaleza del dólar y la debilidad del mercado de acciones, nos preocupa, pero estas condiciones deberían ser persistentes".

Respecto a si, para lograr este objetivo, valora una subida más, el presidente respondió que "necesitamos aún una reafirmación de los datos económicos antes de tomar otra decisión". En ese sentido, Powell ha añadido que "tendremos en cuenta las subidas que ya hemos acumulado y la evolución económica, pero lo que está claro es que queda un largo camino hasta el objetivo del 2%".

El mercado ha comprado la lectura del fin del ciclo de subidas pese a la dureza del discurso, en algunos momentos. Los principales índice de Wall Street han metido el turbo y suben más del 1%. El Nasdaq apunta al 2%. Y el bono ha retrocedido a niveles del 4,75%. Al inicio de la jornada europea, la rentabilidad superaba el 4,9% y los inversores temían que volviera al 5%. El mercado esperaba un incremento elevado de las emisiones del Tesoro de EEUU, pero finalmente las refinanciaciones brutas han dejado la nueva deuda neta a emitir en 9.000 millones de dólares, una cuantía que ha tranquilizado al bono.

La herramienta de Fedwatch que recoge las expectativas del mercado para los tipos de interés descarta al 83% una subida para la reunión del próximo 13 de diciembre. Al principio de la rueda de Powell, las probabilidades estaban al 74%. El problema de fondo es que el mercado no se terminaba de creer el dot plot de septiembre. Para los estudiosos del lenguaje de la Fed también queda que Powell ha utilizado la expresión proceed carefully (procederá con mucho cuidado), que no venía expresando y que apunta a un modo esperar y ver.

Este escenario abre otro debate: cuánto durará la pausa y cuándo bajará tipos la Fed. Powell no ha querido ni escuchar la pregunta y directamente ha declarado que el foco del banco no está en los recortes.

En el comunicado que ha hecho público, la institución monetaria ha defendido que "los indicadores recientes sugieren que la actividad económica se expandió a un ritmo fuerte en el tercer trimestre". Del mismo modo, insiste en que" el aumento del empleo se ha moderado desde principios de año, pero sigue siendo fuerte, y la tasa de desempleo se ha mantenido baja, pero la inflación se ha mantenido elevada". Por su parte, también ha insistido en que "el Comité seguirá reduciendo sus tenencias de valores del Tesoro y deuda de agencias y valores respaldados por hipotecas de agencias, como se describe en sus planes anunciados anteriormente".

El ciclo más agresivo en 40 años

La Fed ha emprendido una de las alzas más agresivas de la historia reciente, con un endurecimiento monetario de 525 puntos básicos en poco más de un año y medio. El objetivo de este movimiento era contener una inflación disparada por la escalada de las materias primas y por las políticas expansivas de la era poscovid, con los enormes paquetes de estímulos con los que se buscó reanimar las economías golpeadas por la pandemia. Esta situación derivó en un IPC que llegó a ser del 9,1% en EEUU, el mayor en 40 años, alimentado también por eventos como la guerra de Ucrania y la crisis de suministros que elevaron el precio de numerosos materiales básicos.

A pesar de un leve repunte desde mayo, la inflación ya ha retrocedido hasta el 3,7% y, de este modo, el país está ya cerca del objetivo del 2% que busca la Reserva Federal. Todo esto con una gran resistencia de la economía de EEUU, con unos datos de PIB mejores de lo esperado (avanzó un 4,9% el tercer trimestre) y que han abierto el debate de una posible subida de tipos extra para dar la estocada final al IPC.

El propio Jerome Powell habló recientemente de que volver a las subidas es un escenario que valoran, dada la resistencia de la economía. En ese sentido, preocupa una inflación subyacente (sin energía ni alimentos frescos) que no termina de retroceder, al menos, no al ritmo del IPC. A pesar de retroceder dos décimas en el mes de septiembre, esta se mantiene en un incómodo 4,1%.

En cualquier caso, ya parecen dar por hecho tanto los miembros del banco central como los expertos de Wall Street es que estamos ante un entorno de tipos altos durante un tiempo muy prolongado. El consenso de los analistas de Fed Watch, que da por hecho que ya se ha tocado el techo respecto a los tipos de interés, no ve una bajada hasta junio de 2024 y en esa reunión tan solo se recortarían 25 puntos básicos.

"Sospechamos que la Fed no dudará en subir de nuevo los tipos en diciembre o en el primer trimestre de 2024"

"Es probable que los funcionarios de la Fed crean que han hecho lo suficiente para que el crecimiento se ralentice y, con el tiempo, la inflación vuelva a su objetivo. Nosotros pensamos lo mismo", defiende Raphael Olszyna-Marzys, economista internacional en J. Safra Sarasin Sustainable AM. "No obstante, si la economía real sigue sorprendiendo al alza y la inflación repunta en las próximas semanas, sospechamos que la Fed no dudará en subir de nuevo los tipos en diciembre o en el primer trimestre de 2024".

Para Michael Pearce, de Oxford Economics, "hay pocos datos (todavía) que cambien la opinión de la Fed de que la inflación sigue siendo demasiado alta, pero que mantiene una tendencia gradual a la baja". El analista coincide en que el acontecimiento más importante desde la reunión de septiembre del FOMC es el continuo aumento de los rendimientos de los bonos a largo plazo, que ha provocado un fuerte endurecimiento de las condiciones financieras: "Esto empezará a pesar sobre la economía en los próximos trimestres, lo que ayudará a mantener las condiciones del mercado laboral en una senda de enfriamiento gradual, coherente con un descenso constante de la inflación hacia el objetivo de inflación del 2%".

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud